Manual de moral y de economía política · Unidad 151 de 166

Unidad 151 · LS MIGUEL CRUCHAGA

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

LS MIGUEL CRUCHAGA

nombre que convenga dar a un arreglo o contrato semejante, ¿es en último resultado bueno o malo?

—Bueno y útil, respondió Mr. Dupré, para los Obreros, y no menos útil a los patronos. Por un lado, él mejora la posición de los obreros, aumentando su salario y Sus Senancias. Por otro, es ventajoso a los patronos, pues, si disminuye sus ganancias primitivas en la porción que cede a los obreros, las aumenta haciendo de éstos unos cooperadores más activos, exactos e interesados en la prosperidad del establecimiento. Las ventajas que el patrón concede a los obreros, vienen a ser un premio al orden, a la inteligencia, al espíritu de economía; porque es evidente que los obreros nó pueden obtenerlas sino bajo ciertas condiciones de exactitud, asiduidad y dedicación al trabajo. Elpatrón obtiene de este modo otras ventajas en com» pensación de los sacrificios que se impone.

La concesión de estos premios se hace de muchos modos, Así, se puede convenir en que, después de sacados los gastos de explotación y demás desembolsos del fabricante, las ganancias se dividan de cierta manera entre éste y sus obreros. Otras veces a fin de estimular su celo e interesarles más en la prosperidad del establecimiento y en la buena Con» fección de sus productos, se puede establecer que, cuando las ganancias pasen de cierta cantidad determinada, el excedente se divida entre ellos y el fabricante. En ciertas industrias, el contrato puede referirse a las materias brutas que se deben transformar en objetos manufacturados, Conviniéndose entonces en que, dado caso que, sin aumentar la obra de mano, se obtenga de igual cantidad de materias mayor cantidad de mercaderías, las ganancias que rinda este excedente serán el

MANUAL DE MORAL 319

objeto de una partición. En otras industrias se emplea anualmente para la fabriceción cierta cantidad de combustible, mil quintales, por ejemplo; y se decide que, si logran los obreros economizar una décima u octava parte de combustible, el beneficio de la economía se dividirá entre el fabricante y los obreros. En otra parte la fabricación da, verbigracia, un 20 por 100 de merma de materias primeras; «si por efecto de mayor cuidado, se dice a los obreros, podéis conseguir que esta merma sea sólo de un 15 ó un Jo por 100, participaréis de las ventajas de esta economía».

—Sin descuidar por eso su propia ganancia, tienen muchos medios los patronos de proporcionar ventajas a sus obreros, dijo Andrés.

—En todos los casos, tales ventajas son un verdadero premio concedido a los obreros, a fin de que se estimulen y pongan en su trabajo mayor cuidado, atención y economía, Pero cualquiera que sea la naturaleza de esos arreglos o convenios, son útiles a todos, son morales, y tienden a estrechar los lazos que deben unir al fabricante con sus obreros. Por este medio veríamos también en breve propagarse en todo un sistema de fomento mutuo que, aproximendo a los hombres más, redundase a la vez en provecho de cada uno.

—De suerte, dijo Leonardo, que ¿daríais vos la preferencia al sistema de participación en los beneficios del fabricante, sobre el sistema de vetdadera asociación entre obreros?

__—No cabe duda, Leonardo; porque el uno €s fácilmente realizable, mientras el otro presenta muchas y serias dificultades. Y en suma, ¿queréis que os diga sin rebozo todo mi pensamiento? En el Sistema de participación una ganancia moral de alta