Manual de anatomía patológica general · Unidad 281 de 390

Unidad 281 · ALTERACIONES DEL CORAZÓN .^53

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ALTERACIONES DEL CORAZÓN .^53

Cuando la endocarditis se prolonga, el tejido neoformado suele esclerosarse y las válvulas, adherentes, retraídas, espesas, duras é irregulares, cumplen difícilmente su cometido, sobreviniendo hipertrofias cardíacas j atascamientos venosos. A esta lesión es á la que se aplica la denominación de endocarditis crónica ^ proceso quizá idéntico, como hace notar Kindfleisch á la endo-arteritis crónica.

El endocardio es también asiento de las degeneraciones amiloidea, grasicnta, calcárea, hialina, etc. El ateroma le ataca también, asentando de preferencia en las válvulas aórticas que pueden llegar á corroerse y perforarse.

Oajal. — Anatomía patológica. 23

CAPITULO III

LESIONES DEL SISTEMA LINFÁTICO VASOS LINFÁTICOS

Estando los vasos linfáticos en continuación por sus redes de origen directa ó indirectamente, con las lagunas del tejido celular, se explica fácilmente la participación que los mismos suelen tomar en los disturbios del tejido conectivo cutáneo y subcutáneo (heridas infecciosas, focos supuratorios, neoplasias, etc.).

Linfangitis. — Así se califica la inflamación de los vasos linfáticos, generalmente suscitada por propagación de flogosis del tejido conectivo subcutáneo. Se caracteriza macroscópicamente por la presencia en la piel de cordones rojizos, dolorosos, que se extienden hasta la pléyade ganglionar inmediata. El microscopio demuestra en tales cordones (que no son otra cosa que vasos linfáticos) el endotelio hinchado, multinucleado, y, á trozos, en vías de proliferación. Dentro de los vasos yace un líquido abundante, rico en leucocitos y fácilmente coagulable. En las intensas linfangitis, puede obstruirse la luz vascular, desintegrarse la pared, viniendo á parar el vaso en una induración fibrosa impermeable.

Si la linfangitis se produce por los gérmenes piógenos, el vaso linfático puede llenarse de pus, necrosándose el endotelio y participando de la fusión supuratoria los territorios limítrofes.

La dilatación é hipertrofia de los linfáticos es congénita ó adquirida. Lo congénita puede identificarse con esos tumores llamados linfangiomas, consistentes, más que en neoformación vascular, en dilatación notable de la pared (macroglosio, macrokelia^ etc.). La elefantiasis adquirida presenta también, á menudo, grandes dilataciones de los linfáticos cutáneos asociadas á hipertrofia del tejido conectivo intervascular.

Finalmente, los linfáticos son asiento de endoteliomas por proliferación del endotelio de revestimiento.

No es raro tampoco que dichos vasos sirvan de asiento á cánceres y sarcomas metastático, sin que el incremento de estas colonias intervenga, al parecer, el endotelio.