Informe que rinde á la Secretaría de Fomento el Director del Instituto Médico Nacional, Dr. Fernando Altamirano · Unidad 13 de 20

Unidad 13 · HIDROLOGIA.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

HIDROLOGIA.

El interés actual que presenta el estudio de las aguas que emergen en las dos regiones de que nos ocupamos, es que de ellas provienen las nuevas aguas potables, que próximamente se introducirán á la Ciudad de México. Estas aguas han sido pues analizadas por mí en la Sección 2? del Instituto Médico Nacio¬ nal, con la cooperación eficaz del Sr. Pr. Mariano Lozano, Ayu¬ dante de esa Sección de química. Según ya he indicado, recogí ejemplares de dichas aguas para el Consejo S. de Salubridad, donde ya se analizaron también. Los acompañé de un informe sobre los manantiales que visité y un croquis del perfil y plano del camino que recorrí en las montañas de las Cruces. De ese informe extracto los datos siguientes que sirvieron para calcu¬ lar las alturas en metros sobre el nivel del mar, de los lugares visitados.

OBSERVACIONES EN LA REGION DE LAS CRUCES.

' - í

Nombre de los lugares.

Estación superior.

Estación inferior.

o vo

£ £ m m ** & o

C tí

i '

•rH

tfl

i-*

O tí

•rH

S-4

-*-»

Ajolotes . .

Loma de Ajolotes .

Arroyo de Ajolotes .

H. M.

8.45

8.50

8.5

15°Q

15.2

15.3

586.52

586.52

586.52

1005.12

1176.21

1176.28

Nombre de los lagares.

Estación superior.

Estación inferior.

Horas de

observación.

Tempera¬

tura.

Presión.

Tempera- ,

tura.

Presión.

Altura.

Meseta del Peáregal .

H. M.

9.00

7.0

15.5

586.52

1170.40

Pedregal .

9.15

8.5

15.9

586.51

1342.72

Cima del Pedregal........

9.20

8.0

16.1

586.50

1342.68

Puerta del Pedregal .

9.25

7.0

495.5

16.3

586.50

1339.52

Rincón de Cieneguilla...

10.00

8.0

17.1

586.49

1175.21

Cruz de Cuauixtla .

10.40

17.3

586.41

1352.32

Loma Tío Pablo .

10.55

17.4

586.39

1181.51

Llanito Tío Pablo .

11.10

17.6

586.20

1181.81

Caño viejo .

11.20

17.8

586.12

1168.23

Cañada honda . . .

11.80

8.5

18.1

586.02

1179.57

Ladera de cañada honda.

12.30

? ‘

510.5

19.1

585.61

1010.70

Tío Pablo .

P.M.

12.40

6.0

19.3

585.56

1008.54

Cerro Cajete .

1.15

19.5

585.51

1018.56

Llano Largo .

1.30

19:7

585.27

1017.00

La Gachupina [llano]......

2.00

8.0

20.0

585.06

1166.48

,, ,, [coriente]...

2.15

7.0

20.1

584.41

999.72

Vereda á la Alberca .

2.32

20.3

584.76

1015.26

La Alberca .

3.00

20.5

584.46

848.80

Tlapanco .

3.35

20.5

584.31

852.00

Abra . .n .

3.55

20.'5

584.23

611.20

Potreros. 1^- corriente. ...

4.00

537.5

20.5

584.16

683.52

5) ^ . ?? • •••

4.20

533.5

19.0

584.21

679.68

Campo Ajolotes .

5.15

7.5

517,0

17.5

584.27

1008.00

Altura de México sobre el nivel del mar 2264. m5.

Nota: Las alturas de los lugares donde fueron tomados los ejemplares de las aguas, fueron calculadas según los datos tomados con el aneroide, y lo mismo que las que hemos señalado para las plantas colectadas.

En cuanto á los análisis de las aguas son los siguientes:

Pero antes ele entrar en materia, es necesario hacer algunas explicaciones sobre la manera de como los he practicado.

1? He seguido el método hidrotimétrico, y no el genera!, re¬ comendado en los libros técnicos de análisis química, porque los resultados que se obtienen con él, son suficientemente exac¬ tos, para indicarnos si las aguas llenan ó no los requisitos higié¬ nicos principales.

2? Se prestan por su rapidez y facilidad á repetirse periódi¬ camente en una misma agua y en otras muchas que sirvan al mismo tiempo de comparación. Esta repetición periódica es de gran importancia higiénica, á la que no se le ha concedido por nosotros la atención que merece; pero que se le concederá, se¬ gún espero, tan pronto como tengamos establecidos los tipos de composición media de nuestras aguas potables, y aceptemos un método de análisis que, aunque expedito y somero, sea suficien¬ te para manifestar los cambios en la proporción y naturaleza de los principales elementos minerales y las consecuencias á que puedan dar lugar esas variaciones en las personas que usen dia¬ riamente de esas aguas en la alimentación. Este método será el hidrotimétrico, según me parece, complementado por algunos otros medios de investigación.

3? La valorización de los grados hidrotemétricos, se hizo se¬ gún las indicaciones de Butrón & Boudet. El Cloro total fué de¬ terminado volumétricamente, en el residuo salino de un litro de agua. Los gases se aislaron del. agua por la ebullición. Se valo¬ rizó en ellos el ácido carbónico absorbiéndolo con la potasa, el oxígeno por el ácido pirogálico y el ázoe por diferencia. La ma¬ teria orgánica se valorizó por el j^rmanganato de potasa, Según el procedimiento recomendado por Lefort y Silva.

4? La alcalinidad no pudo demostrarse en el agua natural, sino únicamente por la reacción recomendada por el sentido quí¬ mico mexicano Sr. D. Leopoldo Río de la Loza; que consiste en agregar al agua, ácido pipitzoico y observar la coloración viola¬ da que se desarrolla bajo la influencia de pequeñísimas cantida¬ des de álcalis.

5? Los nitratos fueron demostrados directamente en el agua natural por la reacción de la brucina recomendada por Burker.

6? El aire qué indicamos como disuelto en el agua, lo consi¬ deramos formado por la mezcla de ázoe y oxígeno únicamente.

7? La existencia de los nitritos se investigó ppr medio de

la resorcina. Este reactivo lo hemos visto recomendado última-

v ♦ mente en el diario de química y farmacia.

En otro informe daremos á conocer la fórmula y el méto¬ do operatorio que hemos seguido para encontrar dichos nitri¬ tos.

Según este procedimiento, que aplicamos á casi todos los ejemplares de las aguas de que nos ocupamos, no encontramos nitritos en ninguno de ellos, por lo menos en la proporción ín¬ fima que puede revelar el reactivo que es la de 1 centesimo de miligramo de ácido nitroso, disuelto en 0.20 cc. de agua.

8? Debemos hacer notar muy especialmente, que sólo hemos tomado en cuenta el ácido carbónico que obtuvimos por la ebu¬ llición del agua, y que despreciamos el que podía corresponder á las indicaciones de la hidrotimétrica. Las razones que hemos tenido para esto las expondremos en otro artículo que, como dijimos, publicaremos próximamente, dando cuenta además, de las observaciones interesantes que hemos hecho al analizar los gases, y del aparato de que nos hemos servido, que es de nues¬ tra invención.

9? Para mayor facilidad de consulta hemos repartido los cua¬ dros de los análisis en tres secciones comparativas. La 1? com¬ prende los análisis de las aguas que próximamente entrarán á la capital, y que vienen de los» manantiales llamados Axolotes, 2 de Abril, Peñuelas y Teponaxtle.

La 2? Sección abarca los análisis de las aguas que aún no vendrán pronto á la ciudad, pero que pueden reunirse más tar¬ de á ios 4 primeros. Los manantiales que las producen son Ca¬ ñada Honda, San Pablo, La Gachupina, La Alberca, El Tlapanco y los dos de Potreros.

En cuanto á la 3? Sección, reúne los análisis de las aguas po¬ tables que que en la actualidad surten á la ciudad. Los puntos de donde vienen son: la Alberca de Chapultepec (agua gorda), los Leones, el Desierto y Santa Fe (agna delgada) y la Villa de Guadalupe.

10? Las aguas de esta 3? Sección las hemos analizado con dos fines: 1? para practicar nuestros procedimientos é investigacio¬ nes en aguas de composición ya reconocida. 2? para que nuestros

análisis en aguas no conocidas, hechos también en las ya cono¬ cidas, aceptadas como potables hasta ahora, y analizadas por otros químicos, puedan ser comparados y verse el valor que tengan.