Nociones de lógica · Capítulo real 4 de 5

Lección Novena

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

Lección Novena.

I. Conocimiento de lo posible.

Para completar el cuadro de nuestros conoci¬ mientos, nos quedan por examinar las cuestiones de posibilidad. Su resolución corresponde al entendi¬ miento, como facultad que raciocina y resuelve en vista de los datos que le'ofrece la razón, yá que ni los sentidos ni la conciencia son competentes para deponer acerca de lo posible.

Llámanse posibles, aquellas cosas que existen en la actualidad en el seno de sus causas respectivas, por no haberse cumplido todavía las condiciones que deben reducirlas á actos. Las causas que las entra¬ ñan se dice que están in potentia, para diferenciar¬ las de las eficientes , que ya manifestaron ó mani¬ fiestan en la actualidad sus efectos.

Llámanse imposibles, aquellas cosas cuya mani¬ festación repugna y contradice á las leyes de a ra¬ zón; porque siendo la razón humana un refie'o de la Divina, todo lo que repugna y tiende á contrade¬ cir los principios de la inteligencia del hombre es contradictorio para la inteligencia de Dios. Claro está que el órden sobrenatural, los milagros, los dogmas, no son contrarios á la razón humana; pues-

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to que son conformes á la Razón Suprema; sino su¬ periores á ella.

2. Diferentes especies de imposibili¬ dad.

Distínguense cuatro especies diversas de impo¬ sibilidad: la metafísica , la física , la moral y la ra¬ cional.

La imposibilidad metafísica ó absoluta , es aque¬ lla que se funda en la esencia misma de las cosas, >y peca contra el principio fundamental de todas ellas, que es el de contradicción, v. g. es metafísicamente imposible, un círculo triangular, un vicio digno de láuro, un alma mortal, una suma en que aparezcan 242 = 7 .

Esta imposibilidad no ataca la Omnipotencia de Dios; porque para Dios mismo tiene que ser intrín¬ secamente imposible el absurdo; pues como dice Santo Tomás, no es que Dios no puede hacer estas cosas, sino que no pueden ser hechas en sí mismas. No pudiendo ser hechas por Dios, tampoco pueden serlo por otras causas: la imposibilidad intrínseca trae consigo la extrínseca.

La imposibilidad física ó natural, es la de un hecho que se opone á las leyes de la naturaleza: v. g. la ascensión de un grave, la resurrección de un muerto, el reposo de la tierra, la ebullición del agua á cero grados. Claro está que esta imposibilidad es puramente humana y que para Dios no existe; por¬ que siendo el autor de las leyes naturales, es propio y fácil para su poder el modificarlas ó suspenderlas.

La imposibilidad moraí i\ordinaria\ consiste en la oposición al curso regular de las cosas; esto es, alórden natural délas cosas cuando son como debieran ser. Fundándose esta imposibilidad en la consistencia del deber; y siendo posible, no solo absoluta y natural-

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mente, sino para el poder del hombre el infringirlo, la imposibilidad consiste solo en que el deber quede cumplido, ó infringido á la vez: por ló demás, está en el libre alvedrío del hombre verificar lo que es impo¬ sible moralmente, para lo cual solo tiene que inter¬ rumpir el curso natural y ordinario de los sucesos, creando una fuerza imprevista y extraordinaria que se oponga á él: v. g. aquel magistrado que preside el tribunal, que falla y sentencia, que decide de la vida y de la hacienda de los hombres, en el orden moral y natural-de las cosas, es lo que de be ser; esto es, un juez tal como aparece: pero infringido el deber, é interrum¬ pido el curso regular y ordinario de los sucesos, no es lo que aparece ni debe, sino un impostor, que ocupa un lugar alcanzado por medio del asesinato y del robo.

Por último; la imposibilidad racional ó de sentí - do común , es la oposición á uno de esos principios intuitivos que constituyen las verdades llamadas tam¬ bién de sentido común. Sin que se oponga el he¬ cho á las leyes de la naturaleza, ni ataque á la moral ó al deber, ni menos repugne á la esen¬ cia de las cosas, tenemos tal seguridad de que el imposible racional no se realizará, como la tene¬ mos en que no ha de realizarse el imposible metafísico: v. g. Es evidentemente imposible en el con¬ cepto de todos los hombres, que arrojando al azar una multitud de caractéres de imprenta, resulten en el suelo legibles algunas páginas de Virgilio: esto sin embargo no se opone á la esencia de dichos ca¬ ractéres, ni tales páginas contradecirían Jas leyes del universo, ni s ) habría alterado por ellas el órden moral de los sucesos: apesar de todo, la razón lo rechaza como absurdo y al que creyéra la posi¬ bilidad de ello, le juzgaríamos todos mentecato ó loco. Newton se encarga de darnos una demos-

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tracion matemática que confirma nuestra incredu¬ lidad, en su teoría de las combinaciones y permu¬ taciones.

3. Qué reglas dá la Lógica para deci¬ dir acerca del imposible metafísico.

Las siguientes: 1. a Todo lo que es esencialmente contradictorio, es absolutamente imposible: v. g. en¬ vuelve contradicción esencial, que los radios del círculo sean desiguales; no es contradictorio que las almas de los anim ales se aniquilen cuando mue¬ ren.

2. a Para afirmar que una cosa es metaíisicamente imposible, es preciso comparar las cosas que se con¬ tradicen; y esta comparación exige ideas distintas y claras de las dos; téngase esta regla presente para aquellos casos en que la contradicción no es evidente desde luego, pero en los que aparece á los primeros ensayos de comparación: y. g. es evidentemente con¬ tradictorio que la línea recta contenida entre dos puntos, sea mas larga que la curva que empieza y termina en ellos; pero no lo es á primera vista que los ángulos alternos é internos entre paralelas sean desiguales, lo cual sin embargo demuestra la Geome¬ tría.

3. a El imposible metafísico, lo es siempre y en todos los casos; porque negada sin escepcion la po¬ tencia de realizarlo, queda negada hasta la posibi¬ lidad del acto de su realización.

4. Preceptos que deben observarse en los juicios sobre la imposibilidad física•

l.° Para decidir que una cosa es imposible física¬ mente, es preciso estar seguros de que existe una ley natural que se opone á su realización, y de que no existe otra ley también natural que la neutralice: v. g. es imposible, según una ley física, que un hombre

• se sostenga en el aire; pero según otra, con ciertas condiciones puede conseguirse: así lo vemos en las ascenciones aereostáticas. Place algunos años se hu¬ biera llamado tísicamente imposible al hecho de que dos personas se saldaran á través del Atlántico; y hoy encontramos natural este hecho, que se verifica en .algunos minutos; es menester, pues, no decidir atropelladamente que un hecho es contrario á las le¬ yes naturales.

2. ° Es preciso contar con los poderes secretos y eficaces de la naturaleza, y no olvidar nuestra igno¬ rancia en esta materia. Tengamos presente que todo no nos está revelado, que las ciencias físico-naturales no están concluidas,y que indudablemente'nos espe¬ ran cada día nuevas y agradables sorpresas. Así, no debe declararse físicamente imposible la resolución apetecida y buscada al problema de la dirección de los globos.

3. ° Para resólver que un hecho es imposible na¬ turalmente, es menester estudiarle con todas sus cir¬ cunstancias y estender nuestro exámen hasta las cau¬ sas á que se atribuye. Muchas veces una preocupación, un error, o una indiferencia digna de censura, nos hacen declarar imposible lo que solo es algo difícil; con mas imparcialidad, mas amor á la verdad, mas laboriosidad y mas prudencia, tal vez, quizás de segu¬ ro, habriámos dado con la solución do lo que juzgába¬ mos irrealizable y absurdo.

Reglas que se lian de tener presen¬ tes al resolver en hechos de imposibilidad moral.

1. a Sin uña prueba, siquiera sea leve, ó un gran indicio, debe tenerse por imposible lo que se opone al orden natural y moral de las cosas; porque por regla general, al hombre debe suponerse bueno en tanto que

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no se demuestra lo contrario. La tranquilidad indivi¬ dual, la paz familiar y el órden social, descansan so¬ bre esta suposición.

2. a Para resolver que un hecho es moralmente posible ó imposible, es menester apreciar los motivos que lo han determinado: estos motivos cambian en ca¬ da caso hasta el punto, de que los que no bastan para hacer posible un suceso en unas circunstancias, lo ha¬ cen muy posible en otras: v. g. no es posible que un comerciante, reputado por hombre probo y honrado, sea tenido por falsificador de una firma, tratándose de un pagaré de mil reales; pero es fácil que merezca realmente la nota de falsario, tratándose de algunos millones.

6. Observaciones acerca de la imposi¬ bilidad racional ó de sentido común.

Finalmente; respecto al sentido común debe tener¬ se presente, 1° que es un medio seguro para decidir acerca de la imposibilidad de lo que tienda á contra¬ decirlo: y'2.° que pierde su carácter absoluto é infa¬ lible, desde el momento en que el suceso no repugna instantánea y expontáneamente á la humanidad en¬ tera: v. g. el sentido común es infalible cuando de¬ clara imposible acertar con una bola blanca entre un millón de bolas negras; pero á medida que se reduce el número de estas últimas, vá haciéndose mas pro¬ bable y menos difícil el atinar con la primera. La probabilidad de un hecho está representada por el co¬ ciente indicado en un quebrado, cuyo numerador ex¬ presa los casos favorables y cuyo denominador indica todos los casos posibles.