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Unidad 152 · VICESIMO? RIMO. 315
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VICESIMO? RIMO. 315
pínteros. Otra especie de hacha se encuentra de la misma materia que las antecedentes : su grandor y figura circular es como las cuchillas que usan los turroneros 5 con la diferencia , que la empuñadura para hacer fuerza es del mismo metal que la hoja.
10 Conocían aquellos Indios las mezclas de los metales en alguna parte , y se manifiesta en ios co¬ lores de las piezas que se han explicado : unas son coloradas, tirando al del cobre natural; otras ama¬ rillas como el latón, y entre estos dos hay varie¬ dad ; unas piezas son mas parecidas al latón que otras; pero pn todas ellas se repara que sin estar cu¬ biertas de betún alguno , no crian verdín 6 cardeni¬ llo ; sacándose de ello , que la mezcla que les po¬ nían era tal , que mudaba enteramente la qualidad del cobre, ignorándose este secreto; pero lo mas ra¬ ro es , que habiendo conservado los Indios , por el largo espacio de muchos siglos , sus usos y costum¬ bres , y el modo de hacer aquellas cosas que entre ellos eran comunes , en el corto que ha pasado des¬ de la conquista han olvidado enteramente la memo¬ ria de las cosas ingeniosas, sin sucederles lo mismo con las primeras; y así es un asunto para ellos des¬ conocido en el tiempo presente la fundición y mix¬ tura de los metales , el modo de vaciarlos , la fᬠbrica de las vasijas antiguas , de que se dará ra¬ zón mas adelante , el modo de labrar la piedra du¬ ra, con aquellas herramientas de metales dóciles, y el de fabricar las armas de que se servían enton¬ ces ; siendo, tal este olvido , que los civilizados no acertarían á preparar una flecha , engastándola el pedernal, ni á colocarla las plumas, para que fue¬ se derecha á donde la encaminase el impulso, mu¬ cho me’nos á disponer el arco en la debida propor¬ ción ; esto mismo , que para los que subsisten en la barbarie primitiva es un juguete, para los suceso-
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res de los que fueron en un tiempo mas ágiles, es un imposible, sin que haya mas razón para ello que !a falta de uso.
1 1 No solo en las estrellas y en las hachas se distinguían , sino que unas eran de color que tira 3 roxo , y otras amarillas : sucedía lo mismo en las herramientas para trabajar , lo qual da idea de que hadan las mezclas paia darle dureza al cobre, y tam¬ bién para variar el color, y que fuesen mas parti¬ culares á la vísta.
12 Usaban de pinzas, que hacian del mismo me¬ tal que las otras piezas : no hay duda que las di¬ ferenciarían en los tamaños ; pero las regulares son pequeñas, de pulgada y media de largo, y media de ancho 5 delgadas, consistiendo en una hoja de metal , doblada por la mitad de su largo , con filo en las bocas, y alguna elasticidad. Estas les servían para arrancar los bellos de la cara, quando con la vejez empezaba á salir les , porque siendo por natu¬ raleza lampiños, se miraría como cosa impropia dexarlo crecer quando la edad lo producía ; al modo que por el contrario en las naciones Orientales , y entre los Mahometanos es irregular cortar la barba, ó en los Europeos en estos tiempos mantenerla cre¬ cida , á excepción de algunas naciones del Nor¬ te , que las conservan como en lo antiguo ; pero los Indios civilizados en el tiempo presente no lo prac¬ tican.
13 No se encuentra entre ios vestigios de aque¬ llas antigüedades instrumento que sirviese para gol¬ pear , como mar tillo ó maza, y es que estos los harían de piedra, y se hallarán desfigurados; pero siempre es reparable que en las huacas ó entierros no los haya. Al modo que fundían los metales pa¬ ra les fines oue se han explicado, hacian con ellos ciertas figurillas ; unas eran macizas , y otras vacia¬ das,
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