Memoria sobre educación común · Unidad 1 de 48

Unidad 1 · I Li;iS ÍIONTT. I

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

EDUGACIOn GOHül!;

MEMORIA

EDUCACIÓN GOMUN

preseíítaW

AL CONSEJO UNIVERSITARIO DE CHILE,

SOBRE ESTAS CUESTIONES :

"1. ® Inflaencia de la ingtnioeion primariR en las costumbres, en la moral pública, en la industria i en el desarrollo Jeneral de la prosperidad nacional."

*'2.o Oi^anizücion qne eonTiene darla atendidas las circanntaxioias del país."

"a. o Sistema qae convenga adoptar para procurarla reutas con que eostearla."

7. ..-^^.'^^^

SANTIAGO.

JMPBENTA DEL FEBROCABRIL, Calle üe la Moneda, núm. 25.

1866.

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Harvard Collog* Ubraiy

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Clarono» Leomrd Hay

April7, 1909.

ÉDUGACION POPULAR.

Pf eiiiisas para fijar tas cuestiones relativaiK a ia Instrucción Primaria.

Guando se pide lá soluciati dé un problema^ deben darse t^dos los términoB que entran direótó o indirectamente en la proposición. La instrucción primaria^ en su humilde foríndy afecta todoálos intere* ees sociales^ puesto que se nos pide decir^ cuáles su influencia eñ la moralidad^ en la industria i en la prosperídadjeneral de las naciones. ¿De cuál otra institución páblica podria esperarse resultados tan diversos i de tanta trascendencia?

La Instrucción Primaria^ para darle su verdadero si^ificado^ será considerada en este trabajo como la INSTRTKÜCION NACIONAL, Ó el grado de educación que tiene o recibe un pueblo culto, para prepararse debidamente al desempeño de las múltíple&r fdncipnésde la vida civilizada.

Mirada la- Instrucción Primaria bajo este á&^ pacto, desaparece la apárente antítesis entré la óscutídad i pequenez del ájente, i la ómníitícida estension qué se señala a ^ú influencia. Acaso ha contribuido aquella clasificación que parece' solo un grado infiíüó de üiíá jerarquía más áito, a és^áviar el pa-^ M. lu 1

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tiíotismo de ciudadanos^ b^jo otros respectos celosos de la g'loria i engrandecimiento de su pais ; acaso la influencia de las clases acomodadas sobre asunto que remueve hoi los corazones en todos los paises cultos, i és el centro a donde converjeu todas las instituciones políticas^ ha provenido de creerla estraua a sus familias, a sus interefies, a su atención, si no es como una limosna arrojada a desvalidos sin nombre, i a quienes no ños ligan ni relaciones, ni necesidades, ni contacto indispensable. Los hechos que han tenido lugar en diez años, dejan sospechar que hai un mal entendido en el espíritu público, un eiTor de concepto en la opinión, que la hace fria e^ pectadora de los esfuerzos iniciados por desenvolver la instrucción primaria.

Es Chile el afortunado pais de la América del Sud, que saliendo de la pesadilla ajitada, noque sueño, que ha adoiinecido largo tiempo a muchos Qtros, ha vuelto sus miradas solícitas sobre la educación primaria. En Chile se ha fjindadó la primera Escuela Normal, en época que, en los, más adelantados de los Estados Unidos, no se pensaba aun en esta institución que es la base de todo desarrollo» Desde Chile partió una misión oerca de I03 pueblos que habian iniciado la marcha que mui luego debia seguir toda la cristiapdad, en busca de datos, prác* tica, leyes e instruccionj^ de que .carecí.amos, como la Grecia antigua mandaba sus jóvenes a hacerse sabios, escuchando las lecciones de los sacerdotes ejipcios,i contemplando los monumentos de su oivi«^ Jizacion. En Chile se han fundado publicaciones para dilucidar las cuestíonee reíatiyas a

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lá instraceion primaría^ i hábiles i celosos visitado^ res han penetrado en los ángulos mas recónditos del Estado, llevando la luz a aquellas oscuridades, i revelando hechos ilustrativos. Quince años ha sido edificada la opinión sobre cuestión, que, segnin los términos del decreto gubernativo, interesa bajo tantos aspectos ; i sin embargo

Hace diez años que la Universidad propuso, como materia de su primer premio, la dilucidación de estas cuestiones, i sus preguntas quedaron sin res* puesta. Seis años ha, que creyendo madura ya la conciencia pfiblica, un hombre de Estado propuso a las Cámaras lejislativas un proyecto de lei para h, educación primaria, i los lejisladores hallaron razones para diferir su sanción, no obstante que las luces adümulüdas de la Europa no sujirieron proyecto distinto ni mejor al lord procurador de Escocia para organizar la educación diez años desípues en su país.

No hace' tres afio« a que el Senado, compuesto de los bombines mas graves, i estraño a toda pasión política, volvió u rechazar la misma lei como eslemporáiiea. El público, de ordinario solícito de eslar al comente de todas las cuestiones, ha cerrado i5us ojos, apartándola de las publicaciones especiales sobre instrucción primaria, i entre los datos que hemos recojidó, no es sin duda el menos curioso, el que comprueba que el Mvnitúr de las[Escuelas pri^ marias no cuenta suscritor alguno en Chile, ni lector entre las clases acaudaladas o letradas, de donde salen de ordinario los ministros, los presidentes, los jueces, los diputados, los senadores, a cuyas

^manos se confia la dilección de la nave del Estado. ]$n fin^ para complemento de indicios que reflejan 911 luz siniestra sobre esta cuestión, el premio ofre-: cido por el gfobierao a la dilucidación de las que nos proponemos hoi resolver no ha sido p^irte en do» años, que ha estado postergándose su término, a ^tentar a cultivadas intelijencias que abundan^ ni al ^patriotismo exaltado de los literato?}, sino por el provecho, por el lado de la gloria gímenos. I no se diga que no hai en Chile mejoren estímulos que una mma de> dinero o una gloria de baja lei para despertar la ambición lejitima. Un presidente^e ha elevado en nombre de la educación popular^ i en honra suya debemos decir queno ha quedado por él Henar su promesa, i la. cartera de mini^trp áe la i^struor cion pública estara siempre, al alcance de quien muestre irrecusable superioridad de luces en la materia.

Fenómenos tan contradictorios, o tan fuera de las reglas comunes, nos hau impulsado a buscar en fuentes indirecta3 la causa de e9tai^ desviaciones^ como el célebre astrónomo dq nuestra época que se lanzó en bs espacios no esplpradosf aua del fírma-r nic^nto a perseguir la fuerza, peytur^^adora que desviaba un a^tro del curso qi^e le a&ignaban las causa* ^^nocidas.

Para poder responder ^ las cuestiones propuestas sobre instrucción primaria, hemos compjulsado la estadística comercial^ el catastro^ el cen^o^ la ma" tríenla de patentes^ las memaria^ de los ministros^ di movimiento de lá población en los ptiertos, etc. ; i de estfis i ot;rai^ fuentes, comparando con resulta-

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dos áe} mismo jénero en otros países^ hemos 88ca<^ do elementos de raciocinio i dé criterio para que éL entendido deduzca consecuencias o haga aplicación Bes. Preg'úntase ¿cuál seria la influencia de la ins^- truccion primaria sobre las costumbres^ la moral p6- blica^ la industria i la prosperidad jeneral del pais? Pero, convendría saber antes el estado de la cosa nfluida, a saber ¿cuáles son las costumbres, lamoral pública, la industria? Desgraciadamente nuestros documentos públicos no arrojan luz suficientó €obre materias tan arduas. La estadística criminal ba empezado en estos dias a hacer felices aunque limitados ensayos. No se conoce a punto cierto cuá* les sean las producciones agrícolas del pais, aunque de los minerales tengamos datos suficientes, ni de las industrias ejercidas por la población podemos darnos cuenta, ni aun era sabido hasta ahorí^ poco cuánta era la población del pais, de que ya empieza a suministrar esclarecimientos la oficina de Estadística, i de los cuales hemos aprovechado nosotros mismos en grande manera.

Con los datos que hemos reunido, cuan incompletos son, como el industrioso artífice destituido de instrumentos adecuados, hemos intentado trazar los rasgos preliminares, i como el cimiento de la obra provisoria que se nos encarga construir. Válganos para* propiciarnos la induljencia de las superiores luces del Consejo Universitario, la intención que nos guia, i es mostrar como, en el interés de todas las clases de la sociedad está el desarrollo de la educación NACIONAL, que es la que se llama primaria, i como el porvenir del paiíí, como su tranquilidad.

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su Ubeii;ad i riqueza dependen todos de esta única caestíon: dar la mayor suma de iTistruccion posible al mayor número de habitantes de ChiUy en el menor tiempo que sea dado a la acción combinada del Estado i de los ciudadanos.

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