Mis memorias diplomáticas, misión ante el gobierno del Brasil · Unidad 64 de 249

Unidad 64 · NEGOCIACIONES RESERVADAS 135

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NEGOCIACIONES RESERVADAS 135

oñcialment« de abrir una negociación, que esas consideraciones eran extraoficiales y confidenciales, que sólo las expondría á mi gobierno si fuese aceptado un arreglo por el del imperio. Conversamos muy detenidamente y me ha prometido que después de hablar con sus colegas, me llamaría para conferenciar. Le agregué : dos condiciones debo exigir de V. B.: brevedad y reserva. El congreso argentino está reunido, y lo que puede hacer hoy no es posible dejarlo imra mañana. Tal es, señor ministro, la entrevista que he tenido y debo advertir á V. B. que antes de ahora el señor consejero Dantas, actual presidente del consejo, me ha dicho muchas veces : es preciso que esa cuestión se arregle. Lo grave del negocio me hace ser lacónico, porque creo que V. E. me ha autorizado para explorar la opinión y para buscar un término de arreglo, me dé tiempo para desenvolver mi plan, que no puedo comunicar incompleto, que no es posible desarrollarlo por escrito, sin escribir extensamente. Por todo ello ruego á V. E. me conceda el l)ermi80 de no precipitar, ni retardar este negocio » (1).

La correspondencia oficial es el fundamento de mi narración, y constituye el nervio de Mis memorias diplomáti' cíw, ya que sólo ansio, apoyándome en la verdad, que cjwia cual recoja el mérito que le corresponda, ó la crítica que merezca.

El doctor Ortiz, ministro de relaciones exteriores, me respondía en 2 de julio, por nota oficial reservada^ como

(1) Archivo del ministerio de relaciones exteriores. Nota oficial rmrtúda del plenipotenciario Quesada al ministro Ortiz. Río de Janeiro, 21 de junio de 1884.

136 MIS MEMORIAS DIPLOMÁTICAS

signe : « Tengo el agrado de acusar recibo de su reservaún de 21 del pasado y adjunta copia de su telegrama. Ija publicación de los alegatos pendientes sobre la cuestión de límites era poco oi>ortuna, y me felicito que ese gabinete haya resuelto suspenderla, aunque habría sido de desear que no hubiese exigido la intervención oficial de V. E. pues parecerá tal vez que este gobierno teme la publicación, cuando sólo desea que se reserve hasta terminar la discusión diplomática. »

Hace referencia al telegrama que me transmitió en respuesta del mío, y ambos quedan ya publicados en lo que antecede. Y agrega : « Quedo enterado de la importante conferencia extraoficial que ha tenido V. E. con el señor ministro de negocios extranjeros, de que da cuenta en su citada nota, y confirmo la autorización que en cartas confidenciales he conferido á V. IC. de explorar confidencialmente la opinión de ese gobierno acerca délos medios más ó menos aproximativos que podrían servir de base á una negociación definitiva. Termina V. E. su nota solicitando « le conceda el permiso de no i)recipitar ni retardar este negocio » y aunque no me es bien comprensible la frase, juzgo que V. E. desea quedar en libertad de proceder según su criterio ya sea de activar ó de demorar la contestación, y siendo esto así, no hay inconveniente para que V. E. proceda como lo considere más á propósito á su plan » (1).

(1) Archivo del ministerio de relaciones exteriores. Nota resermda del ministro Ortiz al plenipotenciario Quesa4a, Buenos Aires, 2 de julio de 1885.