Los médicos de antaño en el reino de Chile · Unidad 75 de 166

Unidad 75 · LOS MÉDICOS DE ANTAÑO, ETC. 175

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LOS MÉDICOS DE ANTAÑO, ETC. 175

ma, el título de marques de Montepío. Decirnos que este era el «emblema,» porque la sustancia fué la cal....

Elijió para este fin el buen marques ana manzana de tierra que poseía en un paraje que él mismo señala como apartado un tanto de la ciudad, en la calle que a la sazón (desde 1740) llamábase de la Moneda real, porque en una de sus casas (hoi mím. 60) establecióse el primer sello por un particular opulento, — el marques de Casa Real.

Edificó allí tres claustros bastante capaces para recibir hasta cincuenta asilados entre huérfanos, pobres de solemnidad, mujeres de mala vida i débiles criaturas aflijidas por el pecado. Una de las salas de la casa estaba destinada a parturientas vergonzantes i otra al torno de los espósitos.— De aquí fué que la calle que tuvo todavía otro uombre, el de Moneda vieja (cuando el rei; por celos con sus subditos, mandó edificar la Moneda nueba, no en Méjico, como se ha creído, sino en el Basural), recibió definitivamente el que hoi lleva i del cual comienzan a despojarla instituciones que son una verdadera antítesis para su oríjen : — los Bancos. En cuanto a si en esos anos había

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huérfanos como hai hoi bancos, cuenta el mismo fundador que desde el dia en que anunció su pensamiento de plantear aquella casa, hasta su edificación definitiva; le dejaron en el zaguán de su casa, calle de la Compañía, ángulo de la de Morando, no menos de veinticinco criaturas.... La costumbre siguió su pródigo curso con su hijo don José Santos Aguirre i con su nieto don Joaquin, i uno de esos espósitos, que tomó el nombre de sus favorecedores, fué aquel bravo «teniente Aguirre,» que pereció heroicamente en Guia, batiéndose por su patria, como el sublime «huérfano de Amberes2> en el Escalda.

La casa, que ocupaba el espacio comprendido entre las calles de la Ceniza i de los Baratillos, en la de Huérfanos, estaba completamente terminada, con todos sus aderezos i una mediana capilla, en los últimos dias de diciembre de 1758; de suerte que el 3 de enero del año subsiguiente, la Real Audiencia pasó por ella su indispensable vista llamada de ojos, como si los oidores pudieran ver con las orejas.... Publicamos por esto en un apéndice, los minuciosos documentos de esta fundación, que