Pedagogía social · Unidad 7 de 85

Unidad 7 · i: LQU8I - .\M.\

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Y partiendo del principio de <ni<* toda idea reía afirmación de la vida, tal cual dado conocerla, <-s buena; y de qne

toda idea religiosa, por bella y consoladora que

□ apariencia, es mala si contiene la negac la deformación de la vida, tal cual nos es dado conocerla, ambarase a la conclusión negativa de que la educación e instrucción pseudo-religiosa actual es mala porque es contraria a la afirmación de e^ía vida: porque deprime la personalidad incitando a desconfiar de nuestras propias fu< Halando como finalidad de la vida humana un más allá de la vida misma, deslumhrando con ilusiones, deformando hasta Lo absurdo, lo natural, al engendrar y alimentar prejuicios, sobre todo prejuicios sexuales; colocando <•! centro de gravedad psíquica, la voluntad de poteneia, fuera del hombre. mismo al hacerle vislumbrar una posible intervención divina ocasional ; y arribaráse a la conclusión afirmativa de que la religiosidad humana, basada en la educación e instrucción integral, diviniza al hombre haciéndole concebir como ideal el superarse a sí mismo al crear, al dar vida a un nuevo ser.

El más humano ideal del hombre, es ser padre; el más humano ideal de la mujer, ser madre. Padre y madre, respectivamente, de hijos mejores, física y moralmente superiores de generación en generación, preparando así el advenimiento de razas futuras que sean jalones en el perfeccionamiento de la Humanidad.

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Todas las nociones y principios convergentes a la formación de nna nueva moral, favorable a esos ideales, constituyen el culto a la vida y son las virtudes supremas en la religión natural del perfeccionamiento humano.

EüGÍJNISMÓ Y PROFILAXIS SOCIAL

La profilaxis social tiene una sola base firme: la educación. De ahí que educar sea deber y derecho primordial del Estado.

El Estado tiene un ideal humano al que se propone arribar y un molde común donde vaciar las sucesivas generaciones para aproximarlas a la realización de ese ideal.

Si alguien propusiera al Estado la posibilidad de tener en sus manos elevado porcentaje de niños a quienes educar e instruir de acuerdo con su ideal de gobierno para convertirlos, ya hombres y mujeres, en el más eficiente sostén de la familia y de la sociedad y en los más esclarecidos propulsores de la verdad, de la bondad y de la belleza, el Estado, seguramente, por egoísmo bien entendido, única y real virtud., ensayaría la solución propuesta.

Y bien: El Estado tiene en sus manos gran parte del capital humano en sus niños expósitos, huérfanos y desamparados y, en lugar de sacar de ese capital humano el mayor provecho posible para afianzarse a sí mismo mejorándose, lo convierte en elemento de disolución, de atraso, de vicio, de crimen; lo pervierte y degenera.