Poesias escogidas de Mariano de Jesús Torres : precedidas de su biografia · Unidad 16 de 154
Unidad 16 · AL SANTISIMO
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
AL SANTISIMO
SACRAMENTO.
ArorsTo y misterioso Sacramento, divina y admirable Eucaristía, en donde el Redentor nos dejó un dia de su inefable amor un gran portento.
Mi espíritu hacia tí llega sediento, pues que, anhela gustar el alma mía de tu manjar celeste la ambrosía,
(pie me causa sin par arrobamiento.
En dulce pan y en delicioso vino (pliso dejar Jesús su cuerpo santo y de su sangre el néctar peregrino,
Para que del mortal fuese el encanto, y al mismo tiempo el eterna! camino hacia el Edén que ambicionamos tanto.
ARREPENTIMIENTO.
Miserere mei, Den», ceciindnm misericordiam tuam.
DAVID.
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Véme, Señor, ante tus pies postrado; mírame á tu presencia confundido, llorando avergonzado, arrepentido, la grande enormidad de mi pecado.
¡-Cuántas veces, Señor, tú me has llamado al sendero que ingrato hube perdido, y cuántas otras ¡ay! te he desoído, siguiendo con mis vicios obstinado!
Más hoy aquí me tienes, padre mío, ejerce tu rigor debidamente, castigando mi torpe descarrío.
•No apelo á tu piedad, soy delincuente: tú sabrás confundir mi orgullo impío, ó darme tu perdón bondosamente.
COMPOSICIONES
EN HONOR DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
REfEHEMES A VARIOS SUCESOS DE SU VIDA.
NACIMIENTO DE MARÍA.
Aquella Virgen pura, inmaculada,
(pie nos filé p3i* Dios mismo prometida
para salvar la raza pervertida
de Adán, que en el pecado fué engendrada,
Nació por fin. Hermosa y agraciada se presenta, entre miles, escogida: la tierra, de ventura estremecida, saluda hoy á su Reina incomparada.
Ana es, feliz, la madre venturosa de la Niña bellísima, inocente,
(pie es de la redención la aurora hermosa.
¡Oh pueblo de Israel! alza la frente, ya apareció la estrella luminosa (pie deseabas ver en el Oriente.
I.A INFANCIA DE MARÍA.
Ved esa Niña de gentil semblante .en cuya frente1 la inocencia brilla: * vedla Cuán tierna; cándida y' sencilla se ostenta, y de hermosura razogaht
ftn el regazo de su madre amante sonríe apacible. Su alma sin mancilla, de culpa exenta está' ¡;ran maravilla! que á* comprender el hombre no es* bástante.
Ion estas horas de tranquila calma, y de su hogar en el feliz ‘santuario, • • dulcísimas delicias siente su alma:
No sabe aún que su destino vario hará, que alcance del dolor la palma en la sangrienta cumbre del Calvario.