Lira americana. [Poesías de C. Althaus et al.] · Unidad 40 de 96

Unidad 40 · CARTA A UN ANJEL

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

CARTA A UN ANJEL

Nevada rosa, en el Edén nacida,

Dios puso en tu alma del amor la esencia,

Y de su mano altísima caida

El alba dio tu aroma á mi existencia ;

Reflejaste en mi noche oscurecida

El resplandor azul de tu inocencia,

Como en espejos de apacibles olas

Tus hermanas del cielo sus aureolas.

Bella es el alba porque brota flores, Bella es la noche porque siembra estrellas, Bellos del mar sereno los rumores Con blancas nieves en sus ondas bellas. La beldad de los dulces ruiseñores Es el tierno cantar de sus querellas; Mas todo tu hermosura lo atesora : Mar, estrella, ave, flor, noche y aurora.

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¿Quó fue" tu amor, sino fugaz meteoro Que con vivida luz colora el cielo, Nota de un dulce cántico sonoro Que se oye y pasa en fugitivo vuelo? Cual del alba gentil el rayo de oro, Que rasga de la noche el triste velo, Iluminó mi espíritu, tranquila La luz radiante de tu azul pupila.

Mi voz fué un canto de ternuras lleno, Que elevaba un altar á tu hermosura : Cada latido de tu casto seno Le daba una esperanza a mi ventura. Soñaba un cielo azul, puro y sereno, Fuentes que me brindaban su frescura Bajo un docel de flores delicadas Que abrían sus corolas perfumadas.

Hoy, abrasada al sol de las pasiones A todos vientos tu beldad arrojas; Combatida de fieros aquilones De pureza y perfumes te despojas ! Yo al recordar tan bellas ilusiones Lágrimas vierto en tus marchitas hojas. ¡ Perdiste ya tu celestial esencia Y tu corona de ánjel — La inocencia!

OLVIDO

Muger al fin ingrata y veleidosa. Larra.

Llegó aquel de amor temido instante En que risueña la mujer olvida ; • Porque mordió en el árbol de una vida

La misteriosa flor ! Llegó del desencanto amargo dia, Aquel en que la sierpe tentadora Rompe en el mismo labio del que adora

La copa del amor !

Apenas vi la luz y ya en tu cielo Rueda á morir el sol de mi ventura : La luz del alba era radiante y pura

Como aurora boreal 1 Y destrozas la imagen de tu amante Con una piedra que se llama olvido, Porque tu frájil corazón ha sido

Espejo de cristal.

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Ay! por qué quieres ofrecerle al dia Como un lecho nupcial la noche oscura?

Y que la hermosa flor de una alma pura

Se deshoje al nacer?

Y en mis recuerdos contemplar unida La mas bella ilusión al desencanto, La pasión al desden, la risa al llanto,

Y al ángel la mujer?

Por qué quieres huir de tus altares, Sacerdotisa apóstata del cielo,

Y rasgar en el templo el blanco velo

Que ciñe la vestal?

Y que falte en la noche de tu olvido Luz al altar, al ídolo las flores,

Y se apague ante el Dios de los amores

La llama celestial ?

Yo le pregunto al aire si suspiras; Yo interrogo á las perlas si tú lloras ;

Y me responden al morir las horas

Que no saben tu amor...

Y he aprendido llorando entre las flores Que mueren con el sol las mas lozanas,

Y me dicen las rosas tus hermanas

Ella también es flor !

Del bosque las sonoras armonías Que dan ai viento sus ligeras alas, Dicen que vistes sus aéreas galas Y que sabes volar ;

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Y la trémula voz de las espumas En sus prisiones de cristal cautivas, Huyendo de mis plantas fujitivas Que eres ola del mar.

El beso del crepúsculo á la nube, Pálida virgen que su faz colora, Me dice que eres nube de la aurora

Y fugaz arrebol ; Y el último suspiro de la tarde, Del incendio del astro frió lecho, Me dice que la nieve de tu pecho

Es la tumba del sol.

Quién pensara jamas que tan risueña Flor entreabierta al aura de la vida, Cayese por los vientos sacudida

Como tu amor de ayer? Mas tú ño eres vestal, ni flor, ni ave, Ni ola del mar, ni nube sonrosada... Tú eres todo á la vez... tú eres la nada

Con rostro de mujer!

Mujer! dulce caricia de un instante... Mujer! hermosa lágrima del cielo... Mujer! confusa unión de fuego y hielo

De amor y de desden ! Muger ! rayo de luz del paraiso, Copa de hiél de borde almibarado, Del cielo ángel maldito y desterrado,

Serpiente del Edén ?

Ay! del que fia en la mujer que adora

Y con la risa del amor se embriaga,

Que ha de correr Iras de una sombra vaga

Huyendo sin cesar 1 Verá á la luz el oro transparente, Cual prisma de cristal de mil colores, Las perlas en el árbol y las flores

En el fondo del mar!

Verá caer la voladora llama, Subir la roca hasta el azul vacío, Y cuajarse en diamantes el rocío

Que hace temblar la flor. Podrá su mano aprisionar el viento, Guardar entre las nubes el sonido, Antes de hallar en el Edén perdido

El nido del amor.