Odisea romántica : diario de viaje a la República argentina · Unidad 2 de 37
Unidad 2 · ODISEA ROMÁN TICA
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
ODISEA ROMÁN TICA
almas y la mía, entre los paisajes y Yo; y, yo, digo lo que las almas y los paisajes, dijeron a mi alma y a mi corazón.,,
libro de un Solitario, que llevó consigo su Soledad, para pasearla a lo largo de un Itinerario Psicológico, en Diálogos Mentales co7i el Alma Sonora de los Otros, y el alma Muda de las Cosas, que alzaron ante mi, sus desnudeces de estatuxis mutiladas y vencidas...
si hay ecos de Tumultos, en mi libro, esos Tumultos, 710 los levanté yo,.,
los levantaron contra mi, y en torno mío,
y, yo, no hice sitio hacer oír, el chasquido de mi foete, en las espaldas desnudas, de los siervos, pagados para amotinarse contra mí..,
con este libro, hago
homenaje, a dos Gran^ des Divinidades:
a la Justicia
y a la Piedad,..
a la JuLsUda, aporque en él, digo a la República Argentina, la Verdad, que hasta hoy, no le habían dicho, los esclavos abyectos, que llegaban de rodillas, a mendigar un mendrugo, de sv^ manos opulentas;
yo, he sido el único Escritor, de nuestra Raza, que no ha ido allí, en busca de Reputación, ni de Dinero...
reputación. . .
yo, la tenia ya, de antaño...
tanta, como para darla a todos los Escritores Argentinos;
dinero.,, si no para comprar su Elogio, y el de la "Nación**, y hacer enmudecer la turba de rateros del Renombre, asoldada contra mi, sí para permanecer ergid-
do y de pie ante ellos, arrojándoles a puñadas mi Desprecio, como un sustento a su Venalidad; con este Libro Mió, hago una Obra de Candad, porque desde el día de su aparición, no habrá en España y en América, Cronista Menesteroso. Saltimbanqui Literario, y aspirante a folletista inocuo, que no se apresure a atacarlo, para ser grato a la "Nación" de Buenos Aires, acaparar los trescientos francos, que ella paga por su colaboración, y deslizarse hasta los bajos fondos de la Prensa bonaerense, que les arrojará también, los detntus de su miseria, en pago de su inútil Osa^ día...
soy feliz, de poder darles mi libro, como una limosna, a su hambre de lobeznos rampantes y aullantes, en las es-
tepas del Infortunio, sin Honor. . .
los lansquenets de "La Nación" — y su Poeta (*) — tendrán defensores dignos de ellos, y el metal de las monedas con que los paguen, tendrá un doble motivo de hacerse rojo de vergüenza: el del contacto con las manos que lo dan y con el de aquellas que lo reciben.,,
para tener razón a devengar su estipendio, ellos gritarán, que este libro es escrito contra LA República Argentina. . .
mentira. . .
mentira. . .
pero, eso no me im^ porta...
los únicos que podrían dolerse de ello, son los argentinos...
y los argentinos, ya no existen...
(*) Leopoldo Lugones.
han sido barridos, por Ui ola de la Invasión...
han desaparecido, bajo la Conquista Blanca;
y Silenciosa...
como un Sudario...
a ese Cadáver, medio sepulto...
a los escasos sobreviví e7it es de esa Raza, ya casi desaparecida, y pronta a extinguirse;
a su Gran Dolor...
dedico este Libro;
como un Epitafio. . .
a la Gloria de la Argentina Muerta...
por sobre la Insolencia, de la Argentina Viva...
por sobre los arcos de su^ Conquistadores, sin Victorias, qu£, ignoraron la caricia de los laureles...
arrojo este puñado de rosas rojas...
sobre la tumba, de una Nacionalidad...
y de una Raza. . . 17 «