Los estados y sus gobernantes; ligeros apuntes históricos, biográficos y estadísticos · Unidad 182 de 191
Unidad 182 · YUCATÁN 413-
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honra con toda su compañía de la Plaza de Puebla, para incorporarse después á las fuerzas de la Capital y emprender nuena campaña contra Puebla al mando del General •José M. González Mendoza.
En esa campaña logró por sus méritos y su valor, ser nombrado Comandante de Batallón efectivo, viniendo á México á prestar sus servicios en el 8? de línea.
Después del golpe de Estado del General Comonfort, TTraconis se presentó á Alatriste en Perote para servir al Gobierno constitucional.
Alatriste lo envió á México con instrucciones reservadas; pero á sa regreso fué hecho prisionero en Puebla, donde estuvo siete meses.
Cuando la acció i de Tacubaya en Abril de 1859, TraCímis, p )r instrucciones del General Blanco, atacó con mucha bizarría la Iglesia y Convento de la Merced en México; pero no obstante los prodigios de valor que desplegó, cayó hecho prisionero por las fuerzas superiores en número, quG salieron á atacarlo de Palacio.
Se le formó un Consejo de Guerra que le condenó á muerte, cuya p3na le fué conmutada con ocho años de prisión en Ulua, á ruegos del Sr. Arzobispo de la Garza.
Provisionalmente se le puso en Santiago Tlaltelolco y •de allí se fugó, para ir á ponerse de nuevo á las órdenes del Gobierno constitucional.
D3Ntinado á la División de Oriente, que mandaba el
General Ampudia, concurrió al primer sitio de Veracruz;
á la batalla de la Estancia de las Vacas,' en Loma Alta,
^n el segundo sitio de Veracruz y en Antón Lizardo en el
^combate naval contra buques españoles.
Por estos hechos de armas y otros más que seria prolijo referir, fué premiado con el ascenso de Teniente Coronel.
En la División de Oriente tuvo el mando de un batallón
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de Guardia Nacional de la Brigada de Puebla, en todos los encuentros que ocurrieron hasta la ocupación de Pachuca.
Concurrió al sitio de Guadalajara y á la batalla de Ocotlán en donde fué dc^rrotado el General Márquez.
Incor[X)rado más tarde á la División de Oriente, se vid en la batalla de Cdlpulalpam en que Miraraón fué derrotado, y tuvo la gloria de entrar en México con las fuerzas victoriosas á las órdenes de González Ortega, con cuya victoria dio fin la sangrienta y encarnizada lucha de la guerra de treií años.
Concluida su misión, en la que habia conquistado na nombre en el ejército, Traconis con una modestia que le honra, volvió á su país natal con el empleo demasiado humilde de Comandante de Celadores del Puerto de Sisal.
La historia militar de Traconis, durante este primer período, es notable é importante; pero no lo enaltece menos> y quiéu sabe si aún sean de más mérito sus heroicos sacrificios en la desastrosa guerra de castas que asolaban á la Península.
En la guerra de tres años, peleaba por la Libertad y la Eeforma, por el triunfo de las instituciones; más haciendo la campaña contra los indios, defendía los fueros de la civilización, la causa de la humanidad, amparando á los niños, á las mujeres y á los ancianos, contra las depredaciones del salvaje.
En el interior de la líepública, no se conoce todavía la importancia de esa guerra de castas, terrible como los reconcentrados odios del vencido; brutal como sus instintos de fiera; asoladora, como los medios de destrucción que emplea, la tea del incendiario y el puñal del asesino.
Esta calamidad social, se la debemos á los ingleses que posesionados de Belice á la fuerza, abusando de iin per-