Pedagogía social · Unidad 79 de 85
Unidad 79 · PEDAGOGÍA SOCIAL 211
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PEDAGOGÍA SOCIAL 211
Retirada la clase de aplicación, en unos minutos, se señalaban errores o excelencias, dejando la crítica detallada para unos días después.
Ese estar alerta, ese criticarnos a nosotros mismos, a nuestros compañeros, a los autores consultados, a nuestros profesores, a miss Mary, ella lo exigía no bien notaba un error involuntario, esa gimnasia intelectual y moral continua, desarrollaba, minuto por minuto, nuestras verdaderas aptitudes. Así se educa.
No he hallado, ni hallaré en mi vida — una vida humana, es muy corta para eso — otra encarnación de "la maestra", otro genio pedagógico.
Lo exacto, lo personal, lo individual, lo que creyéramos verdadero — y eso tan sólo — era lo que "la Maestra" — ¡cuánto honra ese título! — exigía.
Los sábados, en alegre bandada, íbamos, con ella y con nuestros profesores, al bosque, a correr, a jugar, a sestear sobre el pasto, a herborizar, a reir, a conocernos, a amarnos mutuamente.
Hacíamos comiditas deliciosas aprovechando lo preparado por nosotras mismas en la clase de economía doméstica, del viernes a la tarde.
Los días de fiesta, cuando el tiempo favorecía, nos llevaba al puerto, a la Ensenada, a la isla Santiago. El subprefecto de entonces — un Sarmiento, y basta — ponía a nuestra disposición buquecitos, nos obsequiaba con un espléndido lunch, hasta nos acompañaba, a veces.
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organizar por las grandes fechas históricas de mayo y julio !
Por turno, un año normal era el encargado de los festejos. Hecha la designación, los alumnos, solos, sintiendo pesar sobre nosotros la responsabilidad del éxito o del fracaso, elegíamos comisión honoraria, la directiva y la de recepción; arbitrábamos fondos por subscripción escolar y familiar; preparábamos el programa... ¡Y a ejecutarlo! La escuela entera nos obedecía. Nuestras indicaciones eran órdenes. ¡ Qué satisfacción nos proporcionaba cada número aplaudido !
Miss Mary dirigía las grandes fiestas de colación de grados, al finalizar cada año escolar. Recordaré "El sueño de una noche de verano", la bellísima féerie de Shakespeare, adaptada por "la maestra", al alcance de nuestras facultades ju-