Manual practico de medicina legal · Unidad 73 de 236
Unidad 73 · DE MEDICINA LEGAL. 129
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rasgados á consecuencia de la conmoción, ó del hundimiento de los fragmentos.
Las fracturas de las vértebras son siempre muy graves y frecuentemente mortales. La conmoción ó la contusión de la parte interior de la médula espinal determinan una parálisis temporal ó definitiva de las estremidades inferiores, de la vegija y del recto. Si la fractura ocupa la región cervical, la asfixia puede ser inmediata por la parálisis de los músculos inspiradores.
Las fracturas de los huesos iliacos no tienen lugar sino á consecuencia de contusiones muy violentas ó de caidas de un lugar elevado; es muy difícil su reconocimiento á causa del espesor de las partes blandas; son frecuentemente mortales, por la conmoción déla médula ó la rasgadura de los vasos y de las visceras contenidas en la pelvis.
Heridas de los miembros. — Estas heridas, aunque no interesen los órganos esenciales de la vida, son á veces muy graves, y aun mortales, apesar de los mas prontos socorros. Las lesiones de la arteria d de la vena crural, en el pliegue de la ingle, están en este último caso; las de las arterias femoral, poplitea, braquial, son seguidas siempre de serios accidentes.
La herida de los nervios es acompañada de dolores tanto mas vivos, cuanto menos completa ha sido su sección, y. causan fenómenos convulsivos ó una pérdida de sensibilidad frecuentemente tardía en desaparecer, y algunas veces seguidas de tétanos. (1)
Las contusiones y las heridas de los miembros presentan los diferentes grados de gravedad que hemos estudiado. Basta recordar lo que hemos dicho ya.
Para completar lo referente á las lesiones de los huesos ó de las articulaciones, vamos á enumerarlas délas estremidades superiores é inferiores.
Las fracturas del cuerpo del omóplato, las de la apófisis aeromion y del ángulo inferior no son nada graves por sí mismas y se curan prontamente. Las de la apófisis coracoides, y las del cuello que sostiene la cavidad glenoidea, son por el contrario muy graves; porque se ha-
(1) J. Descot,— Time inaugúrale mr les blesmree der nerfs, 1832,
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lian constantemente acompañadas de contusiones profundas, de destrozo de las partes blandas, ó de lesiones de los órganos torácicos. Si el herido no sucumbe, una molestia mas 6 menos considerable en los movimientos de la articulación, y hasta la atrofia ó la parálisis del miembro, son las consecuencias ordinarias de estas fracturas.
Las fracturas simples del cuerpo del húmero se consolidan hacia los cincuenta dias; las del cuello de este hueso, que se podría considerar á veces como una simple luxación, son casi siempre producidas por un golpe en la parte superior y externa del brazo; pero pueden acaecer también por una repercusión, cuando se cae sobre el codo 6 la mano, teniendo el brazo apartado del tronco. Esta fractura es mas grave que la del cuerpo del hueso, porque se complica con una contusión profunda; y frecuentemente, apesar de los cuidados mas prolijos, queda deformidad y embarazo en los movimicnmientos de la articulación. La consolidación es siempre mas difícil y mas larga.
La fractura de la estremidad inferior del húmero es igualmente grave, y deja con frecuencia una falsa articulación: en este caso, la movilidad extra— natural, la deformidad y la invalidez que de ahí resultan, varían según el modo y la dirección de la fractura.
Las fracturas del olecrdnon resultan de golpes 6 de caida: cuando son simples, se curan fácilmente; pero se complican frecuentemente con lesiones de la articulación, y son seguidas de anquílosis.
Las fracturas del cubito ó del radio, 6 de esos dos huesos juntos, son bastante comunes, y se consolidan bastante rápidamente. Las fracturas de los huesos de la mano no son producidas sino por aplastamiento ó por proyectiles de armas de fuego; en todo caso, son muy graves, y pueden necesitar la amputación.
Las luxaciones del húmero son muy frecuentemente el resultado de una caida, en que el codo, estando apartado del cuerpo, se apoya fuertemente en el suelo 6 en un cuerpo resistente; sin embargo, esta Luxación puede también tener lugar cuando un golpe violento ha herido el muñón del hombro.