Introducción á un tratado de política sacado textualmente de los refraneros, romanceros y gestas de la península · Unidad 94 de 260

Unidad 94 · FORMACIÓN DEL REFRAH. 143

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FORMACIÓN DEL REFRAH. 143

miento, diríamos que la longitud del radio y la participación del elemento individual, subjetivo, en la obra, están eo razón inversa: acreciéntase áta^ en la misma medida que aquella mengua. Por esto, el número de individuos capaces para ese ministerio y gestión social, decrece gradualmente desde el Hecho Consuetudinario hasta el Código general:' pai*a el primero, basta la capacidad general del derecho; para el último, son muy contadas en cada época las individualidades que reúnen el necesario arte: el común de las gentes carece hasta de la aptitud necesaria para designar en su seno y favorecer con su sufragio á los más capaces y mejor dotados para la obra de la codificación. Y luego, del lado de allá del hecho consuetudinario y de 1a costumbre, aguarda en estado latente la virtualidad social, revelándose únicamente en forma de necesidad, de aspiraciones, de vago rumor y de opinión social, y reclamando más ó menos enérgicamente la acdon individual consuetudinaria: del lado de allá del Código, osténtase lozana y espléndida la idealidad científica en forma de indagación racional, de sistemas teóricos, crítica del derecho positivo existente, y propaganda de nuevos principips que poco á poco van infiltrándose en el cuerpo social y haciéndose sangre de su sangre, atraviesan el período de gestación, conquistan la actualidad, se hacen opinión, no sólo como conocimiento y como sentimiento, sino además como voluntad, y van peneti-ando en el tiempo y vistiendo las formas ordinarias de la vida real , costumbres, leyes, sentencias, reglamentos y Códigos de vario género.

Tal es, en reducido cuadro, el proceso biológico del Derecho, y no es otro el de la Belleza especificada en las obras poético-populares. Escríbase en ese bosquejo estos conceptos: Proverbio y Canción, Bomance, Poema 6 Drama, y Epopeya, donde dice Costumbre, Ley, Código especial y Código general, y se tendrá descrito y figurado el desenvolvimiento genético de la literatura del pueblo.

Acontece un hecho social que por lo singular y típico imprefflona profundamente la fantasía de una colectividad; gánase á la experiencia una regla de conducta de aplicación universal, ó una

tá£-

144 GÉNSSIS T DESARROLLO DE LA FOESÍA POPULAR.

verdad referente al modo cómo ha de regii'se el gobierno de los indivíduoB 6 de las sociedades; determínase un sentimiento, una pasion, un afecto, un anhelo, en éste ó aqu($l orden de la vida; gózase la mente contemplando alguna de las leyes y eternas razones de Ib& cosas, ó e( orden esencial del mundo; la inspiración de lo divina mueve al alma á enaltecer las excelencias y sublimidades del Creador; descúbrese la afinidad existente entre un estado del espíritu y otro estado de la naturaleza, ó entre un hecho de la natumleza y otro hecho de la sociedad; á impulsos de la belleza que resplandece en cielos y tierra, y que obra sobre el espíritu con fuerza potentfaima, presiente los términos de una concepción theogónica ó cosmológica desconocida; siente bullir y agitarse en su cerebro la divina levadui*a de las ideas, puesta en movimiento por la reflexión que los fenómenos exteriores despiertan, y en el corazón los sablimes enternecimientos del amor, los vehementes arrebatos del entusiasmo patrio, ó el ansia de glorificar el bien, el sacrificio y el heroísmo, provocada por la vista de una acción santa ó gloriosa; dibújase en sus labios la risa sarcástica ó el acento de indignación contra un vicio abominable, una costumbre ridicula ó una trasgresion del órdon moi*al; — pero la multitud que contempla aquel ruidoso y significativo acontecimiento, que concibe vagamente aquel ideal, que presiente aquella conciBpcion, que reverencia aquél numen, que se extasía ante ese acto de abnegación, que ruge poseído de santa ira ante el monstruoso crimen, que siente en su alma la tumultuosa fermentación de tantos y tan nobles materiales épicos, no puede individualizarlos en el mundo de lo corpóreo, definirlos, revestirlos de una forma sensible, palpable, eterna; los vé cotuo una nube de arena juguete de los vientos, que no acierta á fijarse y consticuir un monte ó una playa. Aguijonéale la necesidad de expi*esar y contemplar exteriorizado ese mundo de tradiciones, de ideas y de sentimientos, y se encuentra imposibilitado de satisfiíicerla. De su seno salen rumoi'es sordos y concentrados, que^^jamás llegan á ser trueno; destellos inciertos y fugitivas llamaradas, que no llegan á ser rayo; imperceptibles estremecimientos y vibraciones, que no llegan á ser sonido definido ni canto armonioso. Falta . que toda esa vida se localice en un punto, para que enjendre allí una flor y un firuto; que toda esa electricidad se condense en vivísima y ardiente llama; que esas vibraciones se reúnan, se eoncen*

pftrterO;eiipiritli4, elraIui«^^ÍQ^ $>Q^ayo.4pÍ (B^Ww,. y, ^Ici UfeieB

^ «M^ necesidad^ y gu^^^ciolieiiia. pqh WP?6o 4,,CQQCíuríHíi,tafií«^í> Í^ I« fiwtoaia iadiyidoAl^.pirodúeefle en ék a^ao de la mvilt^tíl^d .fUM^i •elecoLon espontáaea, en la manera misma que vimos acontef^ ^Ttan* do v9kÁ eagemíáuvm jOM» €K)i9^mb!re.d9 49reqlu); 0n^ralpf^.ii)id\TÍdaoB í qoienea pánum^Pi^eiit^ ,$^ti4;^Helli^ »cí9ew4ad, wwfc^ .^up ^^ifllft'^ pre.cot^.jtoMB^yor .sm»a de: «^ptí^jto^^^ij que ]Í()s. 4^^1004^, ;p^^ .iflftypafr beilamentodo peaaanlíO.y seiiM<^ ^^V^^'i^^^^f^!^ 4f^ ^^ ^94M^>WW y lo realúsado en ^l to^t»>) de . ^a, soo^^ladi.nniV Tcvc^Iaq qf^i^fpl" dida hacia eita gáamo de iín^^o^r^stí^;. effiirjUiu oh^vff^fff ff^ •endo, más fino ypeaetvaaU^, y^ jm^qr ¿Ispwa^ g^^3^^ge]^ii/ffa4iy v los heoUee. y eocontcurles su #ígQÍfipsicÍQA id«#)v>al trayi^.d^ l^fíW' fosas. oíaleaaB del A«»kIenJí0^UA'CaiidW4eyoQes máft q^pio^xí^iy W'r yorifiíciUdad para poneMr- de^ maiúQesbo, la^rel^qja jr !Ql,|ykí^^^fKK> ttxíst«nfa& enirio. la^ ide^ y ^0» b^bp^i, y por tant9i, p4^ crqfK t^^jor ^ofls y figuriMis— y por obra 4eese infüvídao. pred.^Jifl^q^fiwetfa en el tiempo y. recibe es:l9tanQÍ% corporal,, 9q)uei. ^ánq^. ^ l^.fSRl^- mncáft ó aqoM hedbo hiafcóri^ d^.qiie.el pueblp> fimn^ 4^' ^^Y eumfdido testimonio, indiFiidu^Jiiz^iid^^o; .priqíierq,f9Q(^«f|^ntosí(i, &ga!címiol{>.lwfg^ en vivas y sen^U)eí^Í9^i^nfis,pfU».,9PnqlRj; ppfv^^- delátadolo en ono, dos ó^ca^v peijodoa rítmicosi do^(le,re^p9w|f^.^J[fi bdleisa interna lairntern^ d mosio^Los áwjJí^ indiyí4i4Hs é<99>P^ oidoa vaya ¿ resoiy^r es^ fórnvnla.épiqa^^alWdo pbjpt^yq.dqeiv l^llc^ con fid^Udad el epiitoiúdo aot;uf4.4^^ujCQp<?ÍQn^ y eljrÍ9Q,(ies>p;:9./jle «na iaradicÍQne% la §d^fifkvÁ^ wmfh Pff>pí#»> li^produciwwJgJia.fi^íintpre que h^an de eiEipre^ar ,ivif,,8en^mi^iiío..ai^^lpgo;,/¿^.,fi(jnel q«e provocó, su Apaijicion^ y ,se W^ prflviBrhial.44^.íWP 9<^\mn dentro de uii círculo más ó menos amplio, familia, municipio, provincia, etc. Así jiace la poesía gnómica; aí^ se.ponyierte en. A^fran,

* i46 «Eiiins T MHJfttMiLUí- m tu mhía popular.

ib^MÜtf , ird «i<iit¿ (MM^hak«ri» iíiig^iildo, '¿nriánCv por >prdiájaiift^

líUidtf «n elIá tbdo baflbór dé Sftd^dlf&tídAd, y dáMóto^CMáüteré^ «flM#gM<^«sif^'(Éap6S^nal Qiiéiio «bái iMh, el pafnm m^^la ettpr^ 'iil4Á Áíl^dlMtfea dé líri Bentíntfébto Mío, «dellhft ley monU^ áa wa l^íAlóiáJtMcb, de ütr ftAstóbietia ^ Ih 'níát^ttiileMt; ttbo prineipAl^ JMiite éü él UÉÍ]f émrlát^crpido de ' ella '«on cktéMet de fóiinolft. id)0el. lUf Uto lk>Wii^(^ (^WMdiitnár étktor dié di á k Itelebimdftd, oofoo -y4 ¿bjb imi nMableí ádertA'<^nttHimo: M qm)qilí¡$ quoé vuigo ^r^gá^Jt»

' Ñó «e détierte-á^iii la fakteaíit nMMiea del ))i»ébIo. Llega «A tno^ ttléiibb'étt'q^é nó le satísfií^ñ yá esaa mkktMeéfid'eaft y i-iidif«ieat)a^ MáiÉ 'ei4Míal9átiéioiie8 del arte y deláeieaeia, flen^ede regaitado aro^ ááa; Hiéitaiti^nte, pero hmntíéiétítéá *^ra aphMar el hatübiA y la aéSdé^leite y d^ Véhlad ' ^tie en' próffleiiitO' ereoiente^^ádeceá i toda líéna loe nét^ 'tttdoMlea; y eli^&te liei üeoedldad de^ ejereitar líaavktítéíHte wít fiébMitó^^á^ foiidoyaeiipib|klÍ8adodelai^«QN* ftkA0f,-f^nóbré lóá dátoft él^tteríoreeqtte le e£reooa come Biatepia>die» pénUiÍA pktíL máe ülfcaa icreftiñMen, tonto lái' Natóraleiareoiiio la HiétüAk, y tfténced á eéto, coñete ir adelaivtaüdD 'de dia>én dia; no Mo éb lá dULiktíá del lúttferial poMico atesorado, ánoeftla^oslidftd '{b I<w xnedioé atttsttdofer á ptopdaito parii' labrarlo y erigir coi^ ^ súkiicidÉoii inotitttnfeiítáleí litérarléa. Por eonsecuencia de e«to, el pm^ bié Viede á 'eti(!óhtrftr sobrado eÉtrecbae aqtieliiui forman éleitteMtap* léá, álíitafpltcflfliiiefl; en t^ue bafilta ettionees habiati podido mov^ene y ereoér don liotgura ri saber y la poenía, máa que bermanadee, oonftmdidofel'cotna eh uno <k>lo; eiedte á modo de ' nn deabordiuniento Inteilior de'liíeas'y dé'séntitilientofl' que né háHan desahogo por el atigdátó cááce dél^ Befranéro; y Weitado por el agvijoade Mba áfaieVá tiecéáiiiád, y kcñso también por la^' exigencias eada tve& tiac^útesáai «^"¿to/ y por la muyoir' itiipdrtaecia de laa empr«itta aoemetidke poT'hoá cátNHÚdB, prdeedé á éiseor irá géiem máe MjMmiuiíró y Ifbrcij rfobré' láUáse dd* anterior; y per el' doble proo^Ai^

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(I) ^ In$tU, orüi:¡ íbif» V; MP, II.

'' M>MtAei01l*lHII.'CMITAll. 147

iai«n|o orltíoo ¡f j^odtfttÁTO !^\ieeti'«yte*pÓMe; s6a dilAMldo^-tíl retíiM^'Mtno ^dd d¿d6rO' afuidb;, m^diimie tma paiJáfMsÍB| <S tm eoMnéntftrid d^loiiái que hae& miftiútoUgibtemr iiibMfióf ^tMénda y la eorífiíee^ oc^^iitWbs qWllvMi de' b^tmaBüra; béa i«¿fim<i£d^a des ó tAás itsjfraiies ''cofiVdrgefttt^ 'á tfti cbmuK.M^iito/'médiáüte* ütia sinit>to yu^tapdbiddá^ dkoaeo ttiédiimte<ttnft cobiptebtf irédttcdioti^y amalgama de su contenido, hecha abftbáteiñoñ dé hí íóttoláí; sda oreando oiísfÍni^U«tfenté, <^omó «í dijémmúB en^p^rítuei'á edicibá, la obra poélida, Mmahdo por punW de pautLdti, iSO matetlules pareToiog^^co* jpie^tttoli^, shio lamiumá mkteria inforifie qtié tíi^ ri6^ pudo* hubei^ servkto para crear lo» védiíneg, y TáoáeÚtíáéÍB, *iii«e¿ainé]ite aegon el tipo morfológico [de: e|te hueVo ctvcúlo y <>rdeti Utoíaiio. Abí naóe/y de «eebé modo ae dMMifrolte lo^^tie oh üéAliído lato llamamoa cantar ó mfwíoni {& el pnobto stt iittto)r? ¿Lo creÁ el; pueblo' por «i mikmof M^noe aún ^ae el re&ftn: ^1 pueblo eulti'Medte g^ero po^iodv'lo- ttiimd que e( auteorior ; > por órgano <ieiüguiio'de loft ioaíembroB qae lo coinponbnc ^ aaior inmediaboes uim inídiTídao, sóloqné 'este individuo lleva la v02 de la go<^iitd. Cbmo dice-el reSfran portognás:. tMos^fiUíiMo por huma 6ooa. La^fioeiedades el pedernal donde laten oonlu» ínfiiiñiaa d^ispaa, qiie i^on loa canU)^; el artista popular ea ^li-eÁlaboní^é las despierta^ y encendidas, la» hace saltar. Si tUctado de populares eon ifíe las distingtíiuios, no significa q^e <el pueblo laá cyeeute-'directanienle, sino que dedaran loa seiítimiepios, 1m| aspiraeioMs, las ereétitiag del pueblo, que satisfacen plenamente ia> necesidad' 4e explosión setítida por ¿I, y que á 6ausa deesto se han hecho die uso general óubu seno; es decir, se han popularissado. Tales poesías son, á la verdad, hijas del ^.téblo, pei'O pbr adopción, no por bonsangnínidad. Si ePautor <Íb€^o del cantar iie ha. inspliWlo, no eñ sentimientos puramente péi*sonálea y subjetivos, sino en Mn estado general del espíritu huthano', en'algo radicado en las profundidades de nuestro der,'6 en lá contemplaeion de algún Jen<íueno. natural, aplicable metafóricamente á «ignificar estados y fenómenos psíquicos, 6 á fiirmular reglad universales de cotulucta, ó en un suceso menioraUe que ha caUsado* honda imfnretiotí M el espirita de la generalidad, ó en un ideal de glofia y de ventura que el pueUo si^*otí<ñt en sus sueños, entonces bu cttntar halU prolongado eco, y reaonáncia en la multitud smicrlbetito todo«r, y cariftbsiAtnente lo

, t)¿iviola W'^ÍIa {da na ímA) indeleble oon .^l ^ril 4Íamm¿mQ del ^^luo;. <Sbra4e;umiti:aji»ab8ten<MQÍ6a. ea la», v^iiwi, dOj la «oQÍéMiíBd, qne^ t'^'/e^ ^o^l^, pbra tioda^wrádtoi^^esp^ífi^p é.iii4ii^idiialy> eWfaida 4^6 f^Q^iu^s.ll.i^¿e^Qflí«,de.cr9aciioag^c¡^ impfMOQal, anó> niina, p^o^tra 0i^i«l §Ub^BxsL, (uroul9¿am.da. li^.t)itadic.u)»> y m p9r*

. Causas idóiití^as.4 iKusqiiejmoi^yaaro» .el jb^áAsitadel «refrán á la caución, determinan ,1a aparición, del 9*P9^ncw.Aohire Jla;]>a«Q de. la .oancipn: ^1 aíatema d^r forcriacion eisi, igiaiiimeitte jecjpresmtativo; idéatíeon loe protcedioiientoi. PerennemeA^iíe ae obcasti^n.^l seno de la socdedad lentas pero profunjdae faraafoifqaaclQfieszy^iglQ^ ttm 9¡glo, ^^a^ffgQl^Li^do lAc-vlrbs^d.de on ideal JiistóñoQ» ^taargiendoial mi^o •4K>iapá|i el pt68ent»ipil^nt<i^4e.obrot. nuevo más áinpUo >}r coin.pr)enaivo;! peirfecciónasevf Qr obira de la xeft^^ip^iy :de lB»,«:^perÍ8acía,ila eduQ^ien política f^e laemucboídi^bresi se desarrolla coa el cultiv/o ih setnsibUidad; qreee en potencia la . jEaato^ia antisfcio^; brinda •eon más abundante material la historia) euriú^u^idA epn auevas empte^aa^ alumbrada por ¡mievos; ideales;H-y el espíriti;i ansia y i^- dswa ámperioflaineute^ 49^eacion^s ¡ooi^i.vaj^, ui|b.ri(^de.aseacia, y donde«ks inspií-aolones da;la re^soii aparezcan ü^minadas m^ intonsajo^eute por Jtas divinas irradiaciones de, la belleza, Sie¡ado, ^omo 4 todaa luoes» es» más difícil la formación de U|l refrán á de 41IM. gesta rapsddica Ique la do. Una csnoion ó de un re£ran^Biel pueblo, emoeaioepto de entidad col6ctiy|\,,cax'ece) según vi$n9B, de las dotes necesajíias para ensayarse en. estas p]:;oduccione^^ embrlonarias, dÍ9ho. se está que caerán tambie|i,y con uiás razón ^ aquellas fuera .de su alcance. S^pitese^ pne^, el trabajo preTi^ninar da la selecoion, más dificil^ue en el anterior circulo, porque lo es (anibien el cultivo del género; la mayoría^ ai^ieridade ordim^rJloá jlas qo^« sensibles, no ve ea ellas sino el acQÍden(e; pocos abQndan,hiuitiA la esencia y se^ apoderan de Mlft.parf^. mostrarla al munáo en tpda ;sn pureza, vedimida de toda imperfección; niucboB saben, leer, pfero pocos oelalK)rar en el. gran libro dc^l ^puehlo^ desde el ii^taaie eu que hay que distinguir y reparar lo permanente 4e Ip acpidealAl .^i las creaciones ínfimas/ de¡ la mufia. anónima, y levantarse sobre ^las para sati^&aer<.^xigenkias,supenor^,.y deteravinar algún progi?eao. El individuo <S individuos .^ue impulsados por la vocapiop. da su

mtmé(B<iil iléébiin$ dél piíkMóm ésM ña^ iUiótñWM ésíftic^ de M hiAot^/fotiiattíi»rVé¿eá'poif'|^uái>6 db ^"á^tldá dantáré» áé&ieftlálétt preeiJáKéfoi^V «Akbó^dód en ÁíAt6tiL(ráAtíékof, y akftá, materuúed amoi^ ^JtokiidMtdolí ÁLreótaíidéüt^ pof ^lá ti:^di¿ioa oM. Etv él fíMéí cáÉó^ijt cafitkt, por dha éfipecie de p^óUftnLcion, des^fiéga ^xiiúbmót ^é¿c?a'y fitirébe én ridá pñmaveMu de 'eáníaTéb d€fíivá:<^ do¿; ^ donde Áé dibtijati máé ál pot láeniDr ItM' difeíMtes 'óbtioe^lior (6 epiikiKiioa qué abenas arfaban peinados énEacánáon títrifcrijü.'OftUn ^ á)Íh>2^iiúaii y áüUdáA t^ctf < títtoa Qifel^teé' cantkké'; ffrávtk <aba aeléédión erigida conque' ¿1 rottianceriita Sesedia léár imp^nriféctoB el'Q6Dii)ei¿tié; tklla^éiiti^ f<^ cobfcradictorioé'; ¿éeoncilíalofrdivorcltt^ •Icná ^or ál¿bíia Vkriiíñte, cókfsei-^á los ctíherénüetf/boxíiíds^éctf; ^ eú .jiiiéáés rtBjffliridetti Aia^for iMniéíto'dé1felleaid,^íaé 'l>aítócajl¿^ tánddlóá 'dtí IiÍb' sotilbraá qláé^lóé Wñ^'á&^U'^ éÚólité¿ttyóénVi^cbti'^ ceñirá; los ábireviá; lós ideálüsá, como' ¿on:óetittfa t r¿ffandé Ite nty«)á dísperaoa liél sor üh éüpejó'dtfnbavo, y heóhbeitó; lo« ¿cmcatetl» Mgdn iál (Snleá de sabesiód: totiipotál flÜ^ck del Uácbáb M«e6Kco <S de la 'coiieépeioÜ médSñtá d^ócifü sobi^'^Sié gin e^ciUÍjtittto «le Ift ■^"■^***-'>áicibQ,i^gré^h'(lo ñ' acaso; i «—'-^'i j--_.\„^3^ui^ ^^ i^

eb tradr<i{6tí«3eá/al¿oÜo8=dti'átt 4 ea tb^.ltüííUM (^éi8¿6'dé'triÜl8Ídoñ, t^ni^ií 1<¿ thiéubt«ii'aidooadtW ^'akbdnen lóa ó^ifemoá rótba,:álll'a<iiildt> fad'áééccftñttll'soltadóHéa4lé'(»fít^tiidiíd/iú^vítaf>Íe8BÍeih]^i«tñítáhcÍo^ d¿ málbrialéa iragméiiftanoil'^tie ULb coMdo'lai^ 'tíeUbo é^ptíé^toé £ lai itíjrináá 'Id U tfadtBión iíeaí; f ^áe'ee diflcfalllÓUÉimo ctitttfoáar.' btafo és; íórañáionéha kVHú^óéM'méttíSo de' foMÍak^ó'á, «^ihdó éPÍáttiAta peí^ooar 'tíá^'áe úUefiéJéil' poéticos lábraidbttTAy^tiVOtf. y vjule^-^té^diízár'd'e oiAiá Vez en forofti de ifomitl^Iá vWdid ^'la ijen[éü>t;'«í&acfinddüü de' U' ósctf^ vüíinélidad W 4^06 ^Ipitata, ó .leébOÜb^dóUís'éík él' áli^áfol^üé' dé^ri¿títl''<aé üü '&atáa&, kl tétmino de "Á^tiéila dé<^i» fttmeiitabioii qué Uáoé g^lníMif Im idéadw Ms> bóri4o<í''aé'Tk^'>^ti¿bl'oÜ: el Wrfe títí té cifirátbdó' éii''aWftpóteoaÍ8 delóíM/üí ÁiÜHaimiigicldn' istiisá¿ ié Úi •istémoáéi ytp)!^b¿- néá^r ei^'tíiUifóli y'%fajdiitaitfétite>M{{ilbe<:idM díMctadbU ideálVto Hr'té'óilMtial'y^adactiVó, ét^écjfitía etf'fónnáB' téibpidralétf y Vfiteblfís IiB^hfds' ^n4b¿idét¿Ié8<K>b«éil!l|^otid9Mé^ín<tefeeltÍM no ín^oft qné'itís ideále<i históricos' \)óéc¿tt¿jiii3<ik ¿tt Vhga /nebulosa

■4ft»ft<inWffWfli,y:.^Ífiffljffi S^qWft^ft B9^l9P^Wft?W%iP9ffí^íA«

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bftte&cisdftdoiiáfMi, idiu»! itoridojiy jf riafif niríi» wíji dfcjánsnflwcipA pspdt^^ fafcQiHdp»tié«s;y)KíidoÉde(jtotB^

afarii(te|áfÁtai]iAUiv 6:btii>é«dtnfc iMieg¿>y.fiOíHMit»ídt|ltfc»Índifciiiiii» <imq>tbtí€mt yl flotajA opimoí mDiirife«fcivc«dáff»i; aeoi !^ii ;<MMffi»pfc A «bbdft írte.fi ^mwri tedanlak. aaberibíáiitluHMniiMtjHbl^p^^ -QshoylmripiiicI^aiaiiáBbb^^véMekfá^ Mj» d>pwp>unif n|ágr>faii|l aflífe«áixiAi»roÉoiiH^>9atohaíjK>da<0jMDjéJa^ aÉtiidg;ÉeaÉible«,>alwiiir>irt^Ko^ . MMoaldvHdnfr, iteMáv^

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«^él&'*M0^tiyitaéQ4 pdpulsvdff que «¿ii^A to^

iiMM^iiK^nié^'liáktídfñá/ pii^ há níeiiéitor/ además^ enoeoderigii^ sd^itek kl' tos dd^ 4a''ilidlvid%alláid y el T^spíandor de im • fmvm** ti^íMlAeÉtMflir^riir ^u« ki:iál'W&'de pied» daitoqu* w ^ie jaieiio

í-^I'PiÉimntgfa»^ítot' tfUdJttüotiifKMátic» 9e «éam ib tiiiauioe8< ^<di»i mgi$wM^ ^'mmiád' U < Üeifli' d^* ••» iettndenBM&onr'Bmi toumm» tf^ec»ap<|(fMiiiuj«&i«kf«^ bifíliaole y rt&áMOt^á»

«dUPMlttMiai-d Mam rattionali d^OMlA ttámei^HWkio (6 dogma m^ UgMi^, ¿liAe» lifÉefaiitiiofti pei^meoÜeréátM^ éd0ptopofmiMdcM^*TéiflL mfktt&Étítmá^iuááÉ6i¡'é^ iiuflaiMÉt beitesvus peiK>ilá8-máé

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