Nuestra patria: libro de lectura para la educación nacional · Unidad 2 de 236
Unidad 2 · 0LBGA.R10 V. AnüRAOB.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
0LBGA.R10 V. AnüRAOB.
3. La leyenda de la Atlántida.
Los pueblos de la antigüedad creyeron en la existencia de una grande y fabulosa isla o continente, que se levantaba en medio del océano Atlántico, más allá de las columnas de Hércules, es decir, del actual estrecho de
LA LEYENDA DE AMERICA 3
Gibraltar. Llamáronla con diversos nombres, entre otros, los de tierra de las Hespérides, islas Afortunadas, islas Elíseas. Allí el clima era benigno, el cielo puro, el paisaje risueño; las montanas guardaban en su seno tesoros de metales y piedras preciosas ; los ríos corrían mansamente a través de agrestes y feraces selvas y llanuras. Sus felices ' moradores vivían en la abundancia y bajo el patriarcal gobierno de los descendientes de Neptuno, dios de los mares. Según los griegos, de esa tierra bendita partió una vez un poderoso ejército a conquistar el Oriente; luego debió tragarla el mar...
La mitología y la leyenda rodearon así el nombre de la Atlántida de prestigio y de gloria. No podía confundírsela con las islas Canarias, Madera o las Azores; era más grande, más bella, más lejana. No se sabía si existía aún, y, con certeza, ni siquiera sí había existido. A veces en las lejanías del océano parecía descubrirse la silueta de sus vastas tierras cubiertas de populosas ciudades. Pero los navegantes que, en aquellos tiempos anteriores a la invención de la brújula, se aventuraban temerarios hacia el Occidente, o encontraban sólo cielo y mar y volvían desalentados, o se perdían para siempre en la noche de lo desconocido...
¿Existió realmente una Atlántida, hoy sumergida bajo las aguas? La respuesta parece negativa. Al menos en la época geológica correspondiente a los tiempos históricos no hubo tal isla o continente. Esto nos dicen los sabios.
Otra cosa nos dicen los poetas. Para ellos, la Atlántida ha existido y existe ; es América. Sus costas, sus valles, sus bosques, sus imperios fueron presentidos o anunciados por la mitología y la leyenda. Con el andar del tiempo, la fábula se ha convertido en historia. ¿Dónde, en efecto, si no en América se hallarían aquellas tierras legendarias?... América es la isla de las Hespérides, con sus selvas y sus pomas de oro; es las islas Afortunadas, con su eterno bienestar y regocijo; es las islas Elíseas, por la justicia