Practica de partos · Unidad 9 de 35
Unidad 9 · OBSERVACIÓN 15.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
OBSERVACIÓN 15.
P esentacion de las rodillas en la primera, posición.
Manuela HuMobro, natural de la Sierra, que vivia en la palle He lo** Gremio- rnlm: 179, estando asistida, en su primer parto, por una
recibidora, experimentaba ya tres dias los dolores mas violentos, por lo cual desesperada me hizo buscar, para que me suplicasen, fuese á verla prontamente. Luego que llegué pregunte á la que la asistía en que posición se hallaba la criatura, y me respondió, como es natural, que lo ignoraba; pero no obstante lo dilatado del parto le parecia que la criatura no avanzaba nada. Practiqué pues, el tacto y reconocí, que las membranas se hallaban rotas, y que el segmento de la matriz estaba enteramente dilatado, como también que la rodilla izquierda de la criatura se habia encajado en la misma abertura de aquella. Por consiguiente introduje mi mano derecha hasta el ángulo sacro vertebral para reconocer la posición. Las nalgas y los pies de la criatura estaban á la izquierda de la pelvis, y la superficie anterior del tronco á la derecha, por lo que no dudé, que esta era la primera posición de las rodillas; y agarrando aquella que se pre*
Poco antes que huviese operado el parto de la joven serrana materia de esta observación, rae hizo una pregunta que prueba hasta que punto putde llegar el error y la credulidad. Quiso saber pues, si yo creia que los huesos que formaban la pelvis se abrían luego para dar paso franco a su criatura; pero pareció quedar muy sorprendida cuando le conteste; que la pelvis era un canal huesoso incapaz de especie alguna de dilatación, y que seria inútil se dilatasen las aberturas formadas por las partes moles si aquel canal no fuese por naturaleza bastantemente grande jpura el pasa ge de la criatura.
sentaba primero la hize bajar hasta la excavación de la pelvis: después fui a buscar la otra rodilla que encontré fácilmente por haber ella sola hecho su descenso, y llegadas á ia vulva, saqué los pies como en la primera posición de estos.
La expulsión de la placenta fué natural: la criatura nació sana y robusta; la madre se restableció en muy pocos días, y vino á manifestarme su gratitud.
OBSERVACIÓN 15.
Presentación de la coronilla en la primera posición y salida de la mano derecha.
Hilaria Serrano, vivia en la calle nueva número 116, y me suplicó la asistiese á su primer parto. Esta joven hacia cerca de dos meses se hallaba acometida de una enfermedad grave del hígado, y en tal estado se declararon los dolores del parto. Fui á su casa y no encontré sino una muger sumamente extenuada por la duración de la enfermedad que sufría, y procediendo a) tacto pura enterarme del estado del trabajo del parto, reconocí, que la dilatación del segmento de la matriz era completa y los dolores continuos. Las membranas se encajaban, y la criatura
presentaba la coronilla en la primera posición; pero ad virtiendo que su mano derecha se había resvalado por encima de los costados de la cabeza, y estando todo dispuesto para favorecer el parto, aguarde un dolor fuerte para romper las membranas, y pasado este, aproveché un momento de descanso para introducir mi mano izquierda hasta la cavidad misma de la matriz, empujando este brazo y colocándolo sobre la cabeza de la criatura, y lo mantuve asi hasta el otro dolor que no tardó en venir. Entonces la cabeza se encajó enteramente en la excavación de la pelvis, y cinco miniatos después libré á la parturienta de una criatura bien robusta.
La salida de la placenta fué feliz; y la madre sanó de la larga enfermedad que padecía antes de su parto.