Noticias americanas · Unidad 1 de 162

Unidad 1 · NOTICIAS AMERICANAS:

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NOTICIAS AMERICANAS:

entretenimientos físico-históricos

SOBRE

XiA. AMÉRICA MERIDIONAL, Y LA SEPTENTRIONAL ^IENTALí

COMPARACION GENERAL ^

DE LOS TERRITORIOS, CLIMAS Y PRODUCCIONES

EN LAS TRES ESPECIES

VEGETAL, ANIMAL Y MINERAL;

CON UNA RELACION PARTICULAR

PE LOS INDIOS DE AQUELLOS PAISES , SUS COSTUMBRES Y USOS , DE LAS PETRIFICACIONES DE CUERPOS MARINOS, Y DE LAS ANTIGÜEDADES.

Con un discurso sobre el idioma, y conjeturas sobre el modo con que pasápon los primeros pobladores,

SU AUTOR

El Exc. Sr. Don Antonio de Ulloa , Comendador de Ocaña en ¡a . Orden de Santiago } Teniente General de la Real Armada 5 de la Real Sociedad de Londres , y de las Reales Academias de las Ciencias

de Stockolmo , Berlín , Se,

CON LICENCIA. MADRID EN LA IMPRENTA REAL,

AÑO IJ792.

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INTRODUCCION.

Fl deseo de hacer comunicables las noticias de las Indias ha sido el objeto de esta obra , fun¬ dándose en la escasez de Autores que traten de lo mucho que encierran aquellos dilatados terri¬ torios ; pues á correspondencia de su extensión ministran materia sobre que hacerlo abundante¬ mente. No ha sido el intento formar una des¬ cripción general y completa que lo abrace todo, porque á tanto empeño sería necesario compo¬ ner una obra que correspondiese á lo vasto del objeto , y haberlos examinado enteramente con este fin en sus largas distancias , cuyo asunto pi¬ de la vida de varios que se ocupasen en formar memorias de las particularidades que fuesen en¬ contrando. Esta se reduce á las noticias genera¬ les que sirven para el conocimiento de aquella parte de mundo , y de la Física natural , con las correspondientes á lo que se registra en ellas de mas particular \ siendo esto lo que parece mas conforme al intento y á la comprehension de las raras producciones de la naturaleza. Estos asun¬ tos han merecido en todos los tiempos la apli¬ cación de los hombres , tomando por principios fundamentales de sus luces el estudio de aquella sabia maestra , y la comparación de sus obras con otras, pues en ellas se encuentra quanto hay de raro y admirable en el mundo , hasta los términos á donde puede llegar la comprehension humana.

*2 Los

Los pueblos que no conocen cultura , y son de alcances limitados , puede decirse que lo son por carecer del conocimiento reflexivo de las obras de la naturaleza , cuya falta los tiene sumergi¬ dos en el estado infeliz de la barbarie; y la dis¬ tancia que hay de ella al discernimiento racional hace la diferencia entre las dos constituciones mas opuestas de los hombres : los unos cultos , y en estado de discurrir ; y los otros cercanos á equi¬ vocarse en muchas cosas con los brutos : aque¬ llos , con el conocimiento de las obras de la na¬ turaleza , comprehenden lo que son en sí , saben darles el grado de estimación que corresponde, y usar de los medios de discurrir , de pensar, de reflexionar , y producir : los otros , ignorando los principios de las cosas , lo miran todo con igualdad , lo estiman con indiferencia , no per¬ ciben las particularidades de cada una , y no sin¬ tiendo la diferencia,' ni estiman lo bueno, ni desprecian lo que no lo es. El mundo para es¬ tos es Igual en todos modos, y su cuidado solo se ocupa en aquello que es indispensable para la subsistencia de la vida , al modo que los irracio¬ nales que buscan la amenidad de los prados para la necesidad , sin conocimiento de la hermosura que les comunican los matices que los adornan; acudiendo á los lugares abrigados para no pere¬ cer con las intemperies, ó con el fuerte calor que comunica el sol con sus rayos , sin que su ins¬ tinto alcance á discernir la diferencia que hay entre lo llano y lo escabroso. La tierra proflqua

-ofrece á esta especie de gentes todo lo necesa¬ rio

rio, sin conocer ellos la causa primera que le co¬ munica la virtud para que sea abundante , y no detienen la consideración sobre ias propiedades, los efectos , y lo raro de las cosas en sí, poroue no llegan á tocar con el entendimiento el mé¬ rito que encierran , y la diferencia que hay de lo uno á lo otro. Las gentes mas sabias son asimismo las mas cultas •, cuya ventaja adquie¬ ren por medio de la instrucción , siendo sus ru¬ dimentos el estudio que hacen del mundo por sus partes. A medida que se alejan mas de estas luces , se acercan á la ignorancia hasta degene¬ rar en la barbarie. Pero si se mira la vida como puramente rústica , no es necesario mas conoci¬ miento que el que corresponde al instinto de la irracionalidad ; y así lo acredita , no solo lo que sucede con los Indios , que permanecen en su primitivo estado, sino también con distintos pue¬ blos Europeos, hacia lo mas retirado del Norte, del Asia , y del Africa , en algunas partes , que discrepan poco entre sí , con la diferencia en que Jos de las Indias , hasta el término en que en¬ traron los Españoles, eran quasi todos bárbaros, apartándose poco de esta esfera con los escasos rudimentos que adquiriéron por medio de los Soberanos que con mas luces que el resto pu¬ dieron levantarse con la soberanía *, y que en las otras partes, hubo naciones y pueblos cultos, que siempre se diferenciaban de los que , subsistien¬ do en el primitivo estado , vivían en la mayor tosquedad ; y aun todavía hay bastantes en es¬ tas partes civilizadas j, que no conocen mas re¬ glas

glas que las de la vida animal.

El conocimiento que se adquiere de las na¬ ciones rústicas incultas da reglas para comprehender lo que se debe á la instrucción , y que sin ella se carecería de los principios que dis¬ tinguen sensiblemente á los hombres de los bru¬ tos. Esta instrucción, quanto se halla mas ade¬ lantada, despierta mas los entendimientos, y les enseña á pensar y discurrir j por cuyo medio se distingue lo mejor de lo que no es tan bueno , y se hace justicia al mérito , que consiste en el mo¬ do de pensar y discernir las cosas mas confor¬ mes , y arreglado á razón. El que carece de ta¬ les principios no puede percibir los ápices de perfección que concurren en los objetos que se le presentan •, y graduándolos por un modelo, los iguala en su opinión , sin que los unos le causen mas novedad en la estimación que los otros. Este modo de pensar es el que se advierte en los In¬ dios que están reducidos á lo retirado de las sel¬ vas , siguiendo á tiempos las fieras para vivir, ó embarazados en una canoa persiguiendo el pes¬ cado , al modo que las aves del mar lo hacen, con el fin de sustentarse. Tales gentes no cono¬ cen pudor : se dexan arrastrar enteramente de las pasiones , y no se alteran por las del mundo, porque no las conocen j sucediéndoles lo mismo que á los irracionales , que comen porque la ne¬ cesidad les oprime j duermen porque el exercicio de comer y de digerir les inclina á ello , y no adelantan mas las funciones , porque tienen sin uso las potencias para poderlo hacer.

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Las noticias del mundo, y de lo que contie¬ ne en sí , no se adquieren sin el de las partes que lo componen , pues una sola no da icea de lo que encierra en todo el resto. Este desvelo es el que adelanta las gentes al término de elevar¬ se sobre los que saben ménos , y por grados va subiendo de punto desde lo ínfimo hasta los tér¬ minos mas altos a donde puede llegar Ja comprehension. Los que mas se aplican á ello son los que consiguen la superioridad , mediante las luces que el entendimiento les ministra para ha¬ llar los recursos que no pueden conseguir los li¬ mitados. Si los Indios hubiesen sido, igualmente instruidos que los Españoles , no hubieran sido sojuzgados con tanta facilidad , ni se les hubiera hecho extraño ver gentes blancas , y con barbas', ni otras muchas cosas que les sorprenhendiéron Esta comparación es como de lo máximo á lo mínimo , entre cuyos términos caben otros mu¬ chísimos , y en todos ellos es principio seguro que el que tiene la superioridad en las luces del entendimiento, la tiene igualmente en el, modo de pensar y discurrir con sujeción á la razón.

Después del descubrimiento de las Indias ño se ha trabajado con la aplicación que se reque¬ ría en conocer lo que encierran de raro , hacien¬ do poco aprecio de esta parte, como ménos ape-

.» Mcntl0 Pocos 5°s que han parado la con¬ sideración en ella, fuera de aquellas primeras noticias que se adquirieron en los tiempos inme¬ diatos a la conquista: no se han repetido, ni se han hecho especulaciones para adelantarlas: por

es-

esta razón son mas extrañas , y con particulari¬ dad las que pertenecen á la Física terrestre , á las antigüedades, á las costumbres, y al carácter, genio , é inclinaciones de aquellos habitantes, en su estado natural , y en el que tienen des¬ pués de haber entrado baxo de otra dominación, oír aciendo cada uno de estos asuntos no pocas particularidades en que ocupar el juicio, que son otros tantos documentos para el conocimiento del mundo y de las variedades que encierra. La Física terrestre descubre allí unos fenómenos que no son comunes en las otras partes, siendo tales, que si la idea se los figurase, sin haberlos vis¬ to se persuadiría no ser posible que existiesen, sin que el orden natural dexase de seguir las pre¬ cisas realas de la uniformidad , porque es repug¬ nante á°la comprchension lo que dexa de acomo¬ darse á los sentidos. Sin embargo de esto queda convencido el entendimiento , y persuadida la ra¬ zón , quando advierte , que en los preceptos de la creación usó la Omnipotencia de sus maravi¬ llas, y sin interrumpir el orden general que im¬ puso á las cosas creadas , varió los accidentes por una de aquellas providencias reservadas á la Sabi¬ duría , con lo qual mudó enteramente los efec¬ tos conservando en todo su vigor las causas , a fin de que el juicio humano tuviese mas que ala¬ bar "admirando el orden y método con que las coordinó. Este conocimiento , que ministra ma¬ yores motivos para adelantar el del Supremo Au¬ tor , no amplificaría las luces que franquea si per¬ maneciesen sepultadas en la ignorancia aquel as

particularidades ; y así quando de ello no se sacase otro adelantamiento mas que este , bastaría para ar¬ rastrar el desvelo y la aplicación de los hombres.

Los fósiles y petrificaciones marinas son el co¬ nocimiento demostrativo de los acaecimientos dei mundo, cuya parte no es la que menos int.-resa, aun separando la que pertenece á la instrucción, considerada como mera curiosidad. En ella se des¬ cubre , que aquella diferencia sensible que varía los territorios, no fué impedimento para que par¬ ticipasen con igualdad de unos mismos accidentes, conservando señales que lo / testifican , sin dexar de ello equivocación. Estos monumentos llenan de confusión la incredulidad, siendo bastante mo¬ tivo para que merezcan en todos tiempos la ma¬ yor aceptación, y el aprecio de los hombres sa¬ bios , que apoyando en ello las verdades mas re¬ comendables de la Fe , han conseguido combatir con señales palpables , que no admiten interpre¬ tación, la temeridad de los impíos, reduciéndo¬ los á confesar la realidad, contra lo que la ma¬ licia les inspiraba.

El conocimiento de los diversos pueblos de la tierra , sus usos , costumbres , é inclinaciones, ilustra el entendimiento , dando luz de lo que se diferencian entre sí : unos inclinando á la mayor cultura , y ai adelantamiento de las luces natura¬ les , y de la razón ; otros declinando al estado de la mayor ignorancia en la vida inculta y animal, al trato torpe y tosco , semejante al de los bru¬ tos , y á la impropiedad en todas las acciones. De esto se saca el provecho de saber estimar la ins-

## truc-

tracción , de percibir lo que se debe á las reglas de la enseñanza en el conocimiento de lo bueno y la abominación de lo malo , y c ue sin tales documentos el entendimiento no sabría usar de sus facultades, como les sucede á los indios, que se mantienen en el estado de la barbarie, hacien¬ do vida de fieras , sin conocimiento de Dios , y sin señales de racionalidad. Estas noticias propor¬ cionan también el conocimiento de la dispariedad que hay de unas gentes á otras, y que no son todas iguales , aunque en la total estructura son parecidos , con la diferencia de algunas alteracio¬ nes que se notan. Enseña á conocer las providen¬ cias del supremo Criador , que habiéndoles dado un mismo origen, las ha diversificado después por unas causas tan ocultas , que no alcanza á pene¬ trarlas el entendimiento humano , ostentando mas en ello su grandeza, y lo inmenso de sus provi¬ dencias , á fin de que se distingan según los va¬ rios parages, regiones , y lugares que habitan ; y dando á conocer al mismo tiempo, que de un prin¬ cipio único dimanan cosas distintas en los acciden¬ tes, sin que se cambien, ó se altere la esencia: al modo que en lo reducido de las familias no se ve¬ rifica semejanza perfecta, saliendo los que la com¬ ponen de un mismo tronco. Estas noticias animan el entendimiento , le sacan del letargo de la es¬ tupidez: , le enseñan el modo de discurrir por com¬ paraciones , y mantienen en exercicio sus faculta¬ des •, pues de no ser así se hallarían tan reduci¬ das y limitadas como las de aquellas otras gentes, que no tienen mas conocimiento que el de las co¬ sas

sas presentes y forzosas para la vida.

Las memorias de la antigüedad son las demos¬ traciones verídicas de lo que fueron las gentes en los tiempos á que se refieren : por ellas viene á averiguarse lo que alcanzaron, el modo en que se manejaron , su gobierno y economía ; y á este res¬ pecto lo que han adelantado ó perdido, lo nume¬ roso de. sus gentíos , la industria, el valor, y las máximas de manejarse : sin los monumentos , que, sin embargo de la ruina de los tiempos , se con¬ servan en alguna parte , no habría documentos formales por donde inferirlo. De ellos se ccmprehende la semejanza que tuvieron unos pueblos con otros; y por este medio llega, en aquella forma que es posible , á desentrañarse su origen , que es una de las particularidades que mas incitan el de¬ seo , como sucede con los Indios , que por estar separados de las otras tierras , y por tener diso¬ nancia en el color , y en otros accidentes de la contextura , dificulta el juicio el modo de haber transitado á poblar, y el origen de donde salie¬ ron. Estos asuntos serian de la mayor confusión para el entendimiento, si no se les encontrase una solución regular en los vestigios de las cosas, en los usos , las costumbres , y las demas particula¬ ridades que descubre la investigación, ayudada de la inteligencia.

Estas son las ventajas que se adquieren con las noticias de la antigüedad , con las relaciones de lo que produce la tierra, con el conocimiento de sus regiones ó temperamentos , y con las luces de la forma y estructura de las partes que constitu-

## 2 yen

yen el globo total, siendo los medios, como se ha dicho, de que aprendiendo á comprehenderlo, se sepa discurrir y discernir , sin que las confun¬ da la falta de luces , como les sucede á los que carecen de ellas , pues no acertando á darles sen¬ tido , no tienen facultades para hacer distinción de ellas, y darles el grado de aprecio que les con¬ viene según sus utilidades.

Si hay gentes que conserven parte del primi¬ tivo estado de los hombres , deben ser los Indios; y es la razón , porque habiéndose mantenido en una situación que les separaba del comercio y co¬ municación de las demas, es natural que mantu¬ viesen entre sí algunas cosas de las que llevaron los pobladores , mayormente no manifestando dis¬ posición ni talentos para inventar , ni para hacer novedades en las que son regulares al uso pre¬ ciso de la vida ; y así puede inferirse de lo que se reconoce en ellos , hablando de los que sub¬ sisten en la total incultura, loque serian los hom¬ bres en lo primitivo , antes que empezasen á ci¬ vilizarse con el exercicio de las ciencias naturales, por cuyo medio consiguieron el adelantamiento que se ha dicho de las cosas de la tierra, de los astros, y por el conjunto de todas, del Criador, de sus providencias infinitas , y del orden y coor¬ dinación con que todo lo dispuso : conociendo igualmente lo que se debe á estos rudimen* , y luces particulares , sin las quales el entencuuuento sería como una joya encerrada en las canteras profundas de la tierra, sin lucimiento ni provecho.

La presente obra está dividida en Entreteni-

MIEN-

mientos, cuyo título se les ha dado por interesar la curiosidad, al paso que dan instrucción: sien¬ do regular esto en los asuntos que tratan de ma¬ terias de Física , y de la Historia de los pueblos, las quales se hacen gratas á los Lectores por las luces que les ministran de las cosas poco conoci¬ das", pero con particularidad quando se reconoce sobresalir en ella el estilo de la verdad, con pre¬ ferencia al de admiración que causa lo raro, cuyo defecto suele experimentarse tratándose de regio¬ nes distantes , mayormente si ha faltado el escrú¬ pulo con que se deben examinar las que son poco comunes: sucediendo no pocas veces errarse el con¬ cepto que se forma de ellos, ó dar demasiado va¬ lor á las exposiciones de la vulgaridad ; y de incur¬ rir en uno ó en otro defecto se sigue sorprehender al público, llenándole de especies inciertas, que admite gustoso por la propensión que tenemos á lo que da mas golpe en los sentidos. Aquí se han procurado salvar estos defectos , haciéndole una pintura exacta de las cosas , y descifrando lo que representan de extraordinario , con el juicio de las causas, de donde precede la desigualdad, para que en este modo, al paso que divierta su lectura , se registren en aquellos países retirados la diversidad de los territorios , las distintas especies de climas y temperamentos, las producciones, con todo lo demas que encierran, y quede satisfecho el enten¬ dimiento , encontrando la razón de todo ello: re¬ conociendo al mismo tiempo que las diferencias sensibles que tienen , á lo que es regular en el conocimiento común de las gentes , es preciso que

sean

sc3.n 3si , por ha.lla.fsc conformes á los accidentes que ocasionan la variedad.

Solo resta desear que el público, siendo el in¬ teresado , por haberse escrito á su beneficio la reciba como prueba de los fines que han movido á hacerlo , franqueándole las noticias que por sí no puede alcanzar, y el medio de que registre otros países distintos de aquellos que cada individuo co¬ noce, ú otros fenómenos, otras gentes, otros ani¬ males , y otras producciones : si con estos fines se logra tener su aprobación , será una recompensa muy apreciable y correspondiente al trabajo que se ha impendido en escribirlas , y á los afanes de la aplicación en el cuidado de observar con prolixidad las cosas mas notables del mundo , y las obras maravillosas de la Naturaleza.

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