Nociones elementales de agricultura · Unidad 38 de 106
Unidad 38 · CAPITULO XI
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CAPITULO XI
Del drenaje y los riegos.
130. — El drenaje es la operación que tiene por fifi sanear un terreno húmedo, pantanoso é impermeable, poí medio de canales ó tubos que den salida alas aguas, y favorezcan la desecación de los terrenos
Los fosos de desagüe cubiertos en el fondo con piedi {fig, 39), comunican con otros llamados colectores y éstos su vez van á un foso común. El agua pasa por estos í ó por tubos situados en el fondo [fig 40). Estos tubos, de barro, como los que se construyen para cañerías, de 30 i 40 centímetros de longitud y de 2 1/2 á 3 1/2 centí de diámetro, y al unirse un tubo con otro no se fijan los de cañería común, pues el anillo que los une permitid entrada del agua {fig. M).
Fig. c9. — Kuso empedrado.
DEL DRENAJE Y LOS RIEGOS. 87
El trazo de un drenaje para desecar un terreno no x^frece dificultad, si hay alguna pendiente que aprovechar para que las aguas sigan el ^clive, pero si no hubiere declives hay que buscar por medio de la diferencia de nivel en los fosos, la fácil circulación de las aguas. La profundidad ordinaria de los fosos es de 90 centímetros y la distancia puede variar desde 7 ú 8 metros hasta 3ü metros.
La principal utilidad del dre - naje se puede apreciar en los terrenos pantanosos que después de su desecamiento se utilizan en muchos géneros de cultivo, y además la salubridad pública gana mucho con el saneamiento de ios terrenos que antes del drenaje eran un foco de fiebres perniciosas y otras enfermedades de mal carácter,
131. — El riego es como el abono líquido que suministra al vegetal el agua necesaria para su crecimiento, pues toda planta contiene agua en su composición química dominando en can- y^^^ oou wLlfáei fondo, tidad sobre los demás elementos químicos constitutivos. Si se pesan 100 kilogramos de hierba fresca, recien corlada y luego se la somete á la calcinación ó al desecamiento, se verá que queda reducida á una cuarta parte de su peso, porque por evaporación ha perdido el agua que representaba las otras tres Tubo do dréuaje uaiúo^ cuartas partes en peso.
El agua de lluvia es pura, pero la de riego que proviene de presas ó estanques, está ya cargada de sales que sirven al vegetal de nutrición. Además, las aguas al penetrar en las capas superficiales del terreno disuelven las sales como los nitratos, los fosfatos, los cloruros, etc., y las llevan al fll-
8á NÓCrONES DE AGRICULtCnA.
Irarse^n las capas profundas al contacto de las raíces, que son las que absorben estos principios para llevarlos á las diversas partes, tejidos ú órganos del vegetal. Así pues, el agua es un alimento, un abono indispensable para la vida de la planta. Lo que la naturaleza hace con las plantas anuales que fructifican de un modo silvestre, el labrador lo hace también en sus labores, apresurando los períodos de floración y fructificación por medio de los riegos.
139. — Las aguas que más favorecen la vegetación, son las que están mejor aereadas como las de lluvia y las de río. Las aguas muy saladas, nilrosas, ó cloruradas como las de mar, sólo son buenas para el cultivo de plantas forragíferas. Las aguas que atraviesan por terrenos pantanosos ó que contienen azufre, cobre ú otras sustancias nocivas al vegetal, no son buenas para los riegos.
13d. — Los riegos se hacen indispensables cuando se cultivan plantas fuera de la estación de las lluvias ó cuando el clima es bastante seco y el vegetal sembrado es ávido de agua. Las tierras secas pero permeables, flojas y guijarrosas, sQn las que utilizan mejor los riegos. Los terrenos húmedos é impermeables no deben regarse sino cuando se han desecado por el drenaje.
134. — Las épocas en que es indispensable regar son : «i la primavera, cuando falla el agua de lluvia, es conveniente regar los prados, y en verano, si las lluvias son escasas, se debe regar también, porque el calor atmosférico favorece la evaporación y seca pronto la tierra.
135. — La hora más á propósito para hacer los riegos, es la caída de la tarde, particularmente en verano, porque el agua tiene bastante tiempo durante la noche para empapar bien la tierra. El riego practicado en la mañana se pierde en parte, porque mucha agua se evapora. En las fuertes sequías hay que regar mañana y tarde.
136. — No á todas las plantas conviene el riego, pu^ en muchas se favorece el desarrollo de las hojaá más que d del fruto, como sucede con el maíz. El maíz de riego tiene una caña más gruesa, hoja más ancha y más consistente, en tanto que la semilla ño es mejor que la de temporal.
13?. — Los riegos se practican de tres maneras : p#