Manual de anatomía patológica general · Unidad 171 de 390
Unidad 171 · TROZO DE UN NODULO DE INFil.Tll ACIÓN DE UN CON DI LOMA. SIFILÍTICO. — OBJETIVO I ,iO ArOCHR. ZEISS.
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TROZO DE UN NODULO DE INFil.Tll ACIÓN DE UN CON DI LOMA. SIFILÍTICO. — OBJETIVO I ,iO ArOCHR. ZEISS.
a, Célula embrionaria pequeña y esferoidal; 6, Célula alargada con vacuolas protoplasmáticas; c, Vacuola de una célula sifilítica mayor; d, Célula sifilítica con dos núcleos; e, Núcleo de una célula conectiva del estroma indiferente.
216 ANATOMÍA PATOLÓGICA
Órganos centrales (hígado, ríñones, etc.) el paraje donde el goma tuvo su asiento.
Condiciones genéticas. — Es sumamente probable que la causa de las producciones sifilíticas sea un parásito que viviría en la sangre, desde la que emigraría á las regiones peri vasculares, provocando en las paredes de los pequeños vasos y tejido conectivo próximo, inflamaciones crónicas, caracterizadas por abundante producción de corpúsculos embrionarios pequeños (1). El contagio, la inoculabilidad de la sífilis, las frecuentes metástasis, la transmisión hereditaria de la dolencia, etc., todo habla en favor de la admisión de un microbio sifilítico.
Para Rindfleisch, el germen sifilítico causaría un reblandecimiento de las paredes de los vasos, explicándose, en consecuencia, la formación de nodulos perivasculares por la emigración de leucocitos ; pero esta opinión no aclara bien por qué las producciones sifilíticas rodean á menudo las pequeñas arterias, en lugar de los capilares y vénulas, y por qué el proceso asienta de preferencia en ciertos órganos.
Los esfuerzos hechos hasta hoy para discernir el microbio sifilítico, han fracasado casi por completo. A nuestro modo de ver, estos fracasos dependen de que el germen sifilítico, como el de ciertas afecciones exantemáticas, es de una pequenez tan extrema que escapa á nuestros más perfectos objetivos. Quizá el germen habita en esas células sifilíticas cuyo protoplasma se tiñe por la fuchina, violado de genciana, etc., etc., agentes que revelan unas granulaciones que pudieran muy bien ser indicio de la presencia del germen que se busca. Depone con alguna fuerza en pro de esta conjetura, la vacuolización de aquellas células, la excentricidad de sus núcleos y su absoluta constancia en todas las producciones sifilíti- €as inflamatorias.
En tanto la ciencia adquiere nuevos recursos analíticos que le permitan abordar eficazmente el problema de la etiología de la sífilis, expongamos brevemente los ensayos practicados en este sentido por algunos bacteriólogos.
Pretendidos bacilos sifilitieos. — Después de las inútiles tentativas de Hallier, Klebs, Aufrecht, para dar con el agente causal de la sífilis, Lusgarten anunció hace unos años (1884), el descubrimiento, en los tejidos y secreciones sifilíticas, de un bacilo especial, análogo al de la tuberculosis en tamaño y aspecto arrosariado. Esta bacteria, hallaríase de preferencia en el interior de células emigrantes, y para demostrarla y diferenciarla de las demás, Lusgarten aplicaba un método complejo, que consiste, en esencia, en colorar los cortes mediante solución anilínica de
(1) Acaso se explicaría mejor la superabundancia de células pequeñas mononucleadas en las flegmasías sifilíticas, admitiendo una diapedesis casi exclusiva de leucocitos mononucleados, ios cuales se reunirían en torno de los gérmenes sifilíticos, por experimentar hacia éstos una atracción quimiotáctica positiva, de que serían incapaces las demás variedades leucocíticas.