Mis filosofías · Unidad 22 de 56

Unidad 22 · I04 MIS FILOSOFÍAS

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

I04 MIS FILOSOFÍAS

miss X. canta más harmoniosamente que las copas de cristal heridas por dedos ágiles. Su garganta predestinada, es — será, mejor dicho, — un buen negocio, si se le explota convenientemente. Yo vengo, pues, á proponeros que constituyamos una sociedad por acciones, con capital de mil libras esterlinas, dividido en acciones de á cinco libras y destinado á educar convenientemente en Bélgica, Austria ó Italia á miss X., á fin de que su voz dé de sí cuanto debe dar. Una vez logrado esto, la lanzaremos á la escena, le haremos el necesario reclamo... y nos repartiremos los beneficios que serán pingües. i

En los países latinos, una proposición tal hubiese hecho asomar sonrisas irónicas á flor de boca. Entre ingleses, la proposición fué oida con seriedad, y allí mismo se suscribió buen número de acciones que pronto sumaron las mil libras de marras.

Firmáronse los idóneos contratos y miss X., encantada de tal coyuntura, vino á Europa,

THE GENIUS EXPLOITATION O 105

estudió en un gran conservatorio hasta obtener lisonjeros diplomas y después fué « lanzada » por el Consejo de Administración de la companía. / ..- .,,....:., .... ,.y _

El éxito, como era de presumirse, acudió á la cita, y todo el mundo ha empezado á ganar dinero, en primer lugar, miss X., que tiene cierto número de acciones privilegiadas, y luego los accionistas mismos, que han visto subir sus papeles de 5 á 8 libras y últimamente á diez, con substanciosos dividendos.

Como miss X. es muy joven y canta en países muy cultos, donde el arte se paga caro, las acciones seguirán subiendo y los dividendos engordarán año por año.

Y aquí entra la moraleja: ¡qué dineral hubiera ganado la sociedad anónima que hubiese « lanzado » á los Dumas (padre é hijo), á un Balzac, á un Zola, á un Wagner,

iÉI MIS FILOSOFÍAS

evitándoles la prolongada angustia de los comienzos, el preciosísimo tiempo perdido para la humanidad, en que esos hombres — geniales ó simplemente de talento — se batieron sin descanso contra la miseria y, así mismo, ahorrándoles desconsideradas, imprudentes é insensatas explotaciones 1 I

¡ Cuánto dinero perdido, oh hombres prácticos! I

¿ Por qué, pues, vosotros que explotáis la madera, el petróleo, el hierro, el mercurio, los productos animales, no habéis pensado nunca en explotar lo más alto, lo más precioso, lo más fructífero : el genio ó el talento humano? c

Si detrás de cada pensador, de cada poeta, de cada artista, de cada inventor, hubiese .un grupo interesado en lucrar con su talento de una manera justa, racional y práctica, usufructuando, — no matando — á la gallina de los huevos de oro, i qué lluvia de millones para los accionistas, qué felicidad para el hombre