Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 309 de 388
Unidad 309 · 380 APÉNDICE NUM. 7.°
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
380 APÉNDICE NUM. 7.°
Galera de D. Pedro de Guzmán y D. Pedro de Cáñiga.
D. Pedro de Guzmán, Gentil hombre de la boca. D. Pedro de Qúñiga. Sancho Sánchez. D. Diego de C'úñiga. Pero Ruiz de Alarcón. D. Alonso Puerto carrero. D. Johan Laso, Gostiller. Goncalo de Monrroy, Gentil hombre de la cassa. D. Goncalo de Ledezma. D. Johan Francisco Dalfin, Gentil hombre de la cassa. Rodrigo de Guzmán. Comendador Valencuela, Añera, Gostiller. Morchón, Gentil hombre de la cassa.
POSESIONES HISPANO-APR1CANAS >ts i
APÉNDICE NÚM. 8."
(Pág. 146. CONTESTACIÓN DE HASSÁN AGHÁ Á CAKLOS 5.
Perro cristiano tu eres un perro, entro los perros tus hermanos; y admiro tu
presuntuoso valor, de querer subyugar á esta Ciudad guerrera en el tiempo mismo en que vergonzosamente te has estrellado contra miserables bicocas. Si desgraciadamente para tí, nuestro Señor, el sublime Sultán, tuviese noticia de tu loca empresa, pronto serias su esclavo: un negro, un simple negro que él enviase para no rebajar el honor de sus armas, bastaría para conducirle á sus pies. Dejo á un lado toda fanfarronería y me refiero al testimonio universal incontestable, sobre punto de que nuestras armas están bajo la protección divina. Espera un solo instante y serás testigo de tu destino: en sano reunirás la integridad de tus fuerzas; serán insuficientes. Verá el infiel á quien le tocará su suerte, la recompensa de esta vida. Preciso es, te lo repilo, que seas insensato ó desprovisto de todo juicio para vanagloriarle y lisongearle de un evito que es preciso conseguir antes. Concluyo recordándole ahora, une en dos distintas ocasiones vuestros esfuerzos han venido á quebrantarse contra nosotros: que por dos veces el Eterno os ha ennegrecido la faz, y que si tal le place, los sucesos que se preparan, no serán mas que la fiel imagen de los que le han precedido.
(Tomado de un manuscrito de la Biblioteca de la Real Academia de la Historia.)
APÉNDICE NUM. 0.°
APÉNDICE NÜM. 9.°
(Pág. 149.)
OBRA NUEVAMENTE COMPUESTA SOBRE EL GRAN NAUFRAGIO QUE A LA ARMADA DEL INVICTÍSIMO Y CATÓLICO SEÑOR, EL EMPERADOR REY Y SEÑOR MIÓ, LE SUCEDIÓ EN LA CONQUISTA DE ARGEL EN EL MES DE SETIEMBRE DEL AÑO
MDXXXXI.
Habiendo de rrecontar lo que cumple no encubrir, á Dios debía pedir mil lenguas para hablar, mil plumas para serebir; mas temo caber en mengua en aquesta narración; porque aunque sobra rrazon, no podrá decir la lengua lo que siente el corazón.
Parcsce ser impossible rrecontar lo que pasó, porque aquí lo digo yo, como parezca increíble al mismo que allí lo vio. Mas sin que nadie rresista proteste en ygualdad que en tan grande variedad, como testigo de vista daré fó de la verdad.
No ay nadie que no se miembre como estando la mar buena, las naus tendida la entena el postrero de Setiembre salieron de Cartagena; de doude bocha la salva, van lodos con alegría siendo capitán y guia Don Hernando Duque da lúa, en toda la Ilota y vía.
Estaua el Emperador en Mallorca al continente con su armada mu\ luciente sperando con fauor nuestra armada de poniente: mas dándose ya los puntos
del tiempo adverso y cruel, ni podimos ver á él ni él vernos á todos juntos hasta la vista de Argel.
Como en el puerto se encierra spera de buena gana nuestra Ilota castellana hasta ya que saltó en tierra. Domingo muy demanyaua: este dia no se encubre por el presente á ninguno: por esso yo no lo impuno, que fue veyntc tres de Otubre año de quarenta y uno.
Según la grande speranra que el Emperador tenia en la divina valia, pensó que tanta puxanca era hecha en demasía: por eso cuando saltaron á vista de las murallas no mirando en las batallas, por entonces no sacaron ni tiros ni vituallas.
Fue tan grande inconveniente este, á nuestro parescer, <|uo por falta de comer estuvo toda la gente á punió de se perder. Este mal tan desdichado se esparzió por un teuor desde el mas ha\o soldado hasta el mas alto Señor.
Ni Duque ni Conde huno, Principe ni cauallero que hasta el dia postrero