Parnaso peruano · Unidad 11 de 143

Unidad 11 · A MOQUEGUA.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

A MOQUEGUA.

A JOSÉ ALAIZA Y BIVERO.

Hai del Pera al medio dia, Un valle angosto y ameno, Cinturon verde-esmeralda Que ciñe un vasto desierto. Adornan su cabecera, Tres eminencias o cerros, Que son como los baluartes Que, en el aterido invierno. Defienden su fértil vega Del soplo helado del cierzo. Por cuyas quebradas hondas Se precipitan tres frescos

Y límpidos manantiales Que fecundizan su suelo,

Y que en verano son rios Si en el invierno arroyuelos. En la mitad de su curso, Mezclan su humor en un lecho. Cuyas márjenes decoran, Amparando los viñedos

La esbelta y cimbrante caña Que se ajita en grupos densos;

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El ancho higueral umbroso; El sauce gallardo, enhiesto; El molle enano y robusto,

Y el pisanay altanero,

Que ostenta en su erguida copa Vistoso florón vermejo. Luego, mas tarde, se arrastra Entre añoso bosque inmenso Del árbol que simboliza De la paz el almo imperio, Hasta que el tributo rinde Que le debe al mar soberbio.

Cuando fratricida guerra No lleve allí sus excesos,

Y la paz y la concordia Recobren sus altos fueros; Cuando importe allí la industria Sus adelantos modernos,

Y conjure esa langosta Del hábito rutinero,

Se hará preclaro su nombre En uno y otro hemisferio: Que es fama que ya al gustar El néctar de sus viñedos Jente acaudalada y noble Del continente europeo, Que es en catar sabidora

Y consume de lo bueno, Pronunció fatal augurio. Para no lejanos tiempos, A las jerezanas vegas,

A las de Chipre y Burdeos.

En una breve ensenada,

Que hai del valle al lado izquierdo

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Eleva sus blancas torres

Y su caserío el Pueblo, Que hoi es heroica ciudad Por los valerosos hechos Que, ya en la civil contienda, Ya en lid con el extranjero. Fuera teatro su recinto,

De sus hijos al esfuerzo,

Y que dá su nombre ilustre A todo el departamento.

Por el lado de levante. Le sirven de muro, o cerco, Los collados areniscos Que terminan el desierto ;

Y por toda aquella banda Solo hai al Pueblo un acceso, Que puede considerarse

Por lo estrecho del sendero, Como el atrio que conduce A las mansiones del cielo. Aunque otras razones haya. Que yo para mí me tengo. Por las que pudieran dársele Un tan honroso epiteto.

Allí rodaron cuatro años De mi vida los mas bellos, A la amistad y el amor Entre ambos dulces afectos, Que se partieron mis horas,

Y que colmaron mi pecho,

Y no serán a olvidarlos Parte, ni el curso del tiempo,

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Ni los placeres innúmeros Que ofrece el mundo europeo. Allí son hospitalarios Sin embajes, ni rodeos : Allí al que toca a una puerta Con carácter de estranjero, Se le brinda amistad franca, Un trato afable y modesto, Bien abastecida mesa, Blálido y recalado lecho; De suerte que, en breve espacio, De comercio tan fraterno, Allí el huésped se imajina En su hofifar y.entre sus deudos.

Allí fui peregrinando Por dicha mia en un tiempo, Llena de tristura el ánima, Lleno de ansiedad el pecho;

Y allí encontré dulce alivio, Allí me dejiaró el cielo,

De doradas ilusiones • Entre un brillante cortejo, Jja mas preciada ventura Que finjir pudo el deseo. Allí me uní en sacro vínculo Con el ánjel de mis sueños. Mitad preciosa que al alma Le sirve de complemento,

Y por la que, bien ha dicho. Un gran poeta moderno, Que solo cuando la encuentra

El hombre, es un ser completo I

Que solo entonces se mira I

En su destino de lleno, ¡

— secón la que siempre me ha sido Amparo y seguro i)uerto En las deshechas borrascas Que han combatido mi pecho; La que siempre una sonrisa Tuvo, y un halago tierno, Para restaurar mi espíritu De tan fatales momentos. Límpida fuente que mana, Do mi hogar en el secreto, De las celestes virtudes Copioso raudal eterno; Mística flor que perfuma Y embellece mi sendero; Blanca estrella que lo alumbra Con purísimos destellos; Rosada aurora de mayo. Luna apacible de enero. Benéfico sol que dora De mi amor el firmamento; Sombra que do quier persigo, Imájen que do quier veo; Música que me enajena Con sus melodiosos ecos; Iris de mis esperanzas; Imán de mi pensamiento; Talismán de mi ventura; De mis penas amuleto. La joven madre amorosa De mis tres hijos aun tiernos. Que, cuando de ellos distante, Mortales ansias padezco, ]jOs arrulla con mi nombre Por que se rindan al sueño, Con mi nombre los saluda

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Cuando los mira daspiertos,

Y hace que sus manecitas Levanten, puras, al cielo,

Y amorosos intercedan Con su balbuciente ruego, Por que su piedad me valga En tanto que ausente peno.

Allí tuve amigos fíeles,

Y alguno, entre todos ellos, Mas que un amigo, un hermano. De quien a honra miro el serlo, Que, cuando ajitó mis horas. De amoroso devaneo.

La fiebre desesperante

De inquieto y mortal recelo,

Y hube menester de ayuda,

Y hube menester consejo. Siempre afectuoso y solícito. Respondiendo a mi deseo; Dulcificó mis pesares

Con el néctar del consuelo.

¡Ahí porqué por qué finaron. Por mi desdicha tan presto. Unas venturas tan dulces, Unos dias tan serenos? Mas si huyeron presurosos, Como glorias de este suelo, — Sus adorables memorias, Sus perfumados recuerdos. Los guardaré hasta que exhale Mi último vital aliento. Valle hermoso y escondido

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Allá entre áridos desiertos; Risueño Edén; donde moran, En consorcio sempiterno La blanda quietud del ánimo

Y ol dulce contentamiento Que inspirar saben tus hijas, Hurís de tus Eliséos,

De las amantes dechado, De las esposas modelo; Tus frescos sotos umbríos, De amor misteriosos templos, La tibieza de tus auras. Tu limpio cendal etéreo; — Acoje el ardiente voto Que, desde antípoda suelo. Entusiasmado te envía. En alas del raudo viento. Quien mas amor te consagra De cuantos te conocieron. Que logre pronto, mui pronto, Contemplarte mi deseo. Tan arriba en la sublime Ardua senda del progreso. Que a discernirte no lleguen Los mismos que ya te vieron, Si bien sus pechos te guarden Aun mas recóndito afecto. Que el noble zumo que rinden Con profusión tus majuelos. Sea de hoi en copa de oro Libado en el orbe entero;

Y que la fama que cobres,

Y el bien que para tí anhelo, Jamás el helado soplo Pueda robarte del Tiempo.