Lectura infantil · Unidad 13 de 24

Unidad 13 · LA RANA

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

LA RANA

(De Esopo)

El hijito de una rana se acercó a la orilla de un charco, y quedó asombrado al ver un buey que estaba bebiendo por allí. Nunca había visto un animal tan grande.

Llegó adonde estaba su madre, y no encon¬ traba manera de expresar su asombro y darle una idea de aquella visión.

— ¡Era grande, muy grande! — decía, bus¬ cando con la vista una cosa con qué com¬ parar el tamaño del buey.

— ¿Tan grande como yo? — dijo la madre.

— ¡Mucho más!

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La rana, algo mortificada por la respuesta del pequeño, empezó a hincharse. Guando estuvo de doble tamaño al que tenía ordina¬ riamente, preguntó a su hijo:

— ¿Así?

— ¡ Mucho más! — añadió el pequeño. Entonces la rana volvió a hincharse con tal

fuerza que reventó.

Es pretensión muy vana La de abultar cual buey,

Quien nació rana.

Adaptación de

¿Sabes que es una rana?

¿Has visto una rana? ¿De qué tamaño es? ¿Tiene la rana pelo como el perro, el gato y el caballo?

¿Tiene plumas como la calandria, la alon¬ dra y la corneja?

¿Dónde viven las ranas?

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¿Qué vió el hijito de una rana cerca de la orilla de un charco?

¿De qué tamaño es el buey?

Compara el tamaño del buey con el ta¬ maño del perro, del gato y del caballo.

¿Qué dijo la ranita a su madre?

¿Pudo la ranita comparar el tamaño del buey?

¿Cómo lo comparó la madre?

¿Qué dijo su hijito?

¿Le agradó a la rana la contestación de su hijo?

¿Qué hizo la madre? ¿Qué le pasó a la madre por querer ser tan grande como el buey?

Si tú tienes un centavo, ¿debes decir que tienes diez?

Si tú eres pobre, ¿debes decir que eres rico?

Si tu traje está nuevo, ¿debes decir que es el mejor de todos?

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LA LIGEREZA

Estaba en la puerta De su domicilio Respirando el fresco Cierto ratoncillo Joven, inocente,

Rullicioso y vivo,

En el mismo instante Que salió su tío,

Venerable anciano,

Pero muy ladino.

Dio una vuelta el viejo Por el pasadizo;

Luego, temeroso Como gran político,

Se acercó a un hilo,

Y al ir a tocarle,

Quedó pensativo.

Y por fin de prisa Se volvió a su asilo.

— Voy a ver qué es eso —

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Murmuró el sobrino;

Y ágil y curioso,

Se acercó de un brinco Al objeto extraño Que miraba el tío.

— Es queso excelente,

De olor exquisito;

Pensar si lo como Fuera un desatino;

Esto no se piensa;

Yo no soy tan tímido. — Al decir haciendo, Alcanzarle quiso,

Y en la ratonera Se quedó cautivo.

El anciano entonces,

A otro jovencillo:

— Mira aquel ejemplo, Míralo — le dijo —

Y antes de hacer algo, Piénsalo, hijo mío,

Que la ligereza

Suele ser un vicio.

José Rosas

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¿Dónde estaba parado el ratoncillo?

¿Qué hacía el ratoncito en la puerta?

¿Qué carácter tenía el ratoncillo?

¿Quién salió luego de la cueva?

¿Eran parientes el ratón y el ratoncillo? ¿Cómo era el tío del ratoncillo?

¿Por dónde dió una vuelta el tío?

¿A qué se acercó el ratón viejo?

¿Hacia dónde se fué de prisa?

¿Qué dijo el ratoncillo al ver que su tío se iba de prisa?

¿Qué era lo que miraba el tío?

¿Qué deseos sintió el ratoncillo?

¿Tenía miedo el ratoncillo?

¿Pensó mucho si debía o no comerse el queso? ¿Qué le sucedió al querer coger el queso? ¿Cuál fué la cárcel del ratoncito?

¿A quién habló luego el viejo ratón?

¿Por qué deben pensarse bien las cosas antes de hacerse?

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