Por mares, por tierras · Unidad 69 de 82
Unidad 69 · ARTE COREOGRÁFICO
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ARTE COREOGRÁFICO
Cuentan las historias que un dia en un lugar cerca de Nara, reventó la tierra exalando por sus grietas sin cesar un gas deletéreo cuya acción mortífera asoló la comarca. Los sacerdotes, hábiles aquí como en todas partes en materia de conjuros, organizaron danzas a modo de rogativas en las colinas próximas al sitio envenenado, para
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aplacar la ira de los dioses i el escape de gases terminó como por encanto, volviendo la comarca a ser salubre.
Tal es el oríjen de las danzas actuales cuyo carácter místico i relijioso se muestra en su forma solemne i mesurada.
De allí pasaron a los pórticos de los templos o capillas de los alrededores, en recuerdo del milagro i de los templos, a los teatros i a las chaias, entrando de lleno en las costumbres. Aun ahora mismo se hace preceder a ciertas representaciones dramáticas, una danza ejecutada por un actor vestido como los antiguos sacerdotes.
Análogas en sus lentitudes, medido compás i ritmo cadencioso, fueron las danzas griegas de las cariátides cuyas nobles i elegantes actitudes ha conservado la estatuaria en los pórticos de los templos, representando bellas mujeres de cuerpo flexible, con una pierna doblada lijeramente i soportando en la cabeza la arquitrabe en compensada armonia.
I todavia en los pueblos mediterráneos alejados de las turbulencias de la civilización, se conserva en las costumbres, bailes primitivos cuyo carácter recuerda las danzas griegas i japonesas. Los bailecitos en Bolivia, las rondas, los pasos i las venias ejecutadas el dia de navidad en signo de adoración delante de los nacimientos (altares consagrados a la cuna de Jesús); las figuras de la zamacueca i otros ejercicios coreográficos en el Perú i en Chile, tienen mas de la índole relijiosa que de la antipática rijidez e insignificante trote de las polcas i valses saltados de nuestros salones, donde apenas las cuadrillas, aunque bailadas por tiesos, peones de ajedrez, i mas aun los rigodones i los minués fuera de moda, dicen algo al pensamiento i traen a la memoria la poesia o la leyenda puesta en acción.
Tal es el arte coreográfico en el Japón, si arte puede llamarse a este o a cualquier otro conjunto de reglas; notándose aquí como complemento de la actitud significativa i conceptuosa, la mímica diestra, oportuna, espresiva, equivalente a la palabra que relata hasta las penumbras del sentimiento.
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