Nociones de historia de España · Unidad 6 de 9
Unidad 6 · EDAD MODERNA
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EDAD MODERNA
DE LA
P. ¿Qué me dice V. de los Reyes Católicos Isabel I y Fernando V?
R. Isabel 1 era bija de D. Juan II, y fuó proclamada reina de Castilla á la muerte de su hermano Enrique IV. Como estaba casada con 1). Fernando de Aragón, se unieron los dos reinos, y no quedaron otros reyes en la península que los de Granada y Portugal.
Alfonso V de Portugal vino á defender los derechos de l). a Juana la Bel Ir aneja, hija de D. a Juana de Portugal, ayudado de algunos poderosos señores de Castilla; pero fueron de¬ rrotados en Toro, y ajustaron la paz. La Bcltraneja tomó el hábito en un convento de Coimbra,
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P. ¿Quién fué el legítimo rey en tiempo de estos reyes?
R. Hubo diferencias sobre quién había de llamarse rey, primero, y ni castellanos ni aragoneses querían sujetarse más que á su rey legítimo, hasta que terció en la contien¬ da el cardenal Mendoza, arzobispo de Toledo, opinando que los dos á la vez gobernasen: algo disgustó esta opinión á D. Fernando; pero la reina ofreció obedecerle siempre como marido, aunque en las cosas que hacía como reina era independiente; y tal fué la pruden¬ cia de D. a Isabel, que no volvió á suscitarse tal duda.
P. ¿Qué empresas acometieron los Reyes Católicos después de sosegados los ánimos en el interior de sus reinos?
R. Reclamaron al rey de Granada los tri¬ butos que éste debía á Castilla: la respuesta del moro fué insolente, y los reyes, que no buscaban otra cosa, se decidieron á conquis¬ tar aquel reino, tomando infinidad de pobla¬ ciones, aunque con sensibles pérdidas. En el sitio de Lucena hizo prisionero al rey lioabdil el joven Gonzalo de Córdova, conocido
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luégo por el sobrenombre de el Oran Capitán, y fue puesto en libertad mediante ciertas con¬ diciones. D. Fernando sitió á Granada con 50.000 hombres, siendo este número inferior al ejército árabe: D. a Isabel llegó al sitio des¬ pués de haber preparado lo necesario para la guerra.
P. ¿Qué episodio notable ocurrió en el si¬ tio de Granada?
R. Una noche se incendiaron las tiendas del campamento cristiano, y D. a Isabel man¬ dó construir una ciudad para alojar á sus sol¬ dados, á la cual llamó Santa Fe. Desconcer¬ tados los moros ante semejante resolución, y no encontrando medio de resistir, puesto que andaban muy divididos entre sí, el rey Boabdil el Chico determinó entregar la ciudad, y mandó embajadores al campo cristiano, los cuales se entendieron con el Oran Capitán y otros caballeros principales. Por fin, después de diez años de guerra, entraron en Granada los Reyes Católicos el 1482, terminando así la reconquista que ocho siglos antes empezaron unos pocos cristianos en las montañas de Asturias.
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P. ¿Qué oíros sucesos notables ocurrieron en este reinado?
R. El establecimiento del tribunal de la Inquisición con aprobación del Papa Sixto IV, el destierro de los judíos que no quisieron bautizarse y el descubrimiento del nuevo mundo por Cristóbal Colón. Conociendo los reyes el inconveniente de gobernar bien con el ilimitado poder que tenían los nobles en sus señoríos, les quitaron muchas prerrogati¬ vas para vigorizar el poder real, y el mismo rey se nombró gran maestre de las órdenes militares autorizado por el Papa. Protegieron las ciencias y las artes, debiéndose á su apo¬ yo el vuelo que tomaron algunos años des¬ pués. L). a Isabel murió el tño 1504, dejando heredera universal á su hija l). a Juana, casa¬ da con el archiduque de Austria, mandando que, si el archiduque no quería venir á Espa¬ ña, gobernase D. Fernando hasta que D. Car¬ los, su nieto, hijo de D. a Juana, cumpliera veinte años.
P. ¿Cuántos reyes hubo en España en el siglo XVI?
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R. Tres: D. a Juana la Loca , Carlos I y Fe¬ lipe H.
P. ¿Qué sabe V. del reinado de I). 3 Juana la Loca?
R. Fué proclamada reina de Castilla el mismo día que murió su madre D. a Isabel I, y D. Fernando renunció el título de rey de Castilla, tomando el de regente. D. Fernando se casó luégo con Germana de Foix, sobrina del rey de Francia; y como ya los castellanos no le miraban bien, esta boda le enajenó por completo las voluntades, y se retiró á Aragón, dejando el gobierno de Castilla á su yerno D. Felipe, marido de D. a Juana, pues ésta se bailaba incapacitada para gobernar por su demencia.
P. ¿Cómo gobernó á Castilla D. Felipe el Hernioso?
R. Trabajó mucho porque las Cortes decla¬ raran demente á D. a Juana y le autorizaran para ponerla en reclusión, aunque no lo con¬ siguió. Gobernó poco tiempo, mal y muy á disgusto de los castellanos; murió en Bur¬ gos el año 1506, por beber agua fría estan-
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do acalorado de haber jugado á la pelota.
El mismo día de su muerte escribió á don Fernando el cardenal Cisneros; pero D. Fer¬ nando estaba en camino para Ñapóles y no qui¬ so venir á Castilla por entonces, y fue nom¬ brado regente el mismo Cisneros, que tuvo este cargo nueve meses, pasados los cuales regresó D. Fernando y se encargó del go¬ bierno hasta su muerte, ocurrida el año 1516, dejando heredera universal á su hija D. a Jua¬ na y de gobernador á su nieto D. Carlos.
P. ¿Qué me dice V. del reinado de Carlos 1 de España y V de Alemania?
R. Cuando murió su abuelo Fernando V el Católico se hallaba en Alemania, y tardó en venir á España año y medio: todo este tiempo gobernó el ilustre cardenal Cisneros, que murió en Roa al ir á recibir á D. Carlos, que había desembarcado en Villaviciosa, el año 1517.
D. Carlos, de quien ya hemos dicho que y era hijo de D. a Juana la Zoca y U. Felipe el Hermoso , fué jurado rey en Valladolid, pues su madre se retiró á un convento de Tordesi- ^ lias; los castellanos le recibieron muy bien,
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pero les disgustaba que el rey diese los me¬ jores destinos á los ¡lamencos; y haciéndose intérprete del disgus o general, lo manifestó así al rey el noble bm galés Zumel. D. Carlos prometió atender á lo.; usos y costumbres, y juró respetar los fueros y libertades de Cas¬ tilla: lo mismo le sucedió en Aragón y Cata¬ luña; mas al fin, unas le grado y otras por fuerza, fueron arregladas las principales difi¬ cultades.
P. ¿Qué me dice V. de las Comunidades de Castilla?
R. Muerto el emperador de Alemania, abuelo de I). Carlos, fué éste elegido, con dis¬ gusto de Francisco I de Francia, que preten¬ día reinar en aquella nación: D. Carlos im¬ puso al pueblo español un tributo para ir á coronarse & Alemán‘a, y dejó de regente al cardenal Adriano, q le, con ser muy sabio y muy bueno, no fué 1 den acogido por ser ex¬ tranjero. Apenas había salido el rey de Es¬ paña, cuando se sublevaron contra la regen¬ cia varias ciudades Toledo fué la primera que hizo armas, y á la cabeza de los amotina¬ dos se puso el noble caballero L). Juan de Pa-i
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dilla; siguieron luégo Segovia, Ávila, Sala¬ manca, Zamora y otras; llamáronse Comuni¬ dades , porque defendían los derechos comunes de todos los españoles.
P. ¿Cómo obró el regente en vista de estos levantamientos?
R. Creyó que usando del terror dominaría en seguida á los amotinados, y mandó contra Segovia mil jinetes á las órdenes del alcalde Ronquillo, célebre por su crueldad; pero le salió al encuentro D. Juan Bravo y le destro¬ zó, lo cual dió mucha fuerza moral y mate¬ rial á las Comunidades.
Reunidos en Ávila los representantes de todas las ciudades sublevadas, acordaron des¬ tituir al regente, yendo luégo á Tordesillas, donde estaba la reina D. a Juana alejada com¬ pletamente del mundo; la reina recibió muy bien á los comuneros y nombró capitán ge¬ neral á Padilla, y así las Comunidades toma¬ ron grande autoridad, yendo Padilla á Valla - dolid, donde fué recibido en triunfo.
P. ¿Qué hizo el emperador así que supo estos desórdenes?
R. Asoció al regente á D. íñigo de Velas-
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co, condestable de Castilla, y al almirante L). Fadrique Enríquez, la cual medida quitó mucha fuerza á los comuneros, que fueron destruidos por el conde de Haro en la famosa batalla de Villalar, donde lucharon con mu¬ cha desventaja; y aunque Padilla hizo pro¬ digios de valor, no pudo evitar aquella derro¬ ta ni el caer prisionero, como sus compañeros Bravo y Maldonado, que fueron decapitados al día siguiente. La viuda de Padilla se de¬ fendió en Toledo por espacio de diez meses, y así acabaron las Comunidades.
P. ¿Qué otros sucesos ocurrieron en Espa¬ ña mientras 1). Carlos fué á coronarse empe¬ rador de Alemania?
R. A la sombra de los comuneros se suble¬ varon los valencianos, y D. Enrique Labrit, sucesor de los que fueron reyes de Navarra, entró en España con un ejército francés, y conquistó fácilmente los dominios que ha¬ bían pertenecido á sus padres, puesto que no estaban guarnecidos; sin embargo, halló seria resistencia en el capitán I). Ignacio de Loyola, que defendía á Pamplona (este D. Ignacio es ahora San Ignacio de Loyola, fundador de
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la Compañía de Jesús); pero el valeroso solda¬ do fué herido y tomada la plaza. No contento D. Enrique con haber conquistado á Navarra, entró en Castilla y puso sitio á Logroño, don¬ de fué derrotado por los castellanos, que le persiguieron hasta hacerle pasar los Pirineos con sus soldados.
P. ¿Cómo gobernó Carlos I cuando volvió á España?
R. Perdonó á los que tomaron parto en los alborotos; y aunque no le gustaba derramar sangre, hubo de sostener muchas guerras con diferentes naciones, especialmente con Fran¬ cia, pues Francisco 1 era su natural enemigo, y no podía ver que en Europa hubiera otro monarca más poderoso que él. El emperador tuvo la suerte de vencer á todos sus adversa¬ rios, ya juntos, ya separados, y nunca abusó de la victoria.
P. ¿Cuál fué la batalla más memorable de su reinado?
R. La de Pavía, de cuya plaza era gober¬ nador D. Antonio de Leiva. Sitiada por Fran¬ cisco I, fué en ayuda de los sitiados el mar¬ qués de Pescara; ambos ejércitos eran insu-
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fícientes para batir al francés, pero las cir¬ cunstancias eran apremiantes: el marqués molestaba cuanto podía á los franceses con pequeñas escaramuzas, y así los terna en con¬ tinua alarma, hasta que el rey de Francia acordó dar una batalla decisiva. El día que destinaban para reñir con los españoles ama¬ neció con una niebla tan densa, que aplaza¬ ron el ataque para mejor ocasión; al de Pes¬ cara, que estaba bien preparado, le pareció más oportuno no esperar, y ordenando á sus soldados que se sacaran los faldones de las camisas para distinguirse, empezó la batalla; avisados los de la plaza de esta novedad, hi¬ cieron una salida, sembrando la muerte y la confusión entre los franceses, que, no sabien¬ do cómo ni á quién habían de atacar, huye¬ ron, dejando en poder de los españoles á su rey, que fué hecho prisionero por un soldado. Francisco 1 fué conducido á Madrid y puesto en libertad mediante ciertas condiciones, que luógo no cumplió.
P. ¿Qué más puede V. referir del reinado de Carlos I?
R. En su tiempo se celebró el concilio de
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Trento. Los príncipes de Sajorna y otros per¬ sonajes, ayudados por el rey de Francia, em¬ pezaron á molestar al emperador en Alema¬ nia; D. Carlos fue contra ellos, y como no aceptaron medios pacíficos, los derrotó con las armas, si bien no pudo quitar las raíces del mal por los muchos negocios á que tenía que atender.
Durante este reinado Hernán-Cortós con¬ quistó á Méjico, y Francisco Pizarro el Perú, Chile y Paraguay.
P. ¿Cómo terminó su vida Carlos I?
R. Deseando tranquilidad en sus últimos años, cansado del mundo y enfermo, abdicó la corona en su hijo D. Felipe, y se retiró al monasterio de Yuste, en Extremadura, don¬ de fuó tan humilde como prudente y valero¬ so en su reinado. Murió muy cristianamente el año 1558.
P. ¿Cómo administró sus estados Feli¬ pe II?
R. Mientras su padre Carlos I se hallaba entretenido en las guerras, gobernó D. Feli¬ pe sus Estados manifestando condiciones es¬ peciales para los negocios públicos, y por esta
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causo fue recibido como rey con señaladas muestras de amor y respeto. Desmembrado el imperio de Alemania, aún heredó D. Feli¬ pe á Castilla, Aragón, Navarra, Nápoles, Si¬ cilia, Milán, C’erdeña, las BaLares, los PaísesBajos, Canarias, Filipinas, Perú, Chile, Cuba y otras diferentes islas y posesiones, siendo, por lo tanto, el soberano más poderoso del mundo; pero si heredó grandes reinos, tam¬ bién heredó la enemistad de los rivales do su padre, los cuales, por ir contra él, no du¬ daron aliarse con los príncipes protestantes, fomentando de este modo la herejía por hu¬ millar á España.
Los monarcas que gobernaron nuestra na¬ ción desde los Reyes Católicos tuvieron espe¬ cial cuidado en fomentar la unidad religiosa, consiguiendo establecer en sus dominios la unidad y paz de que carecían los demás rei¬ nos del centro de Europa, en los que se de¬ rramó mucha sangre por las discordias reli¬ giosas. Felipe II no tuvo en su vida otra mira que la defensa de la religión y de la patria; hizo guerra en Flandes para combatir una rebelión y hacer respetar su autoridad, pero
no sembraba discordia ni se acordaba de nue¬ vas conquistas.
P. ¿Cómo ocurrió la batalla de San Quin¬ tín?
R. Los franceses, con quienes tenía ajus¬ tada una tregua de cinco años, rompieron las hostilidades por la frontera de los Países-Ba¬ jos, y este proceder hizo preparar al rey para la guerra, y puso sitio á la plaza de San Quin¬ tín. Era ésta de mucha importancia, y Fran¬ cia mandó tropas auxiliares para defender á los sitiados; pero éstas fueron derrotadas y San Quintín tomada por asalto; esta memo¬ rable jornada se llevó á cabo el año 1557, el día de San Lorenzo, y en memoria suya fun¬ dó D. Felipe el grandioso monasterio de San Lorenzo del Escorial.
El rey de Francia extremó sus recursos para juntar un nuevo ejército y hacer guerra á España; pero D. Felipe se fue en persona á buscarle con fuerzas no menores que las del francés, y cuando se esperaba una nueva y terrible batalla, se firmaron las paces, casán¬ dose el rey de España con D. a Isabel, hija del rey de Francia.
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P. ¿Qué sabe V. de la batalla de Lepanto?
R. Seliin II, emperador de Turquía, había 'untado una escuadra formidable, la mayor que había en el mundo; y abusando de su fuerza, hostigaba continuamente á las demás naciones, y los mismos españoles sufrieron algunos descalabros. Por iniciativa de San Pío V se juntaron las escuadras de España, Yenecia, Gónovayde los Estados Pontificios, de cuyo mando se encargó el ilustre eapitán D. Juan de Austria, hermano natural de Fe¬ lipe II; y encontrando á los turcos en el gol¬ fo de Lepanto, les presentó batalla. Las fuer¬ zas eran aproximadamente iguales, ambos reñían con igual valor, pero la victoria de los cristianos fué completa. Echaron á pique dos terceras partes de las embarcaciones enemi¬ gas, haciéndoles considerable número de ba¬ jas, entre ellas al general turco. Miguel de Cervantes se encontró en esta batalla, y fué herido en el pecho y en la mano izquierda.
P. ¿Qué me dice Y. de la guerra de los protestantes?
R. Cuando Felipe II vino de Flandes á Es¬ paña, dejó encargado el gobierno de los Países-
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Bajos A su hermana natural D. a Margarita de Austria: el príncipe de Orange Guillermo Nassau y el conde de Horn, que aspiraban A aquel mando, y que D. Felipe no les dio por¬ que no le inspiraban suficiente confianza, hi¬ cieron causa común con ios protestantes. Don Felipe mandó A Flandes al duque de Alba, y A su llegada se retiraron los rebeldes, quedan¬ do al parecer apaciguados; pero no fue sino estratagema, pues considerAndose poco fuer¬ tes para resistir al duque, fueron en busca de ruAs fuerzas: algunos jefes que fueron habi¬ dos pagaron con la vida. Al poco tiempo lle¬ garon dos ejércitos, cada uno superior al del duque de Alba; pero éste tuvo la suerte de destruirlos y hacer huir los pocos que queda¬ ron con vida.
P. ¿Qué hizo el duque de Alba después de vencer A sus enemigos?
R. Entró en Bruselas cargado de laureles, y allí continuó haciendo uso de tal severidad, que España se malquistó las voluntades: fué relevado por D. Luis de Zúñiga, que contras¬ taba con el carActer del duque por su afabili¬ dad; y entendiendo que era debilidad, abu-
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saron de su buen carácter, siendo tarde cuan¬ do quiso acudir al daño, porque tenía pocos soldados; y así se fueron perdiendo provin¬ cias, quedando reducidas á dos las diecisiete que poseía allí D. Felipe.
P. ¿Cómo tomó posesión de Portugal Feli¬ pe II?
R. Por muerte de su madre D. a Isabel he¬ redó aquel reino; pero también tuvo que ha¬ cer uso de las armas, y mandó al duque de Alba, que con solas dos batallas consiguió que aceptaran á L). Felipe los que se oponían.
P. ¿Qué sabe Y. de la escuadra Invencible?
R. D. a Isabel, reina de Inglaterra, favore¬ ció abiertamente á los enemigos de España; y envidiosa del poder de Felipe II, le molestaba cuanto podía: esta reina mandó matar á su prima María Estuardo, reina de Escocia, sin hacer caso de las instancias que el rey de Es¬ paña hizo para que la dejara con vida, y por último, mandó contra España á uno de sus mejores marinos, llamado Francisco Drake, con una escuadra para que hiciera en nues¬ tros puertos cuanto daño pudiera. Esta medida^obedecía á una orden poco política que dió
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D. Felipe prohibiendo en sus Estados el co¬ mercio con los ingleses. Drake hizo mucho daño en nuestras costas, especialmente en Cádiz, donde pegó fuego á veintiséis buques.
Cansado el de España de sufrir tales des¬ afueros, mandó preparar una escuadra, que por ser la mayor del mundo la llamaron la Invencible: llevaba tropas suficientes para conquistar á Inglaterra; pero antes de hacer cosa de provecho separó los buques una tem¬ pestad, sufriendo graves averías que les obli¬ garon á volver á las costas de España.
P. ¿Qué ocurrió en Aragón en el reinado de Felipe II?
R. Antonio Pérez, secretario de 1). Felipe, de quien era muy querido, mató á Escobedo, secretario muy querido también de L). Juan de Austria, y por esta causa fu ó preso; pero huyó de la prisión y se fué á Zaragoza, de donde era natural; reclamado por los tribu¬ nales, fué hecho preso de nuevo; pero el pue¬ blo se amotinó y lo puso en libertad, causan¬ do no pocas víctimas.
Las tropas reales fueron a reprimir aque¬ llos alborotos, y el justicia mayor D. Juan de
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Lanuza, obligado por el pueblo, salió á opo¬ nerse á las fuerzas del rey, que entraron en Zaragoza, condenando ¡i muerte á Lanuza.
P. ¿Cómo terminó el reinado de Felipe II?
R. Ya anciano y achacoso, cansado de gue¬ rras y disgustos, cedió el gobierno de los Paí¬ ses-Bajos á su hija D. a Isabel: su hijo U. Car¬ los había muerto víctima de su poca robustez y de sus muchos excesos, y se retiró al Esco¬ rial, donde vivía con notable moderación v sencillez en el trato de su persona, dando ejemplo de cristiandad. Dos días antes de mo¬ rir llamó á sus hijos y se despidió de ellos, recomendándoles mucho que fueran buenos cristianos y se condujeran con prudencia en el gobierno de sus Estados. El año 1598 mu¬ rió aquel eminente defensor de la religión, cuya vida entera consagró en provecho de su patria, siendo en todo justo y prudente.
P. ¿Qué reyes hubo en España en el si¬ glo XVII?
R. Tres: Felipe III, Felipe IV y Carlos II.
P. ¿Quién heredó la corona de Felipe II?