Logica · Unidad 27 de 49
CAPITULO XVI. — parte 3
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[73] Muchas veces acontece, que damos asenso á las opiniones y dictámenes de los hombres autorizados, ó por su caracter, ó por sus riquezas, y en esto nos preocupamos facilmente, porque creemos que á las dignidades, honras, y riquezas suele acompañar la ciencia, y la inteligencia de las cosas; y aunque algunas veces andan juntas las dignidades con los merecimientos, pero dexan de acompañarse en muchas ocasiones, y esto nos puede hacer suspender el juicio[a]. Añádese, que á los tales ordinariamente los juzgamos tan hábiles como quisiéramos ser nosotros mismos; y ya notó muy bien Ciceron[b], que la autoridad que se funda en los títulos, y dignidades es de poco peso para obligarnos al asenso. La experiencia por otra parte muestra, que hombres constituidos en grandes dignidades han adoptado opiniones ridículas y vanísimas: y discurriendo por la antigüedad, fuera facil traer á la memoria muchos exemplos; de suerte, que apenas se hallará Ciencia alguna, en que no se hayan extraviado sugetos de mucho caracter, admitiendo errores, y propagándolos como verdades certísimas. La conclusion es, que el que sepa evitar los errores de las pasiones, del ingenio, memoria, sentidos, imaginacion, gobernándose con buena Lógica, será gran Crítico, y conocerá los defectos literarios de los demas para enmendarlos, y no caer en ellos.
[Nota a: _Dives loquutus est, & omnes tacuerunt, & verbum illius usque ad nubes perducent. Pauper loquutus est, & dicunt: Quis est hic? Et si offenderis, subvertunt illum._ Ecclesiastic. _cap. 13. vers. 28. & 29._]
[Nota b: _Persona autem non qualiscumque testimonii pondus habet; ad faciendam enim fidem auctoritas quaeritur; sed auctoritatem, aut natura, aut tempus affert. Naturae auctoritas in virtute inest maximè. In tempore autem multa sunt, quae afferant auctoritatem: ingenium, opes, aetas, fortuna, ars, usus, necessitas, concursio etiam nonnumquam rerum fortuitarum. Nam & ingeniosos, & opulentos, & aetatis spatio probatos dignos, quibus credatur, putant: non rectè fortasse, sed vulgi opinio mutari vix potest, ad eamque omnia dirigunt, & qui judicant, & qui existimant._ Cic. _Top. ad Treb. p. 672._]