Luz y sombra, (historia de un hijo natural) novela original · Unidad 126 de 405
Unidad 126 · 276 LUZ Y SOMBRA .
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hija suya en su testamento... pero aquellos papeles quemados por el señorito Agustín... este señor que viene á ver á mi amo y me pregunta si se ha acordado de algún pariente suyo en su testamento... y luego, cuando ve á esa mujer enlutada, corre tras ella y la llama Enriqueta... ¡ah! bien, bueno: historias; ¿qué hombre rico, que ha sido buen mozo como mi amo, no ha pescado durante su vida alguna historia?
yiii.
Volvió á aparecer Miguel de entre los árboles , pálido , desencajado, y se acercó rápidamente á Pepe. — ¿La ha visto usted ? dijo. — Sí, sí señor, los he visto á los dos : á ella y á él. — ¿Hace mucho tiempo que viene aquí á rezar? — No la he visto hasta ahora. — Era rubia.
— Hace mucho tiempo que he perdido la vista para las largas distancias: solo he reparado que era una mujer joven en la apariencia, y él un viejo.
— ¿Y no ha reconocido usted en el viejo á uno de los pescadores de la Marola.
— Me ha parecido el patrón Mateo , pero no estoy seguro.
— Yisi temos la tumba del general , dijo Miguel; ya que estoy aquí no quiero irme sin verle.
— Vamos, pues, á abrir la escotilla, dijo Pepe.
Y se dirigió á uno de los ángulos del embaldosado en que habia una compuerta de hoja de hierro.
La abrió con una llave que sacó de su bolsillo y quedó descubierta una estrecha escalera de piedra que se parlia en dos tramos.
Pepe ató por las bridas el caballo , á la llave que quedó en la cerradura, y bajó precediendo á Miguel.
Cuando hubieron concluido de bajar los dos tramos de escalera , se encontraron en un espacio como de quince pies en cuadro, de bóveda deprimida, de cuya clave pendía una lámpara, cuya luz reflejaba sobre un ataúd de plomo puesto en el centro de aquel espacio sobre un alzado de piedra de dos pies 'de altura por cuatro de ancho y ocho de largo.
En la parte superior del ataúd , enclavado en el plomo habia un
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grueso cristal elíptico , al través del cual se veia el semblante del cadáver, iluminado de lleno, por la rojiza y turbia luz de la lámpara que alteraba su palidez cadavérica, bañándole con una tinta de un color de rosa impuro; de rosa marchito.
Pepe y Miguel se habian quitado, el uno su sombrero de marino, el otro su gorra de viaje.
— :Acérquese usted, dijo en voz baja Pepe, como si hubiera hablado en el dormitorio de una persona á la que no hubiera querido despertar. Acérquese usted , y verá como parece mi amo dormido.
Miguel se acercó dominado por un religioso respeto.
Pepe se acercó también y miró al mismo tiempo que Miguel el semblante del cadáver.
— ¡Ah! dijo con asombro el viejo marinero: ¿qué ha sucedido aquí?
El semblante del cadáver mostraba una contracción que representaba la espresion de un dolor agudo, de un dolor desesperado; de una de esas contracciones que se observan en los que desvanecidos , desmayados por una impresión terrible , dejan ver bajo su semblante el agolpamiento de las lágrimas, que no pueden romper por los ojos rígidos por el paroxismo.
— Es que los padres criminales , esclamó Miguel ; los padres desnaturalizados que todo lo sacrifican á la vanidad de su nombre , se estremecen de dolor en su tumba cuando caen sobre ella las lágrimas de desesperación de sus hijos desventurados.
Y después de decir estas palabras , Miguel , sin despedirse de Pepe, salió , desató su caballo , montó y se alejó al galope en dirección al camino del Ferrol , sediento de venganza.
— ¡Una historia! ¡una mala historia! esclamó Pepe, saliendo con algo de pavor de la bóveda: allá va el otro como alma que se lleva el diablo... y mi amo... ¿por qué parece hoy mi amo un condenado y ayer parecia un santo? será necesario decírselo todo al señor cura.
Se santiguó , cerró la compuerta de hierro y se encaminó tristemente á la casa.
—Tal vez la contracción del semblante del cadáver, no era otra cosa que uq accidente físico; una influencia de la humedad ó de cualquier otro agente en los músculos del cadáver, que habian tomado por una casualidad caprichosa la forma de la contracción del dolor.
¿Y' quién sabe, quién sabe lo que sucede en la misteriosa oscuridad de la tumba?...