Lectura infantil · Unidad 21 de 24
Unidad 21 · LA LIMOSNA
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
LA LIMOSNA
No hay una cosa en el mundo Que me dé tanta alegría,
Como dar una limosna Antes de que me la pidan.
MADRE Y PATRIA
(canto popular)
Dentro de mi corazón Un altar tengo formado, Donde mi madre y mi patria Se funden en un abrazo.
Los niños deben aprender de memoria los versos an¬ teriores. Después de recitarlos, deben escribirlos. Úsense las palabras de “ Madre y Patria ” en un ejercicio de deletreo fonético.
Obsérvense los sonidos de la “ r” y de la “ z.”
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¡POBRE ISABELITA!
Isabelita no era mala, pero lo olvidaba todo.
Una vez su mamá le dijo:
— Ye al corral y dale de comer a los polli¬ tos, pues en todo el día no han comido.
— Sí, mamá, iré, — contestó Isabelita — pero antes voy a dormir a mi muñeca.
La niña cogió a la muñeca en su falda y comenzó a mecerla y a cantarle dulces can¬ ciones, y no se acordó más de los pollitos.
Al otro día la mamá encontró dos pollitos muertos. Llamó a su hija y le enseñó los pobres pollitos que habían muerto de hambre.
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— Yo lo siento mucho, mamá — dijo la niña con tristeza — pero se me olvidó darles de comer.
Otro día la mamá tuvo que salir de la casa y dejó a Isabelita cuidando al nene, encargán¬ dole que no se separara de él.
— Yete tranquila, mamá. Lo cuidaré mucho y estaré siempre a su lado — contestó la niña.
La mamá se fué y la niña corrió al jardín para coger algunas flores y darlas al nene. Pero allí encontró otras niñas jugando y se puso a jugar con ellas, olvi¬ dándose del niño.
El nene empezó a llorar, pues deseaba bajarse de una alta silla donde estaba sen¬ tado, y como Isabelita lo había dejado solo, el niño se cayó de la silla y se dió varios golpes.
En el mismo momento llegó la mamá y encon-
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trando al nene todo lleno de golpes, llamó a Isabelita. Ésta al ver al niño dijo:
— ¡Pobrecito! ¿Se ha herido? Yo quise cui¬ darlo pero salí al jardín a buscarle flores y me olvidé de él.
En la escuela un día la maestra ordenó a Isabelita que escribiera su lección en un pa¬ pel. La niña se puso a buscar su lápiz, pues había olvidado el sitio donde lo había puesto. Guando la maestra le pidió el trabajo, Isabe¬ lita le dijo:
— Perdóneme, señorita. Me olvidé de ha¬ cerlo.
Un día la niña se estaba meciendo en un columpio en el jardín de su casa y su mamá le dijo:
— Ten cuidado de sostenerte bien con ambas manos; no te mezas muy alto.
La niña prometió tener mucho cuidado, pero mientras se mecía se puso a pensar en su muñeca y se quedó dormida en el columpio,
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soltando las cuerdas que tenía cogidas, y se cayó al suelo de cabeza. Comenzó a gritar y corrió su mamá para ver qué le ocurría. La levantó del suelo y vió que tenía un brazo partido.
— ¡Hija de mi corazón! — exclamó la madre llena de angustia. — ¿Por qué eres tan loca? Tus descuidos me van a matar a disgustos. Corrígete.
Durante muchos días estuvo Isabelita acos¬ tada sufriendo fuertes dolores cada vez que el doctor le curaba el brazo. La pobre niña tuvo bastante tiempo para pensar en su conducta, y resolvió no olvidar jamás lo que tenía que hacer, para así evitar malos ratos.
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¿Cuál es el nombre de la niña de este cuento?
¿Qué clase de niña era Isabelita?
¿Qué defecto tenía?
¿Qué sucedió una vez a unos pobres pollitos?
¿Por qué se olvidó Isabelita de los pollitos?
¿Qué sucedió otra vez a un hermanito de Isabelita? ¿Cuál fué la intención de Isabelita al ir al jardín?
¿A quién encontró allí?
¿Se acordó Isabelita del encargo de su mamá?
¿En qué se entretuvo?
¿Qué sucedió al nene?
¿Qué explicación dio Isabelita a su mamá?
¿Qué ocurrió a Isabelita en la escuela?
¿Por qué no hizo el trabajo que le ordenó la maestra? ¿Qué sucedió un día a Isabelita mientras se mecía en un columpio en el jardín de su casa?
¿Por qué se cayó?
¿Cuál fué el castigo que recibió Isabelita por ser dis¬ traída?
¿Eres tú distraído?
¿Te olvidas de las lecciones y trabajos que la maestra te ordena estudiar o hacer?
¿Se te olvidan los consejos que te dan tus padres?
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