Poemas · Unidad 49 de 50
Unidad 49 · SALVADOR DÍAZ MIRÓN 163
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SALVADOR DÍAZ MIRÓN 163
A menudo con ira ronca y ciega
el Atlántico brega
y ruge al recibir el Amazonas!
Místico y tributario, vengo a tu insigne majestad que asusta, a rendir, cual aroma, prez combusta en el oro de un fuego de incensario!
Hay crisis en que un hombre, ávido de justicia y de renombre, sirve a trocar la suerte; y entonces riñe a muerte combate de querube con vestiglo; y hoy una libertad, hija de un fuerte, consagra un esplendor que cumple un siglo!
Dios a veces agrava tribulación que abruma y que, tremenda por piadosa y brava, eleva inquina como el mar espuma, el monte hielo y el abismo lava!
Belígeras historias, que leíste por útiles memorias, junto a moreras o arrimado a vides, tuvieron en tus pugnas rica parte; ¡iban como sirenas a cantarte laureles de famosos adalides!
164 CULTURA
Pasión de íe se muda en brío y arma como encuentre ayuda. Bien que de linda rosa, que ríe apenas en hirsuta rama, la esencia de por sí cunda olorosa, mas lumbre que reposa mustia o discreta en el tizón, reclama soplos a urgir y a promover la llama!
Y sacerdocio te avivaba empeño: que cálices y píxides y cruces pedían en las aras a tu ensueño cuchillas y cañones y arcabuces!
A poco estabas listo, cual guerrero de Cristo, al sangriento y precioso apostolado; y en la noche oportuna traías en la veste como untado el brillo de la gloria y de la luna!
¡Goza palmas! No sierpe de diatriba se te atreva y enrosque! No un ave fugitiva arrojó por acaso, desde arriba, grano deyecto que produjo el bosque!
Revuélvome al pasado y miro y oigo a un hado ea horrísono tumbo de centella;
SALVADOR DÍAZ MIRÓN ló^
y respondo entusiasta y engreído
a fulgor y estampido:
oh tempestad propiciatoria y bella!
Ah! oero no en irreflexiva furia reverdezcáis antigua y seca injuria en contra del hermano, que de virtud rebosa: no intentéis percudir, como a tirano, al espíritu hispano, que siempre será cosa firme y enhiesta, principal y hermosa.
¿Mueras? A la desidia! La república envidia, como larva en capullo el ámbito del vuelo y del orgullo. . . . Y los patriotas en los negros tramos urdimos, trabajamos!
Procer! fausta crudeza cual de verdugo amigo, te puso por cabeza de nación que con dúplice testigo, su fértil orden, su inicial grandeza, acredita de sabia tu proeza!
Tinta de ala de aurora prende carmín cual de sonrojo en nube cárdena y turbadora