La muñeca trágica · Unidad 17 de 32

Unidad 17 · . E^CE^íA II

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. E^CE^íA II

BRIiVND^- UN CRIADO •

Briand ¡Est- y hecho pe Ivo! Pero no podrá quejarse el

señor Sorel. He conseguido cuanto deseaba Y; ¿teme aquí metido en esta librea tomando notas de. lo que :puedo. ver, que no es poco. >» ■ > -; ¿Dónde estará el señor Sorel? Hace un mo-

•Á¿í{vH!{..'¿ h\ inentoje. vi, perono pude-ponerme al habla. Veremos si hay ocasión de darle este volante.

(Hace referencia á un, papel muy doblado que lleva dentrodeimg. de sus guantes.)

Criado (Saie y ve a Briand.) Eh, ¿qué haceustcd ahí sen-

• . tado?- ¿Está usted loco? :

Briand (Levantándose.) Na, pero estoy muy cansado y no he podido resistir á la tentación de sentarme un momento.

Criado ¿Y se sienta usted aquí?. ¿No ha encontrad':^ usted mejor -si tío? ,

Briand Se me doblaban las piernas y por eso...

Criado Me parece, compañero, que no va usted á ha-

cer los huesos viejos en la casa. ¿Es usted el que ha venido á sustituir á Ramón?

Briand Sí. Es el primer día que sirvo en la casa, y

por eso...

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Criado Pues ande, ande. Pasee la bandeja por otra parte.

BRIAND (Tomando la bandeja.) Voy., VOy.

ESCENA ni

ALICIA, SOREL j GOTRAN

GOT. (A Alicia.) Aquí podrás descansar un rato. Le

advierto á usted, señor Sorel, que, más que descansar^ lo que desea es que usted le refiera alguna historia interesante. El cansancio es un pretexto.

Sorel Pues con mucho gusto, (soreí ye á Briand.) Pero

antes, con su permiso, voy á beber un pocoTengo una sed espantosa y allí veo donde

poderla calmar. (Se dirige á Briand. Toma una copa y pregunta rápido y en voz l>aja aparte á Briand.)

¿Qué hay? Briand Tomad de mi guante ese papel, (soreí, ai dejar la

i'opa, toma con disimulo el pai>el. Mutis Briand.)

GOT. (Aparte á Alicia.) Es necesatio que seas más

agradable con mis invitados. Todos extrañan tu actitud y das lugar á que hagan comentanos.

Alicia Ya os he dicho que no me encuentro bien.

GoT. Bali, la eterna canción de siempre. jEs precisoí

¿Oyes? Yo lo quiero.

Sorel (Aproximándose.) Es admirable el aderezo que

lleva la señora Leby. No recuerdo haber visto en mi vida brillantes del tamaño y calidad semejantes á los suyos.

Alicia No es de extrañar, señor Sorel. Su marido es

uno de los más ricos banqueros de París.

GOT. Puede asegurarse que el más rico. Verdad es

que une á su negocio de banca, que es enorme, el de las piedras preciosas. Puede a su antojo hacer subir en el mercado el rubí, la esmeralda y el brillante.

Sorel ¿Ah, sí?

GOT. Figúrese usted qué tiene en sus cajas un ver-

chídero tesoro. ¿Verdad, Alicia?

Alicia Sí. Yo he quedado deslumbrada esta tarde.

Sorel ¡Ah! ¿Ustedes lian viste?...

GOT. Esta tenia curiosidad en ver uno de esos só-

tanos en que las casas de banca ponen la caja de caudales, y como el señor Leby maneja algunos fondos nuestros, aproveché la oportunidad esta mañana para hacerle conocer los deseos de Alicia.

Sorel Debe ser de un efecto maravilloso ver tanta

pedrería.

GoT. • Es admirable. Esta tarde, el ver tanta piedra

preciosa, me hacía recordar la famosa fortuna del Conde de Monte-Cristo.

Alicia (A Gotran.) ¿Cuánto dijo que valía la esmeralda

que nos enseñó?

GOT. Es incalculable su valor. La esmeralda es una

de las piedras más caras. Cuando la esmeralda pasa de un tamaño corriente y es inmaculada como la que nos enseñó esta tarde, su valor se centuplica y no rige cálculo.