La sociología mexicana y la educación nacional · Unidad 85 de 309

Unidad 85 · LA SOCIOLOGÍA Y LA EDUCACIÓN 18*

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

LA SOCIOLOGÍA Y LA EDUCACIÓN 18*

maestros que escuelas, más patriotismo que ambiciones políticas, y por último, más voluntad y amor comprobados que falsa inteligencia y pedantería repugnante y ridicula.

A reserva de tratar en otro estudio la cuestión del método, voy a delinear aquí brevísimamente lo relativo a planes de estudios y programas generales, que están pidiendo a gritos, y en todos los tonos, una radical

reforma.

Ni) hay unidad, ni variedad, ni armonía en nuestras instituciones educacionales, por lo que se refiere a planes de estudios y programas. Y esto se explica claramente: incompetencia por un lado de parte de los organizadores de la enseñanza y desacuerdo profesional entre los mismos por otra, de donde resulta que no haya ninguna labor de coordinación, ni de enlace, ni de concatenación, ni de espíritu pedagógico que sintetice, en un ideal común, la obra educacional de la República.

Y no es difícil, ni imposible, ni constituye una obra de romanos encontrar una fórmula general ({ue abarque todo un sistema de educación nacional, dentro de la cual se puede laborar en detalle lo mismo que sobre un diseño o un plano, o en el terreno mismo se traza y se desplanta un edificio, cuyos resistentes muros descansen en una base sólida y firme, y se levantan majestuosos, atravesando airados todos los cuerpos del edificio, hasta llegar a su más elevada culminación como coronamiento final de la obra.

Aprovechando esta analogía, puramente mecánica y arquitectónica, se verá con evidencia que liay, o de-

190 JULIO S. HERNÁNDEZ

be haber cuando menos, desde la escuela de párvulos hasta la Universidad, algo de común, algo trascendental que se enraiza fuertemente en el kindergarten, hasta alcanzar su eflorescencia en la elevada copa del corpulento árbol de la educación de un pueblo, que es la institución universitaria, en donde existe, claramente sintetizada con caracteres bien definidos, el alma nacional.

í'í * *

Sabemos que la institución social llamada escuela tiene por objeto elevar a la raza de un país, para llegar a alcanzar la vida completa que reclama la misma raza, según su peculiar estructura y según el medio en que se efectuará su desenvolvimiento futuro.

Y del mismo modo que en el psiquismo individual se descubren diversas actividades, unas que nos conducen a la idea, otras a la emotividad y otras a la . acción, así pasa también con el psiquismo de la raza : la fuerza psíquica nacional se difunde, se disgrega y se asocia para formar núcleos de hombres que individualmente, y en conjunto, tienen las mismas tendencias.

Unos se consagran a estudiar la naturaleza, a descubrir sus uniformidades, a formularlas en leyes inmutables y eternas y a iniciar su aplicación. Esta labor pertenece a los sabios, quienes, en su conjunto, forman el núcleo de intelectuales de un país, teniendo