La poesía lírica en Cuba: biografía y crítica · Unidad 109 de 111
Unidad 109 · EPILOGO 341
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
EPILOGO 341
la niña el arpa tañía,
(le hainlíre y frío casi muerta.
V un hombre se le acercó, y dinero la ofreció, diciéndole... no se qué; y gritó la niña: <. ¡Xo!» y el hombre infame se fué..
\' era la noche sombría y el viento triste gemía, cuando en la calle desierta, tras espantosa agonía se quedí) la niña muerta.
Quiso rendir, este poeta, culto á la musa epigramática de Quevedo y Góngora; pero no le fué propicia la suerte en esto, pues sus ensayos son triviales é inocentes, salvo algunos en que el chiste, de tan desvergonzado se torna en poco culto. Hay uno entre estos apólogos y epigramas que, si no es obra primorosa y de sobresaliente mérito, encierra una verdad de á folio, harto olvidada por nuestros hombres de letras. Nos referimos á su composición titulada Mal rccibijfiiento. Efectivamente, el buen gusto, cansado de los malos ratos que le dieron los sinsontes siboneyes, con sus desbarajustados versos, se volvió á Europa, como asegura Tejera, y, cuando él lo dice, estudiado lo tendrá.
342 LA POEblA lírica EN CUBA
Al dejar la pluma para poner la palabra Fin á estas páginas, en vano evocamos las sombras augustas y veneradas de Heredia, Milanés y Luaces. La patria de estos ilustres vates no da hoy más que poetas de menor cuantía. El mercantilismo reina y avasalla el corazón de sus hijos; ocúpanles hondos problemas de la vida social y política*, parece como que pasó para aquella tierra el período del sentimiento, y que entra ahora en la ancha vía de la reflexión.
Sea en buena hora.
Los pueblos, como los individuos, tienen sus edades, como tiene sus estaciones el año; y si la primavera ofrece galas y esplendores á los ávidos ojos de los mortales, el verano no es menos hermoso y digno de fijar la atención en sus múltiples atractivos y bellezas, como el otoño es la época de los melancólicos amores, y el invierno nos convida á las delicias del hogar, á la vida reconcentrada de la familia, moviendo nuestro ánimo á dulces y profundas meditaciones.
Villa América, 1878.
POST-SCRIPTUM
Al preparar estas cuartillas para la imprenta, el pabellón que tremoló en Covadonga no ondea en el Morro de la Habana.
Rige en la gran Antilla, como única ley, la caprichosa voluntad de un general norteamericano.
No supieron ó no quisieron entenderse aquellos á quienes la naturaleza hizo hermanos, y unos y otros se abatieron ante los poderosos cañones de Sampson.
¡Suerte impía!
La Gaceta de la Habana se publica mitad en español mitad en inglés, y los periódicos insertan en la plana de anun. cios reclamos y noticias en ese idionlaEn las escuelas municipales se proscrit
344 i-'^ poesía lírica en cuba
bió el habla de Cervantes: los pocos cubanos que ocupan puestos en la administración pública, viven á la sombra del sable del vencedor, y muchos celosos de su honor, sin más ambición que la felicidad de su país, resignaron sus cargos y se fueron á sus hogares á ocultar en el seno íntimo de sus familias la tristeza y el desengaño que los domina.
De uno á otro extremo de la isla se advierte el constante malestar en que viven sus habitantes, la incertidumbre con que miran un porvenir preñado de negros nubarrones, presagio cierto de la tempestad que se avecina.
^Cuál sera la suerte de Cuba? ¿Quién puede hacerse ilusiones respecto de ella? Ya el ilustre Saco, con la clarevidencia propia de su talento, escribía, tratando de la anexión, en 1848, lo que voy á copiar:
«No olvidemos que la raza anglosajona difiere mucho de la nuestra por su origen, por su lengua, por su religión, sus usos y costumbres- y que, desde que se sienta con fuerzas para balancear el número de cubanos, aspirará á la dirección política de los negocios de Cuba;