Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 364 de 388
Unidad 364 · POSESIONES HISI'ANO-AFRICANAS i »'•
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POSESIONES HISI'ANO-AFRICANAS i »'•
obras .1 los pescadores, do oabe más arbitrio que establecerse allí con algún poder suficiente .1 contenerlos. Es cierto que sería inoportuno formar una fortaleza, que •emplease bastante tropa y causase mucho gasto, sin estar seguros de unas ventajas •equivalentes; pero por esta misma consideración no ha habido hasta ahora más designio que hacer en el paraje que se juzgue más á proposito] un pequeño fuerte 'Me tierra »'» de faginas que bastase á precaver los insultos de los Moros bravos erranotes; dejando que el tiempo \ la experiencia indicasen, si convenía aumentarlo ó «abandonarlo. Verdaderamente puede atribuirse á empresa de un aventurero la tenotativa del Inglés Jorge Glarr; pero como esto no nos consta, cabe n-rw también «pie 'cuando Imbo comerciantes que franquearon sus caudales, sus ganancias Be prometían. V lo (pie no admite duda es, (pie la idea se siguió con noticia, aprobación v aun estimulo del Gobierno británico; el cual pasó con nosotros oficios inu\ Inertes sobre
ola prisión en Ganarías del citado Glarr, y autorizó esta empresa con un acto del » Parlamento. Suponiendo que la pesca se puede verificar en la costa de Lírica, no
•debe retraernos de la idea de intentarlo, la reflexión de (pie no sería tan abundante como la do Terranova; pues á lo menos en la parte «pie alcanza, se disminuiría •el consumo de bacalao inglés, y consiguientemente, la extracción de nuestra nione-
»da Es evidente que nunca podemos impedir á Los Ingleses que se establezcan
•cuando quieran en las costas de África, aunque preceda un establecimiento nues- •tro; pero es igualmente cierto, que en este caso no lo intentarían ellos sin llevar hecho el ánimo á hacer uno considerable \ costoso, por respeto al nuestro. Y para •plantificar uno de esta especie, podrían tener mil reparos V. K. reflexione sombre este punto y busque cuantas noticias pueda.... Entre tanto, arréglese V. E. á la •instrucción \ al contexto de esta carta.»
A tan terminante mandato, nada podía replicar I). Jorge Juan; \ el I i de Febrero, \ previo el consentimiento del Emperador para que desembarcase en Tetuán,
salió de Cádiz la Embajada española, en Los jabeques de guerra Gaviota y Cuervo,
con otro jabeque y dos tartanas mercantes; llevando consigo á D. Tomás Bremond y Pacheco; al Ayudante I), Francisco Juan, Alférez de navio; D. Gonzalo Cañas y I). Rafael Orozco, muy diestros en el dibujo: á 1). Francisco Canibel, Ayudante del Cirujano Mayor de la Armada; a I). Carlos Costa, encargado de armar las tiendas de campaña del Emperador; cuatro músicos y mas de ¿01) esclavos, á los que se habla concedido libertad. Kl temporal (pie corría impidió á la escuadrilla embocar el Estrecho, viéndose obligada á volver á Cádiz; hasta el 19 en que salió de nuevo, dando fondo el 30 en la rada de Tetuán, saludándola el fuerte con tres cañonazos. El ¿I metióse la escuadrilla en el río Cuad-el-Jelú, y entre las salvas de la artillería desembarcó la Embajada, á corta distancia, en el punto donde la esperaba el
Gobernador en dos pequeñas tiendas de campaña, donde tenían dispuestos unos tazones con le, 'lie; símbolo entre los indígenas del gusto \ amistad con que se recibe á una persona, y también de la dulzura y sua\ idad de la tierra. I). Jorge aceptó el obsequio \ tornó á embarcarse en la casa de la Aduana.
Kl Gobernador y la escolla marchaban por la orilla, precedidos por dos negros COD lanzas: detrás un Moro con un estandarte de lana blanca como de dos varas en cuadro, con una bola de latón por remate: Luego la caballería \ una música de cuatro grandísimos alambores tocando con lentos y acompasados golpes: una trompa delgada y Larga de ásperos sonidos, \ tres chirimías semejantes a las galli