Parnaso peruano · Unidad 70 de 143

Unidad 70 · LA PIEDRA FILOSOFAL.

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LA PIEDRA FILOSOFAL.

Cierto iluso alquimista, en su demencia, Buscando a trasformar toscos metales £n fino oro^ perdió con sus caudales Tiempo y salud, quedando en la indijencia.

Hallóse casualmente en la presencia De otro, como él, afecto a pruebas tales, Ma% que airoso mostraba en sus modales Desahogo, robustez y complacencia.

iCómo es esto? le dijo, ¿has encontrado La llave del secreto? — Ciertamente-r — ^Me lo podrás confiar?. . .Por de contado.

— ^Y qué es aquello, en fin, di, prontamente — No es mas, repuso el otro, por lo bajo, Qtte la honradez basada en el trabajo.

LA BELLA FLOR

DS AXACUCHa

Nina de los blancos dientes, De los grandes, negros ojos» Coyas caricias y enojos Siempre logran pretendientes, Vosotras, cuyos encantos Son capaces de volver A nn anjel en Lucifer T en demonios a los santos; Vosotras que amáis las Acares Como amáis el patriotismo. Dechados de buen civismo Como de gratos amores; Voi a deciros hoi mismo

Y en lengua de trovadores, A fuer de coplero ducho

Lo que es la flor de Ayacucho.

ELai una planta en la tierra Que se llama libertad. La aumenta la igualdad. La mata siempre la guerra. Si no tiene ambiente sano * Luego muere, o se marchita; Su riego es la unión bendita

Y el civismo es su hortelano:

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Con inesplicable gracia La planta así cultivada Brota una flor delicada; De otro modo nace lacia:

Y esa flor» lectora amada. Que llamo la democracia, A fuer de coplero ducho, Digo es la flor de Ayacucho.

Bajo el hielo de los reyes Sucumbe pronto y perece. Por eso en invierno crece Al amparo de las leyes. En aquel invernadero Se dilata su hermosura, Cobrando fuerza, frescura,

Y su matiz verdadero. Cultivado así su olor

Nos embriaga y embalsama

Y en ese estado se llama República aquella flor.

Y esa misma, bella dama, Si fias en mi candor,

A fuer de coplero ducho. Digo es la flor de Ayacucho.

Asi injertada la planta Se toma en árbol frondoso, Cuyo tronco poderoso Ninguna frierza quebranta.

Y aquella brillante flor Bajo í^ sombra embellece,

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Con su savia se engrandece Cobrando nuevo vigor.

Y en su májica belleza Con el perfume que exhala» Juntamente nos regala Trabajo, paz y riqueza. Ohl no dejéis esa gala. Pues os digo con franqueza»

Y a fuer de coplero ducho, Que esa es la flor de Ayacucho.