Premio a la nobleza del corazón · Capítulo real 5 de 7

ESCENA II

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

ESCENA II.

Dicho y el Carcelero , que entra con unos grillos.

Vé que regalo le traigo ,

I estas son muy buenas medias , I para que nada te falte

•2o —

procuraré una cadena:

este es el premio que alcanzan

los niños de tu ralea.

Cumpla V. su comisión, y tenga por Dios clemencia.

Oh ! qué humilde está el rapaz ! yo te domaré , culebra , mientras te doy al verdugix

Dios salvará la inocencia. Saque V. , alhaja los pies.

(Los saca y le pone y remacha orillos.)

Ay ! que este hierro macera la carne : no deis tan recio.

Carceler(j. Ojalá tronche las piernas : la cárcel escala ahora, y ponte de centinela.

Carcelero , en caridad, cededme una cabecera; este poyo está tan duro, que hasta los huesos me quiebra.

Dándome ochenta reales.

los

tendrás una cama Imena.

Ni un real tengo soy pobre.

Apáñate con las piedras. Por libertar al ladrón ¿ganaste mucha moneda?

¿Queréis hacerme el favor, que ai fin éé ^oca molestia, de darme iil|;$oco papel y un tinter<j?^-'

Qué ! ¿ se piensa armarme á mi una emboscada? Aunque cien duros me dieras no lo alcanzarás.

Tan solo,

te lo aseguro , es mi idea pedir los libros de estudio.

Aquí no se estudia , reza.

No seáis cruel conmigo!... tengo hambre, comer quisiera.

Esta noche tendrás pan: bueno es que el ayuno ejerzas, en tanto , y á todas horas tienes agua y caldereta. (Se va.)

ESCENA III.

Pedro solo.

¿Habrá hombre más impío? Si en el campo lo pillara.... humanidad le enseñara

con peladillas del rio

Estaba por estoy preso:

j qué buena es la libertad ! Si ahora pillara un cer.'zo ! tenso tal necesidad....

I Quién me impulsó? oh. Dios, (pie digo, 'prestadme, Señor, paciencia I I ¿no sufro por un amigo ' á quien debo la existencia?

Valor , Pedro ! . . . y ni escribij-

puedo , ni andar , ni leer,

ni descansar, ni comer!... ' Señor, me vov á morir.

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Ahora que estoy yo tan bueno. . . : si viera vo , voto á San,

algún cuscurro de pan aunque fuera de centeno !

ESCENA IV.

Pedro y Luis que entra con cuidado^ mirando por si le observa...

Pedro , pobre Periquito !

Un abrazo ... {Se abrazan) qué úegrisil sin duda el Señor te envia. ¿ Cómo has entrado , Luisito ?

La mujer del carcelero de mi llanto se apiadó, y por fin me concedió que te hablara. Mas primero, porque tendrás mucha hambre y que no te olvidé creas come esa carne fiambre, un rosco —

(Lo coje y tiene en la mano.)

Bendito seas

Eres un ángel : ¿con qué, tan tierna solicitud, tanto cariño y virtud, Luisito te pagaré?

No digas tontunas , no. Sabes, Pedro, qué he pensado? con mi ropa disfrazado

te vas tú y me quedo yo.

Pudro. ¿Qué dices? Absorto estoy f yo permitir....

Calla , tonto.

A mi me librarán pronto; ¿ qué te olvidas de quien soy? Mi padre es rico , á la vez , según anoche me dijo, es muy amigo del Juez, y en viendo preso á su hijo —

Dar á tu padre una afrenta , ¡ de tu inocencia abusar ! primero sabré arrostrar la muerte que esto consienta. Vete, que escucho el cerrojo.

(Se oye el cerrojo.) Luego me haces una seña —

(Se va por la puerta opuesta.) Hasta este niño me enseña á ser grande... me sonrojo.