Memoria sobre la educación común en la provincia de Buenos Aires · Unidad 4 de 130
Unidad 4 · WTnODUdCION. II
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
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iv.
Estas observaciones me condujeroa naturdímenle á plantear los siguientes problemas parciales, que á mi juicio agotan la materia :
1 ° i Cómo debo organizarse la dirección de la educación primaria ? i Guát debe ser su ajenie : el Estado ó el pueblo T I Cómo pueden ser combinadas las fuerzas ó instituciones puestas en juego para fomentarla y dirijirla?
2 ° ¿Cuáles debea ser las fuentes de su renta para darle estabilidad, independencia y estension?
3° iGómo conviene y es posible dotarla de ediflcioa adecuados para sus objetos ? i Cómo puede obtenerse recursos para llenar este vacio?
4 ° j De qué manera puede el país adquirir maestt'63 idóneos en número suQciente para su servicio, teniendo en cuenta, no solo sus necesidades actuales, sino también sus necesidades de porvenir, y ademas sus condicionas morales, sociales 7 políticas?
5 <=> i Cómo debe ser metodizada la enseñanza t 6'=' ¿Cómo deben ser reglamentadas las Escuelas?
"So me detuve en una contemplación abstracta de los problemas planteados, y tuve suerte en mis investigaciones, porque puedo decir sin arrogancia, que los medios de solución que propongo y algunos de los cuales han sido discutidos en el Consejo, allanan las dificultades que contrarían boy el progreso del país, por mas que puedan ser susceptibles de modificaciones en detalle.
Aemito al lector al capítulo ui de mi Memoria y á sus anexos, donde encontrará mis proyectos y su defensa, completados con una ley sobre bibliotecas populares, encargada á mi leal amigo y entendido cooperador el ex-Inspector Quiroga, la cual
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corona y perfecciona ol plan jeneral de reforma de la Educación del pueblo.
Entretanto, urjia esplorar los elementos en actual ejercicio y tratar de modificarlos en lo posible y depurarlos sucesiva y gradualmente.
Para obtener el primer resultado» organizó Conferencias de maestros en 1869 bajo un Reglamento serio, destinadas á que el cuerpo de profesores manifestara los grados de su competencia- en materias de enseñanza, (1) — medio seguro de poder apreciarla y que por su naturaleza misma realzaba á los maestros y les proporcionaba ocasión de estudiar y perfeccionarse. Pude entonces estimar las calidades de intelijencia de varios-, c|ue como el señor Froncini, el señor Santa Olalla y algún otro, descollaban en medio de un grupo de nulidades mas ó menos infatuadas, mas ó menos cruelmente adheridas á un noble ministerio para el cual les faltaba vocación y aptitudes. Pero el resultado jeneral de estas conferencias fué ratificarme en mis juicios anteriores acerca de la pésima composición del profesorado. Por otra parte, al reglamentar los exámenes de 1869 se tuvo en vista la necesidad de indagar, mas que los adelantos de los niños, la capacidad facultativa de los Maestros. Los resultados de estos exámenes, escrupulosamente practicados y con un sistema de clasificaciones
(1) Véanse los anexos.