Poesias escogidas de Mariano de Jesús Torres : precedidas de su biografia · Unidad 10 de 154

Unidad 10 · COMPOSICIONES

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

COMPOSICIONES

EX IlOXOü

DE JESUCRISTO

LA L\¡ AI¡\A< |o\.

El Señor cumple ya la gran promesa de redimir al mundo del pecado: de salvación la hora ya lia sonado: se alegra, al fin, la humanidad opresa.

En María, modelo de belleza, á quien jamás la culpa hubo manchado: hoy el Divino Verbo se ha encarnado,

-sin mancillar su virginal limpieza.

;Qh sublime misterio incomprensible (pie asombra á nuestra escasa inteligcnci, ,! ¿Cómo explicarlo nos será posible,

Ni definirlo con la humana ciencia?

Mas con su intensa luz la fé infalible ha (pie columbremos su excelencia.

NACIMIENTO DE CRISTO,

HiJViNO.

¡(¡loria á Dios ele los cielos en lo relio l ¡1*0.1 al hombre en la tierra infelice!

Asi el coro de arcángeles dice Al nacer JESUCRISTO en llelén.

En' el bello y gentil Paráis 3 nuestros padres primeros moraron,, y de Dios el precepto violaron, el consejo al seguir de Satán.

Mas entonces Ja santa clemencia del pecado librarles augura, pues que de una mujer casta y pura Redentor en un tiempo tendrán.

¡(¡loria, <LV

II.

Eos profelas anuncian doquiera la venida feliz del Mesías,

- C7 —

y esp. rindo tan prósperos días se encontraba impaciente Israel. Misteriosas figuras confirman del Señor la promesa divina, y cumplirla por fin determina, á su pueblo mostrándose fiel.

/ Glorio , <1,#

Entre nubes de nácar y rosa un arcángel, de Dios mensajero, extendiendo sus alas lijero, á la tierra, fugaz, descendió. Deteniendo su giro se acerca á la vasta región de Judea, y á una bella y gentil galilea, de este modo, sumiso, le habló:

¡Gloria, <h

IV.

“Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo, israelita, eres tú la mujer más bendita; y así gracia encontrastes en Dios.

A anunciarte yo vengo ;oh María!

que en tu seno será concebido

<‘l que al mundo le fue prometido, ]

y que hoy viene á salvarle veloz.

¡Gloria, (t*

-08-

“Del Señor soy la esclava, responde la graciosa, y purísima hebrea: se haga en mí como El lo desea, pues yo acato su gran voluntad."

El arcángel retorna gozoso al inmenso y azul firmamento, y, obediente, trasmite al momento su mensaje á la eterna Deidad.

/ Gloria , <1*

VI.

Desde entonces el Verbo se encarna en el seno feliz de María; y muy pronto se espera, aquel día en que al mundo se muestre Jesús.

Tal vez ¡ay! el castísimo esposo

de la esposa inocente recela

mas muy pronto, en verdad, se consuel pues del cielo recibe la luz.

.'Gloria, <&

Si de Hebrón á la agreste montaña de Josef se dirije la esposa, y visita á Is.abol venturosa, que esperando á ser madre está ya; en el vientre de aquesta se agita,

(*1 que en tiempos futuros, ardiente precursor de Jesús, diestramente

- 0”9 —

prepararlo el camino sabrá-

¿(rio ría, <&

A sus súbditos César les manda que en sus pueblos allá se empadronen, v su marcha al momento disponen el Patriarca y su esposa también.

Y después de penosas fatigas,

al marchar por desiertos senderos, logran llegar los santos viajeros á la humilde ciudad de Belén.

¿Gloria, dú

IX.

Van en vano pidiendo posada en las chozas, cual tristes mendigos, pues no encuentran parientes ni amigos que un albergue les quieran brindan,

Y después de sufrir mil desprecios, se refugian, por fin, resignados donde suelen allí sus ganados

los sencillos pastores guardar.

¿Gloria, <C*

Era oscura y muy triste la noche, todo, todo en el mundo dormía, ningún ruido en el campo se oía, pues reinaba el silencio doquier.

Mus se miran, al fin, derepente,

de la altura entre luees bajando, mil querubes que vienen cantando dulces himnos de gozo y placer.

¡Gloria, c&

XI.

Los ejércitos de ángeles bellos á do estaba María llegaron, y al Dios Niño nacido encontraron, (pie un pesebre por cuna escogió.

É inclinando sus frentes le adoran; y después al marchar voladores, del contorno á los pobres pastores les anuncian que Cristo nació.

¡Gloria, el'*

XII.

De los campos los hijos humildes, recibiendo tal nueva contentos, se dirigen entonces violentos á adorar á su gran Redentor.

Y le ofrecen sencillos presentes, y con fe sin igual su alma pura, expresando su intensa ternura, le saludan con himnos de amor.

VGloria, (C*

La profótica estrella, entre tanto, en los cielos había aparecido, anunciando que ya era nacido

- 71—

el Mesías deseado por fin.

Al mirarle, tres Magos de Oriente vienen luego y adoran dichosos á Jesús, retornando gozosos de su patria remota al confín.

/ Gloria , tC*

XIV.

Vanamente el Heredes tirano darle muerte á Jesús él intenta, y decreta hecatombe sangrienta que la tierra espantada miró:

Pues un ángel le avisa entre sueños á José del peligro bien cierto, y de Egipto al lejano desierto la familia santísima huyó.

; Gloria , &

XV.

Muerto al fin el Tetrarca inhumano y reinando Arquelao en Judea, á su ainada y gentil Galilea vuelven presto María y José.

Jesús crece en edad y belleza; y, aunque niño, es tan grande su ciencia que eclipsando la grande experiencia de Doctores antiguos se ve.

/ Gloria , d*

xvi.

Al venir, pues, al mundo el Mesías,

destronado cayó el Paganismo, y triunfante empezó el Cristianismo su doctrina elocuente á esparcir.

Y á la luz del divino Evangelio el error se disipa doquiera, y comienza feliz nueva era, y la ley celestial á regir.

/ Gloria , &

XVII.

Así pues, aquel niño inocente que nació en la humildad y pobreza, humilló la mundana grandeza; y la faz de los pueblos cambió.

Hoy por él la virtud se levanta victoriosa, mostrando el camino de la Sión celestial, y el destino ya del hombre en feliz so trocó.

/ Gloria , cC'