La religión demostrada al alcance de los niños · Sección preliminar
Preliminares
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
ti&fi*
BV 1475 .B234
l/VVV^/VVVV^VV\A^VVA/VV\A/VvvvVVj?
>w. V
J¿ r
BIBLIOTECA DEL SEMINARIO,
'$^$^m8^sBfá®wfá^&m%&
^¿¿t &&S </¿t^<
'¿^¿¿^¿Zcxx^
LA RELIJION
ifjrwa®ía?&if&
""i
§^ü$«»£§i^¡
*?-^
FS^Sri?
- J. X
RELIJION
DEMOSTRADA
AL ALCANCE DE LOS NIÑOS,
POR EL
DR. JD. JAIME ¡- BALMES,
PftESglTE&O.
. r
« i-
Reimpreso p
f j Copy
a 7^9 7
- ? --V ^m ?%® ^^ í^^rS •
• ^$ w ^? -^ ^?^ í>? ^ - ^ ^^ - ^ * ' - "^ ->^ ^ 1
iifiiMTfTftMftMitit FTTTTTTTTTn
No es mi ánimo escribir un catecismo de doctrina cristiana, ni un compendio de la historia de la Relijion; de esta clasq de obritas no faltan; solo me he propuesto llenar un vacío, que se halla en la enseñanza de ios niños. Se los instruye por medio del catecismo en los rudimentos de la Uelijion* y seles hace decorar su historia, pero no se llama bastante su atención sobre los fundamentos de las verdades que aprenden, y así es que al salir de la escuela para entrar en una sociedad distraída y disipada, cuando no incrédula ó indiferente, no encuentran en su entendimiento las luces que podrían servirles para sostenerlos en las creencias de nuestra Relijion sacrosanta. Abundan por des-
fracia los hombres superficiales que halando de lo que no entienden, tornan por objeto predilecto de sus pláticas el
combatir la Relijion; ¿y qué armas se han suministrado á los niños durante su educación y enseñanza, para poder defender su fe, si no en la conversación, al menos en el santuario de su conciencia? ¿A dónde pueden acudir los maestros para encontrar compendiados en breves lecciones los fundamentos de nuestra Relijion? Y esta enseñanza ¿no es tanto y mucho mas necesaria, que la de los principios de Aritmética, de Geometría, de Dibujo, y otras con que se prepara el ánimo de los niños, para entrar después con provecho y lustre en sus respectivas carreras?
He aquí el vacío que me he propuesto llenar con la publicación de esta obrita, que ademas de ser útil á los niños, no dejará de ser provechosa á los adultos. Lamentables son la ignorancia, el descuido que hai sobre estas materias^ de todo se ensena, de todo se aprende, menos de saber la razón de nuestra fe; y esta es una de las causas porque esta fe queda en tantos corazones como semilla estéril^ si lo que es todavía peor, no se la lleva el viento al primer soplo.
RELIJION
DEMOSTRADA
CAPITULO I.
Existencia de Dios.
A razón natural basta para conocer qué hai un Dios criador de cielo y tierra: porque si viésemos un palacio mui grande, mui hermoso, alhajado con magnífica riqueza, y adornado con esquisito primor, ¿no diríamos que es un insensato el que afirmase, que aquel palacio, aquellas alhajas, aquellos adornos, nadie los ha fabricado ni ordenado? pues bien, el mundo es este soberbio palacio: el sol le ilumina de dia, la luna por la
— 6—
noche; el cielo está poblado de estrellas, la tierra de hombres, de anímale**, de plantas; el mar y los rios de peces9 el aire de avesj las estaciones se suceden unas a otras con orden admirable; en las entrañas de la tierra se halla el oro, la plata, todos los metales, las piejiras preciosas; y en un mundo de tanta riqueza, tanta hermosura y maravilla, ¿nó hade existir un Señor que le haya criado y ordenado?
CAPITULO IL
Atributos de Dios.
^J|L Señor que ha criado todas las coí-us ha de ser todopoderoso; pues que criares sacar fie lanada, ¿.acerque de repente exista lo que antes no existia; y para esto es bien claro que se necesita un poder infinito, la omnipotencia. Nuestras obras las fabricamos los hombres á costa de tiempo y de trabajo, y siempre teniendo antes la materia, porque
— 7—
el carpintero, por ejemplo, no construye la mesa sin que tenga a la mano la madera necesaria; pero no existiendo nada,, decir, hágase y quedar hecho, supine un poder sin límites. Esto hizo Dios, y no con objetos de poca monta, sino con el mundo entero.
Dios ha de ser infinitamente sabio, pues que su sabiduría resplandece en sus obras en el cielo y en la tierra; eterno, porque no habiendo sido criado no puede tener principio ni fin; infinita en perfección, porque existiendo por sí mismo nada le ha podido limitar, y tiene en sí propiola plenitud del ser; y de consiguiente inmenso, justo, santo, bondadoso, misericordioso, premiador de los buenos, castigador de los malos, en una palabra: un Espíritu infinitamente perfecto, criador, conservador y ordenador de todas las cosas .
De aquí se sigue que Dios está viendo todo lo que pasa en el mundo, y todo lo que ha pasado y pasará, con tanta claridad como vemos nosotros las cosas que tenemos delante de nuestros ojos, en
_8—
medio del dia; y no puede ser de otra manera, pues que nada acontece ni bueno ni malo, sin que él lo quiera ó lo permita. Cuando hacemos una cosa por mas en secreto que la hagamos, cuando tenemos un pensamiento ó un deseo sin que exteriormente lo manifestemos, todo lo está viendo, todo lo está mirando, como un hombre que nos contemplase con mucha atención y mui de cerca, ¡Qué recuerdo tan á propósito para llevar arreglada nuestra conducta!