Mis memorias diplomáticas, misión ante el gobierno del Brasil · Unidad 185 de 249
Unidad 185 · EL FRACASO DE LA NEGOCIACIÓN 877
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EL FRACASO DE LA NEGOCIACIÓN 877
ción concreta, á la cual se acompañe mi primera nota confidencial, remitiéndole el proyecto y * contraproyecto, y luego las instrucciones de V. E. y los oficios remitiéndole los protocolos^ bastaría como documento diplomático, á fin de poner en evidencia la deslealtad ajena. Esos documentos, reservados por ahora, deberán servir en caso de que las relaciones se compliquen, á fin de ponerlos en manos de los gabinetes de las grandes potencias y de los gobiernos americanos. Por ahora, pienso que sobre eso no debe decirse nada, y V. B. cuando tome en cuenta la propuesta hecha, exija allí que se estipule previamente los fines de ese estudio, que no es una solución sino un antecedente ilustrativo para continuar después discutiendo. V. E. puede traerlos al terreno de que se me han escapado ; tenga mucha paciencia : sin precipitarse, ni darse por entendido de lo hecho conmigo, exija fijar de acuerdo los fines y alcance de tal estudio ; si es para resolver la cuestión en derecho estricto, surge luego la cuestión sobre la validez y vigencia de los tratados entre las metrópolis, si los reconocen subsistentes, que así se declare. Si sostienen que están abrogados ¿ cuál es el objeto legal del reconocimiento propuesto! Ya ve V. E. cómo puede ir poniendo al negociador entre la espada y la pared. El tal A... por astuto que sea, no está preparado ni goza aquí de autoridad moral. El barón de C. preveo que al concordar con las instrucciones que deben dar los gobiernos á las comisiones científicas, van á encontrarse ante las dificultades, y por ello decía, delante del presidente del consejo : « han de venir á las ideas del doctor Quesada ». Mas todo ello dependerá del gabinete aquí. El actual está en artículo de
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muerte, me parece. No sé quién va á sucederle. Si faese Sinimbú, que no creo, tendría la creencia que nuestra cuestión entraría en el terreno de la armonía y la concordia. En caso que caigan los liberales y entren los conservadores, habrá otra disolución de la cámara, que sólo votará los presupuestos á fin de impedir la dictadura financiera, como hizo la anterior. Le recomiendo lea la revista del año 1884 sobre el Brasil, que le mando en oficio oficial. Y le llamo muy seriamente la atención sobre los parágrafos que se refieren á la cuestión de límites. Lo que allí se dice es el pensamiento brasilero, prohijado por el emperador : es cuestión, dicen, de seguridad de fronteras para el Brasil, y para la república es una cuestión de territorio. Colocar la cuestión en este terreno es hacer sumamente difícil un arreglo. Tienen la manía del tratado de 1857, é ignoran bajo qué restricciones fué aprobado por el congreso del Paraná. En esta cuestión no razonan, no saben ni quieren saber, les basta la preocupación popular. Por ello era y es mi idea que se estudie el trazo de una línea divisoria conveniente, y la cuestión territorial se decida por arbitraje. Era eso precisamente la negociación á fin de no herir aquella manía y traer las cosas al terreno de la prudente equidad. No lo han querido, ahora, cuando la mayoría del consejo de estado aceptaba ese pensamiento, que prohijaron los ex ministros de negocios extraiyeros Soares Branda y Matta Machado. Dada esta situación, creo que conviene marchar con pies de plomo y dormir, lo repito, con un ojo abierto, es decir, estar preparado para las asechanzas de los ambiciosos aquí, que no nos tomen desprevenidos en materiales bélicos, ni en la opinión de