Memorias para la vida de Gaspar Melchor de Jovellanos · Unidad 23 de 53

Unidad 23 · CAPÍTULO III.

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CAPÍTULO III.

Jlcal sociedad patriótica de Madrid.

-ti- n tes que el señor don Gaspar de Jo ve Llanos viniese á Madrid ya le habia nombrado su individuo de número la real sociedad patriótica de esta corte. La noticia de lo que liabia promovido y trabajado en la de Sevilla , y la deque el rey le babia conferido en agosto de 1778 una j)la7a de alcalde de Corte , la apresuraron á esta anticipada elección en junta de 26 de setiembre de aquel año. No llegó don Gaspar á Madrid hasta el 1 S del siguiente octubre, y en 24 del mismo concurrió por la primera vez á dar las gracias, ofreciéndose á trabajar en quanto se lo permitiesen sus cortas luces y fuerzas en los asuntos de aquel establecimiento.

A pesar de las diarias y desagradables ocupaciones de su empleo , no dexó de asistir fre-

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cuentemcnte á las juntas orcUnarias de la societhid , manlfestancló coa su celo quanto se interesaba en sus progresos, y con su trabajo las luces y conocimientos que tenia de las uiaterias que en ella se trataban ;, de manera que desde entonces conoció la sociedad el acierto que habia tenido en su elección , y la utilidad que de ella podia resultarle, comenzando á respetar sus dictámenes y exposiciones , y á aprovecliarse de su talento para los asuntos de mayor gravedad é interés.

Se le encargó en ly de junio de i 'j8o el elogio fúnebre del socio marques de los Llanos , que leyó en junta de 5 de agosto de aquel año. Fue muy celebrado de todos los oyentes por su elocuencia , y admirado por la prontitud con que le babia desempeñado. La sociedad le dio las mas atentas gracias , y. acordó se guardase en la secretaria para imprimirle á su. tiempo, como se verificó, y existe en el apéndire del tomo IV de las Meinorias de la societlad al folio 352,.

, , Penetrado el señor don Gaspar de que el principal objeto de este instituto, al que debía dirigir todas sus atenciones y desvelos, era la agricultura , para fomentar sus ramos , y proteger á \o^, labradores , se subscribió á su clase, con deseo de sacrificarse enteramente en su servicia , el dia 23 de noviembre de i'^Sa. Ya estaba estancado en ella desde el ano de 177.7 el expediente de la ley agraria , que \c consejo de Castilla le dirigiera para que in-

i39 formase la.sdcieJarl If) qup pareciese con veniente. Y convi el señor Jovc Llanos haya sido qnieii trabajó el informe, doxaré para otro capitulo separado la relación de este e\j)ediente , y de todo lo acaecido en el asunto, siemlo, como es, una <le sus principales obras, y la que mas le lia ac:reditado.

Fue elegido sub-director de la sociedad en i3 de noviend)re de 1783 , cuyo destino aceptó gustoso , y desempefió por espacio dé un año con actividad y vigilancia, y á satisr facción de todo el cuerpo. En este período le presentó el dictamen ó censura que le liabia pedido del papeJ escrito por don Miguel Serradno Belazar, abogado del colegio de Valencia, sobre la extinción de los mendigos y alivio de los necesitados, que el consejo Iiabia pa-f sado á la sociedad para su esámen ; y ha-: Liendo ésta aprobado en todas sus partes el dictamen de Jove Llanos , acordó en junta de 3[ de enero de 1784 devolver el manuscrito de Serrano al supremo tribunal , y una copia certificada del dictamen ó censura, como se executó. Y en i3 de marzo de aquel año presentó también una Memoria , que la sociedad le habia encargado, en la que opinaba no debia tener electo el establecimiento del monte pió de los caballeros hijosdalgo recibidos en Madrid, cuvas ordenanzas habla asimismo pasado el consejo á informe : el tiempo V la experiencia comprobaron su parecer. Ademas U clase de agricultura , en 20 ■

del propio mes le nombró vocal ele la jnnta, que se había establecido para revisar y examinar las Memorias que se presentasen , y aspirasen á los premios de aquel año , lo que desempeñó con la mas delicada crítica.

Concluido el año de la sub-direccion la sociedad no halló otro socio mas digno para ocupar el puesto de director. Nombróle por aclamación el día -7 de diciembre de 17^4' 7 tomó posesión en la junta de 18 del mismo con un elocuente discurso , en el que exhortaba á sus compañeros al cumplimiento de las obligaciones en que estaban de llenar los ob- r jetos de tan loable instituto. Fue muy aplau- f dido , y mereció la aprobación de la junta, que acordó imprimirle. Seis días después en la junta inmediata del 2.4 pronunció otro discurso, no menos elocuente', con motivo de la f distribución de premios, que también mereció la aceptación general de la sociedad.

Desde el principio de su establecimiento no había tenido un director tan laborioso, pues ademas de estos dos últimos discursos, dixo otros quatro durante el año de su dirección ;, de manera, que con justicia pudieran llamarle el orador déla sociedad, i.o La oración gratulatoria con motivo de los desposorios del infante don Gabriel y de la infanta doña Carlota en junta de 12 de marzo de 1785, que después de aprobado é impreso se presentó al rey y áS, A. A. eldia aS de abril siguiente. 2.0 El que leyó en la junta de dis-

tnbiicion «le premios ile i j cíe mayo , que también se mando imprimir. 3.° Otro para la tle los premios de hilados , celebrada en 16 de julio , que tue digno de general aceptación. Y 4.. o el tierno y elocuente de despedida en junta de 3 de diciembre , quando acabó de ser director , que se mandó dar á la prensa ; sin que por este trabajo se hubiese negado á admitir el encargo del elogio fúnebre del socio don Ventura Rodriguez , ar([uitecto y maestro mayor de Madrid , que la sociedad le habia encomendado en junta de 2.'j de agosto de aquel ai'io.

Habiéndose tormado una particular con el objeto de proponer la reforma conveniente acerca de las ilimitadas facultades en que estaban los individuos de hacer propuestas para socios , y en quanto á la admisión de señoras sócias , fue nombrado don Gaspar por nno de sus vocales en ¿j. de febrero de 1 786; y en y de setiembre de este año presentó en aquella junta una Memoria que habia trabajado , favoreciendo á las señoras para que fuesen admitidas en la sociedad. Memoria muy señalada , por haber sido aprobada , y porque su amigo don Francisco Cabarrús habia leído otra en contra.

Se dio cuenta en la junta ordinaria de ü de octubre siguiente de un inlorme que habian extendido los señores socios Jove Llanos y Villamil de acuerdo de la clase de agricultura acerca de lo que convendria expo-

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ner al consejo sobre la decadencia que se nó^ taba en estos cuerpos patrióticos de su primitivo celo. En 10 de setiembre de 1707 eligió la sociedad al señor don Gaspar por uno de los individuos de la junta de examen y adjudicación de premios. Y en i3 de octn-. bre del propio año para c|ue lo ínese de la comisión perpetua y permanente , que entonces se babia creado de individuos de las tres clases , á fin de examinar con tiempo las Memorias que se fuesen recibiendo sobre los problemas que publicaba la sociedad. Leyó en junta ordinaria de 19 de enero de 1788 el elogio que se le babia encargado de don Ventura Rodriguez , con admi-t ración de los oyentes , no tanto por la acostumbrada elocuencia con que estaba escrito, quanto por los profundos conocimientos que manifestaba tener de la ¡arquitectura ; y en 8 de noviembre del mismo año el del señor don Carlos III , que también le babia encomendado la sociedad , y que fue asimismo muy celebrado. Acordó ésta en 2 1 de febre- ' ro de 1789, que se imprimiesen á su costa ambos elogios^ pero el generoso don Gaspar prometió Ijaceiloá sus expensas , cuya oferta admitió el instituto , dándole muy atenfas gracias. Así lo verificó el autor el año de I 790 con una lindísima edición en 8.0 de casa de la viuda delbarra, ilustrando el de Rodriguez con veinte notas eruditas , de las que se bace el debido aprecio en el capí-

tillo XVII , de l)t'llas artes , á qne correspoiiden.

Habiendo presentado la clase de agricultura en junta (le 9 tic mayo de 1789 el iníornie que habla extendido en vista del ex»- pediente promovido en el consejo sobre la ilecadencla en qne se hallaba la villa de Es-- caloña , y medio de su restauración , acordó la junta, que antes de resolver se pasase al señor Jove Llanos, á fin de que con sus graneles luces y conocimiento local del pueblo hiciese las 'observaciones que estimase convenientes y necesarias para ilustrar á la so- <iedad en un asunto de tanta importancia. Prometió contribuir en tjuanto estuviese de su parte al desempeño de aquella confianza: comenzó á trabajar en ellas con el cuiílado V atención que pedia el asunto ; y no habiendo podido concluirlas , por las muchas y graves comisiones (pie el consejo de Ordenes y el gobierno hablan puesto á su cuidado , avisó á la sociedad en i o de_ abril de 1 790 que todo lo habla pasado al socio cunde de Cabarrús , para que acabase de extender el informe , pues no podia concluir por la -proximidad del viage , que iba á emprender •á Salamanca y á Asturias.

En 26 de abril de i -794 dirigió el señor ■don Gaspar á la sociedad desde Gijon el In- -forme que habla trabajado y concluido so- •bre la ley* agraria ; y después de haberle leído , examinado y aprobado en todas sus par-

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tes , le escribió en 4 ele noviembre de aqnel año las mas expresivas gracias por su cela, actividad y esmero en tan acertado como plausible trabajo , según mas por extenso se dirá en su lugar.

Habíase recordado á la junta de ley agraria la Memoria sobre montes , que el ministerio de Marina encargara á la sociedad ; y como la junta no la hubiese evacuado, propuso que ningún socio desempeñaria tan dignamente este encargo de tanta consideración como el señor don Gaspar de Jove Llanos. Pareciendo bien á la sociedad esta propuesta, acordó se escribiese á dicho señor, suplicándole se sirviese admitirla : y don Gaspar con fecha de i5 de julio de 1797 se ofreció al desempeño de tan ardua empresa , siempre que se le remitiesen á Asturias, donde se hallaba 5 todos los documentos , libros y antecedentes que necesitaba y expresaba , y no se le ajjremiase , ^como lo hablan hecho para la extensión del informe sobre la ley agraria). La sociedad apreció mucho esta oferta, y mandó se le remitiese todo lo que pedia. Mas sea porque no se verificó la remesa de los papeles, ó por haber pasado el señor Jove Llanos en aquel mismo año á ser ministro de Gracia y Justicia ; la nación quedó privada de una Memoria , que hubiera desempeñado con igual acierto que el informe agrario, porque establecido en el pais de los monte» , Y á la vista de las frecuentes vexaciones.

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que sufren lo¿; tliieños de los árboles , claluaria por aiju» lia ))nicleiírey liirn re<¿,!a(L]a ü-, bertacl , en nue cilraba la telic'ulad de laEspaña. • i

Estos son los trabajos y servicios qiie:líi hizo don Gaspar de Jove Llanos en la sociedad patriótica de Madrid en el espacio de. veinte ó mas años , y en medio de las ocupaciones de su empleo , y de los muchos .encargos c importantes comisiones que el es-. tado fió á su ardiente celo por el bien común , procurando con el excmplo y con una eficaz y elocuente persuasiva , que los demus." socios desempeñasen los objetos de su instituto , y dirigiendo á los labradores, á los ar-, tésanos y á los menestrales al término fc^iz-^ de sus afanes. ¡Ah! ¡Qnan dichosa hubiera sido la nación si el gobierno hubiese entonces coadyiivado con sus providencias á las intenciones V desvelos de este ilustrado é incansable patriota!