La poesía lírica en Cuba: biografía y crítica · Unidad 31 de 111

Unidad 31 · GKRTRUDIS GOMKZ DK AVKI.I.ANKDA lOI

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

GKRTRUDIS GOMKZ DK AVKI.I.ANKDA lOI

hija tal vez del estado de duda en que nos hallamos, rota y maltrecha la estatua de la fe, por esa fiebre de saber y de investigación que nos devora. En otros tiempos, cuando se apoderaba de nuestro espíritu, en las soledades del claustro hallábase su remedio, y allí entre mil salmodias religiosas, entre aquellas nubes de incienso que se elevaban al cielo, iluminados por la incierta luz que penetraba por los cristales de colores (]ue cerraban el gótico rosetón, el ánima apesarada y dolorida recobraba la salud, y se volvía con nuevo esfuerzo y brío, á la tarea de la vida. Hoy... el bullicioso ruido de los talleres, el crujir incesante de la locomotora, que nos llama y anuncia constantemente las grandezas de este siglo, hoy, cuando el ansia del saber nos sumerge en el mar borrascoso de la duda y sentimos en el fondo del corazón ese tedio que hace odiosa la vida y odioso el mundo, según la frase del poeta, todos esos portentos de la civilización que alcanzamos, brillante, deslumbradora y gigantesca, no nos dan la paz deseada, no nos curan nuestro espíritu enfermo y triste, no nos dejan ¡sabroso engaño! ser felices y vivir dichosamente.

I02 LA poesía lírica EX CUUA

Pero volvamos á abrir el libro, y así encontraremos consuelo á nuestros pesares. Oídla en la muerte de Heredia:

Voz pavorosa en funeral lamento desde los mares de rai patria vuela á las playas de Iberia; tristemente en son confuso la dilata el viento; el dulce canto en mi garganta hiela, y sombra de dolor viste mi mente. ¡Ay! que esa voz doliente, con que su pena América denota, y en estas playas lanza el océano, , Murió, pronuncia, el férvido patriota! ¡Murió, repite, el trovador cubano! Y un eco triste en lontananza gime: ¡Murió el cantor del Niágara sublime!

¡Patria, numen feli?, nombre divino, ídolo puro de las nobles almas, objeto dulce de su eterno anhelo! Ya enmudeció tu cisne peregrino... ;(^uién cantará tus brisas y tus palmas tu sol defuego, tu brillante cielo?

¡Silencio! de los hados la fiereza no recordemos en la tumba helíída, que lo defiende de la injusta suerte. Ya reclinó su lánguida cabeza, de genio y desventuras abrumada, en el inmóvil seno de la muerte. rQué importa el polvo inerte, que torna á su elemento primitivo ser en este lugar ó en otro hallado?