Principios de economía política · Sección preliminar
Portada y preliminares
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
ADVERTENCIA
DE LA PRIMERA EDICIÓN.
Hace algunos años que vio la luz pública un libro con el título de Tratado 'oj elemental de economía ]}olítica ecléctica^ el cual fué acogido y juzgado con tanta benevolencia, que parece haber llegado la sazón de reimprimirlo. El autor, sin embargo, agradeciendo la buena voluntad de los lectores, se propone ser más severo consigo mismo.
Como no se le esconden los defectos de aquel libro, primicias de sus estudios, ni cerró los ojos y los oidos al progreso ulterior de la ciencia económica, ni menospreció la enseñanza de las reformas contemporáneas, de los congresos de personas doctas y experimentadas, de las grandes
exposiciones de los productos de la agricultura y de las artes y de otros sucesos importantes que todos los dias contribuyen á mudar la faz del mundo, consideró necesario enmendar y corregir su doctrina en muchos puntos capitales , y variar esencialmente el plan de la obra.
Por estas causas y razones hubo de renunciar al cabo á su natural deseo de publicar la segunda edición del Tratado elemental^ optando por escribir los Princi- 2ños_de economía i^oUtica. libro modesto y de humildes pensamientos.
Difundir y vulgarizar el cultivo de la Economía política, despojarla de cierta aspereza que siempre acompaña á los razonamientos abstractos, concentrar las doctrinas, exponerlas en estilo llano y agradable y confirmar el discurso con ejemplos, es todo lo que contienen los Principios de economía 2>olitica digno de alabanza ó vituperio.
Habiendo sido el propósito del autor escribii' un libro de enseñanza y no de po-
lémica, notarán los curiosos la falta de mil cuestiones que hoy ventila la Economía política con ciertas escuelas disidentes ; pero queda arrojada la semilla de la buena doctrina y fructificará sin duda con el tiempo. La juventud de nuestras Universidades debe aspirar lo primero á poseer las verdades fundamentales de cada ciencia, y luego, dilatándose el horizonte de sus ideas y madurando la razón con la edad y el estudio, podrá penetrar sin peligro en el laberinto de la controversia.
Suele nuestra juventud conocer mejor el influjo de los sistemas económicos en la prosperidad ó decadencia de las naciones extrañas, que los bienes ó males de su aplicación entre nosotros. Aficionada á la lectura de libros extranjeros y guiada por escritores escasos de noticias ó llenos de preocupaciones vulgares, aplaude ó censura las antiguas leyes y costumbres de su patria sin cabal discernimiento.
La grandeza de esta monarquía en siglos pasados y su gloria inmarcesible co-
mo descubridora del Nuevo Mundo, explican de un modo sencillo los extravíos de su gobierno ; yerros y vanidades que hallan fácil disculpa en la común ignorancia y en el mal ejemplo de todos los pueblos. Por eso el autor de los Princiiños de economía 'política aprovecha cualquiera ocasión de ilustrar nuestra historia económica, y los curiosos podrán hacer estudios más graves y profundos leyendo su Historia de la Economía política en España. El autor consagra á la juventud estudiosa este nuevo fruto de sus vigilias, sin que mueva su ánimo otro deseo, que el de propagar las buenas doctrinas económicas tan necesarias al desarrollo de los gérmenes de riqueza y prosperidad que España encierra en su seno.