Manual practico de medicina legal · Unidad 201 de 236
Unidad 201 · XVI. APÉNDICE.
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XVI. APÉNDICE.
los cuidados necesarios á su posición y le sea imposible hacer algo perjudicial á sí misma y á las personas que la rodean.
En fé de lo cual &.
IX. Monomanía.
Los infrascritos N. y N. en virtud de la orden del Señor Juez de. . . .fecha. . . .en la que se nos previene que infórmenos acerca del estado mental de N. N., y si puede continuar al frente sus negocios, hemos visitado dos veces á dicho Señor en su propia casa, y hemos observado lo siguiente: la primera vez lo encontramos en mangas de camisa junto á un armario, que nada ofrecia de particular, y que, sin embargo, nos lo ponderó como un mueble de extraordinario mérito y valor, y arreglando, encima de unas gradas de madera, varias piezas de cristal porcelana y tierra para darles una simetría á su manera, colocándolas, quitándolas, mudándolas, volviéndolas á poner, sin llegar nunca á satisfacer su deseo de alcanzar la perfección de semejante arreglo. Profundamente ocupado en esta tarea, apenas pudimos llamarle la atención, y lo poco que nos contestó, fué siempre con relación á lo perfectamente que iba á colocar aquellos objetos. Al cabo de un rato se marchó precipitadamente, y después de habernos hecho aguardar bastante, volvió con una espuerta llena de otras piezas; de paso nos esplicó unas máquinas, y dejándonos otra vez bruscamente, volvió á su tarea con las nuevas piezas. Todo su cuarto presentaba los efectos de su idea de arreglo, puesto que lo* muebles estaban revueltos á manera de un almacén mal cuidado. En la segunda visita, lo encontramos medio vestido, en calzoncillos, con una pierna desnuda, y habiendo tenido un rato de conversación con él, hemos podido fijarle mas la atención que en la visita primera; pero hemos notado cierta incoherencia de ideas, torpeza en la espresion, infidelidad de memoria, exageración en su modo de hablar, irritabilidad fácil y tan pronunciada, como el primer din, su convicción de que es el hombre que mas entiende en el arreglo, simetría y perfección de los muebles, alabándonos algunos que nada ofrecen de regular siquiera, volviendo á su armario y colocando al fin tres juguetes en una silla para hacernos notar el modo como el armario los reflegaba. Nos hemos despedido