Poesías · Unidad 15 de 48

Unidad 15 · AL SUEÑO

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

AL SUEÑO

¡Dueño amoroso y fuerte, en los reveses de la ciega suerte . y en los combates del amor abrigo, del albedrío dueño, del alma enferma cariñoso amigo, fiel y discreto sueño ! Eres tú de la paz eterna y honda del último reposo el apóstol errante y misterioso que en torno nuestro ronda y que nos mete al alma cuando luchando por vivir padece, la dulce y santa calma que á la par que la aquieta la enardece. Al débil das escudo, robusto y bien ceñido, para el combate rudo, i el escudo compacto del olvido! Fortificas al fuerte

- 90 -

dando á su vida fuerzas de la muerte.

Tú con tierno cariño

nos meces en tu seno

como la madre al niño, *

cantándonos canciones

con suave ritmo de caricias lleno,

y cuando llega tu hora,

jadeantes se tienden las pasiones

á dormir á tu sombra bienhechora.

En tu divina escuela, neta y desnuda y sin extraño adorno la verdad se revela, paz derramando en torno; al oscuro calor de tu regazo, contenta y recojida, como el ave en su nido, libre de ajeno lazo, desnuda alienta la callada vida acurrucada en recatado olvido, lejos del mundo de la luz y el ruido, lejos de su tumulto que poco á poco el alma nos agota, en el rincón oculto en que la fuente de la calma brota.

De tu apartado hogar en el asilo como una madre tierna d'a en su pecho tranquilo al hijo dulce leche nutritiva, tú nos das la verdad eterna y viva que nos sostiene el alma,

— 100 —

la alta verdad augusta,

la fuente de la calma

que nos consuela de la adversa suerte,

la fé viva y robusta

de que la vida vive de la muerte.

Cuando al que sirve sin rencor ni dolo del ideal en el combate duro puesta la vista en el confín futuro, á la verdad tan sólo, le dejan solo en la tenaz porfía, tú no le dejas,

tú le sirves de atenta compañía, tú con voz silenciosa le aconsejas, y en horas de tristeza le das tu soledad por fortaleza.

Cual se lanzan ruidosos los torrentes de escarpadas montañas por abruptas vertientes á descansar del lago en las entrañas donde en mullido lecho los despojos que arrastran de desecho son de vidas innúmeras la cuna, así nuestras pasiones arrastran á tu lecho, sueño manso, perdidas ilusiones que á favor del remanso entretejen en tí una isla vaga, isla de libertad y de descanso, retiro de la maga soberana señora fantasía

- iOl -

que da cuerpo y figura

á cuanto el pecho ansia,

sacando de tu hondura

en la dulce visión sin consistencia,

consuelo de la mísera existencia.

Eres el lago silencioso y hondo

de reposada orilla,

el lago en cuyo fondo

descansa del desgaste el sedimento,

donde toda mancilla

se purga á curso lento

y en que por magia de sutil mudanza

se convierte en recuerdo la esperanza.

Cuando se acuesta el sol en el ocaso deja tras su carrera vibrando luminoso en la alta esfera el áureo polvo de su augusto paso, polvo que lento posa en las faldas oscuras de la noche callada y tenebrosa; y allá por las alturas del infinito, abriéndose encendida la creación augusta se revela en campo sin medida que con engaño el sol de día cela al mostrarnos cual sólida techumbre que á nuestro mundo encierra el insondable mar del firmamento en que esta pobre tierra se pierde en la infinita muchedumbre

— 102 —

de los mundos sin cuento.

Al disiparse así en tu regazo

el sol de la vigilia engañadora

¡oh sueño! ¡mar sin fondo y sin orilla

mundos sin cuento surgen de tu seno

en que palpita y brilla

la creación del alma soñadora,

en campo tan sereno

cual el del cielo en noche recojida

que á la oración convida,

y brotan á lo lejos

de remotas estrellas ideales

los pálidos reflejos,

envolviéndose en machia soberana

el fondo eterno de la vida humana.

¡ Dueño amoroso y fuerte en los reveses de la ciega suerte, y en los combates del amor abrigo, del albedrío dueño, del alma enferma cariñoso amigo, fiel y discreto sueño! Acójenos con paz entre tus brazos, rompe con puño fuerte, del sentido los lazos ¡apóstol de la muerte! Pon tu mano intangible y redentora sobre el pecho que llora, y danos á beber en tu bebida remedio contra el sueño de la vida!