Noticias estadísticas de Sonora y Sinaloa · Capítulo real 5 de 7

CAPITULO V

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CAPITULO V.

RAMO DE COMERCIO.

PÁRRAFO ÚNICO.

Jamas habíamos tropezado con tantos escollos como los que encontramos para hablar con alguna exactitud del comercio de las Sonoras, que por diversas revoluciones de nuestro pais, y principalmente las que se han verificado en Mazatlan para defraudarlos derechos del primer buque que debia arribar á aquella costa, no han dejado ni aun una base aproximada de que partir ningún cálculo. Triste es, por cierto, para nuestra patria semejante desmoralización, y sumamente cruel para nosotros tener que mencionarla aquí, porque estamos muy lejos de la reprehensible intención de descorrer el velo con que se deben encubrir tan sangrientas llagas. ¿Mas cómo podremos de otra manera dar á lo menos razón de la imposibilidad en que nos encontramos de calcular los productos de esportacion é importación de las Sonoras, cuando ninguno ignora el inmenso contrabando que se hace por aquellos puertos? ¿Cómo tampoco si las ouentas que en toda época se han dado por la mayor parte de sus empleados están llenas de confusión, porque solo en medio de ésta era posible ocultar la verdad y poder lucrar á espensas de la nación, y cuando consta asimismo que todos los que han servido aquellos empleos han vuelto á poco tiempo abundantes, poco mas ó menos, de riquezas? ¿Qué podriamos decir nosotros en contra de estos hechos? Lo cierto es, que Mazatlan y Guaymas, puertos de Sonora y Sinaloa, hacen el comercio con la China, con las Indias Orientales y con la América del Sur, y debian por consiguiente ser para nuestra nación los puertos mas productivos. Sin embargo, ¿cuánta diferencia se encuentra con relación á lo que producen y lo que debieran producir? Mas como no toca á nuestro propósito hablar mas estensamente de las causas de esta irregularidad de nuestro comercio, nos limitaremos tan solo á examinar cuál es el que según los datos que tenemos se hace por aquellos puertos.

Abiertos que fueron al comercio estranjero los puertos de Mazatlan y de Guaymas, las importaciones, que antes solo se hacían de la América Meridional y de Guatemala, comenzaron necesariamenmente á tener un incremento progresivo, apesar de que se las contrariaban los contrarios intereses ó las opiniones erróneas ó apasionadas de muchos comerciantes influentes y poderosos, del interés de nuestra República y aun de la misma capital de México, que se resentían de una providencia que les quitaba las ventajas que obtenían para el espendio de sus efectos, los que llevados á lomo de mulas hasta aquellos Estados, les producía inmensas utilidades, que gravaban exhorvitantemente á los sonorenses consumidores. Mas

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poco á poco se fueron superando estos inconvenientes, como necesariamente debía de suceder, y los buques americanos y europeos que venian de la China y de las Indias Orientales, importaban ricas producciones á los puertos de Mazatlan, Guaymas y otros.

Los productos que componen la esportacion de aquellos países son: peletería, gomas, plumas, sal, plantas medicinales, trigo, maiz, frijol y escelentes maderas preciosas y de tinte. Para los Estados del interior hay estraccion de ganados mayores y menores, que como hemos dicho en su lugar, son muy abundantes en los de Sonora y Sinaloa.

Los productos de las aduanas, y en general el movimiento de aquel comercio, es imposible para nosotros determinarlo, pues, volvemos á decirlo, carecemos del mas pequeño dato en este ramo.

Los caminos de aquel Estado no se encuentran tampoco en la mejor situación, siendo muy pocas las personas que atravesaban por tierra la costa, y que no prefieren esponerse á las tempestades y demás inconvenientes de una navegación en el mar.

Las ferias, que como todo el mundo sabe, avivan el comercio interior, tampoco las ha habido todavía en los Estados occidentales: de manera, que sus habitantes si quieren ir á ellas, tienen que atravesar y peregrinar por centenares de leguas de muy malos é inhospitalarios caminos para llevar efectos á las de los Estados de Chihuahua, Durango y Guadalajara; siendo el resultado, que después de inmensos trabajos, las ventajas que sacan de tal comercio son mu}7" pequeñas ó ningunas. Los pocos que por vias tan poco honestas como escandalosas hacen sus importaciones y reciben cargamentos: son los únicos que sacan toda la utilidad.

Otro de los inconvenientes que encuentra el comercio de aquellos Estados es la falta de población, la indolencia natural de los habitantes, las incursiones de los apaches, las sublevaciones de los indios pacíficos y otros peligros de este genero que hacen inseguro el tránsito de los caminos, y aun la permanencia en algunos pueblos.

Los indios yaquis y mayos que habitan las márgenes de estos ríos, hacen, en su proporción, sus modestas esportaciones á los puertos en canoas; pero si fuesen dichos rios navegables, ya podrá inferirse cuál sería el impulso que se daría á aquel comercio; pues siendo las dos Sonoras tan ricas en ganados, pieles y metales, deberían serlo también por su comercio: pues como ya se ha espresado, el fondeadero de Guaymas sirve para buques de todos calados, y es capaz de contener en su bahía mas de cien embarcaciones mayores con toda comodidad.

No obstante, los ingresos de la aduana marítima de Mazatlan en el año de 1837 llegó á la suma de 344.947 pesos fuertes, y por ésto podrá inferirse á lo que debían ascender en el dia los de los dos Estados reunidos, y bajo de mejor sistema de recaudación y de comercio.

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