Psicología y sociología del pueblo ecuatoriano · Sección preliminar
Preliminares
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 3 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
ONFIESO que cuando empecé a escribir el presente trabajo conté más con mi buena voluntad y con la excelencia de la buena intención que me guiaba ai emprenderlo, que con
la propia suficiencia de conocimientos y con las dotes de observador concienzado y profundo que se necesita tener para hacer esta clase de estudios. Las dificultades con que más tarde he tropezado, me han convencido de que tratándose de una ciencia como la Sociología, cuyos principios, reglas y métodos no están aún bien definidos puesto que todavía se discuten muchos de ellos y en que multitud de hechos están sujetos a interpretaciones, cada una de las cuales parece tener algún fundamento de verdad, pero que siempre satisfacen al observador perspicaz y que se contradicen entre sí prestándose a críticas y observaciones más o menos fundadas. Puede decirse lo mismo de la Psicología colectiva de los pueblos en la cual si bien los hechos son más fáciles de observar, en cambio son más difíciles de darles interpretaciones.
Todos los psicólogos y sociólogos están de acuerdo en dar gran importancia, en el desarrollo de las sociedades así como en el carácter especial de cada una de ellas, a los factores, clima, raza, producción y naturaleza del suelo y secundariamente al medio ambiente social y a la educación; pero es bien di-
ficil interpretar en Jas condiciones actuales a cual de estos factores es debida tal o cual característica de un pueblo. Así como en Medicina llega un momento en que no se puede diferenciar si un síntoma o un signo cualquiera es puramente un arto fisiológico o que debe considerarse como anormal o patológico, así en la vida de los pueblos hay hechos que no sabe el observador si atribuírlos a vicios del desarrollo o considerarlos simplemente como fases de la evolución social y cualidades que, si miradas bajo cierto panto de vista, parecen perjudiciales y anómalas, en cambio bajo otros aspectos pueden ser consideradas como virtudes o condiciones favorables para la supervivencia en la lucha por la vida.
Creo que por lo que hace a psicología de los pueblos bispauo americanos, se ha exagerado mucho pintando, con defectos, cualidades que otros pueblos también poseen y que sinembargo mo les son echados en cara con tanta dureza.
Las frecuentes revoluciones que han agitado este continente y a nuestra patria como parte de él, han motivado la ira y el despego de: extranjeros: y nacionales que han llegado a considerar como enfermos a los pueblos que lo habitan y a atribuirles una mentalidad «inferior, sin considerar que acaso los:que hoy están clasificados como de mentalidad más elevada, han «tenido fases de su historia mucho más agitadas que la nuestra. Cuando escribo estas líneas, atravesamos un período de turbulencias, que indudablemente es una época de: transición cuyo significado nos lo revelará más tarde la Historia. La psicología de los pueblos de muestro continente no puede ser estable porque se trata de sociedades llamadas «a renovarse rápidamente y, así como la Europa de los siglos IV'a IX de la Era Cristiana, es decir en los comienzos de la Edad Media, cambió totalmente de faz debido a las irrupciones de los bárbaros, en la época civilizada la inmigración de una manera más pacífica y silenciosa va, haciendo cambiar el carácter y el modo de ser de muchas de las 'naciones hispano americanas.
El presente ensayo está pues destinado no solamente. a.
estudiar nuestras actuales condiciones, nuestros vicios de orga- - nización y nuestros defectos, nuestros actuales problemas, sino también a reflejar el aspecto de la sociedad contemporánea de nuestra patria y ojalá, si las observaciones que yo he hecho son exactas, pueda servir de documento para la historia de mañana. Para intentarlo me hallo colocado en determinadas condiciones de observación, que librándome de ciertas influencias del medio ambiente, me permiten tener puntos de vista suficientemente amplios y librarme del influjo de las pasiones tumultuosas que en la vida ordinaria bastardean las opiniones y ofuscan el criterio. Pero en cambio, fáltanme muchos datos que hubiera deseado recoger, muchos documentos que hubiera querido estudiar y que ha sido imposible conseguir, porque esta clase de estudio está aún en su comienzos en este país.
Hubiera querido además viajar, conocer y vivir la vida íntima de muchos pueblos de origen étnico análogo al nuestro, así como el de otros de constitución social más adelantada, a fin de poder establecer una comparación y deducir consecuencias lógicas muy importantes. Mas, ya que no se han podido cumplir mis deseos, doy a luz estos ensayos simplemente como observaciones personales lo más ajustadas a la verdad y al criterio científico actual, sin exageraciones de escuela, ni abanderizamientos de ninguna clase y ojalá esta imparcialidad dé a mi obra el valor que ella no tiene como trabajo de erudición y resultado de observaciones que no han estado a mi alcance verificar.
NOVIEMBRE DE 1916.
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Descripción general del país.—Sus tres regiones: la Costa, la Sierra y la Región 0 —baracterísticas climatéricas, etno: gráficas y geográficas.
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Es CAPITULO 1.
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Cuanbo la inmensa cadena de los Andes, después de haber
atravesado el territorio que formaba el antiguo Virreinato de Nueva Granada, pasa el páramo de Cumbal, se divide en dos ramales que corriendo casi paralelos el uno al otro de norte a sur dejan entre sí un ancho valle, el cual, cortado por trozos de montañas que de una a otra cordillera se dirigen, como emisarios que mantuvieran unidas sus dos divisiones y.que subdividen el valle en otros tantos menores. Preséntase entonces una gradiente de planicies y. de colinas, de valles y de quebradas, de ríos de rápida corriente, de verdes llanuras y de yermos solitarios, que constituyen el más variado y. original paisaje de una grandeza primitiva, en el que todas las tintas y todos los colores se mezclan, desde el gris melancólico del páramo abrupto hasta el verde riente de los prados que bordean el riachuelo y el blanco inmaculado de la nieve que cubre los picachos de las altas cordilleras en cuyas elevadas cimas el sol quiebra sus rayos multicolores produciendo juegos y cambiantes de luz como si fueran diamantes de un aderezo monstruoso, en el cual se hubiera engastado una esmeralda. Al este y al oeste las montañas bajan en pendientes abruptas y rápidos declives a perderse en las llanuras bañadas por las aguas del océano Pacífico y en las selvas inmensas que bordean los ríos que forman el curso superior del Amazonas. Tal es la región que constituye la República del Ecuador, donde el clima de los trópicos modificado por las condiciones topográficas reproduce con cortas diferencias, bajo la línea ecuatorial, desde la estepa siberiana hasta los valles y collados de la Europa central y la selva milenaria del Africa tenebrosa.
Tres regiones quedan así netamente demarcadas: la que se extiende desde las faldas de la Cordillera Oriental hacia las riberas del Amazonas, región de las selvas orientales o Región Oriental como se le llama; la de la sierra o sea el callejón situado entre las dos cordilleras; y la de la costa que se extiende desde las vertientes de la Cordillera Occidental hasta las márgenes del Océano Pacífico. . La primera, casi despoblada, se halla sometida al clima tropical no atenuado por las causas locales que influyen sobre el de la costa. Esta
inmensa región, poco conocida todavia, se halla habitada sólo por tri” bus indígenas que viven errantes y en estado salvaje. La autoridad del Gobierno Ecuatoriano se encuentra reducida a cuatro o cinco pequeñas poblaciones situadas a muchos centenares de kilómetros unas de otras en el curso superior de los ríos que surcan la región. A la orilla de los mismos se han establecido algunos colonos que poseen plantaciones y que hasta aquí se haa dedicado al tráfico y al comercio de caucho con Iquitos.
Toda la opulenta vegetación de los trópicos se muestra aquí en su forma primitiva con todas sus ventajas e inconvenientes, con toda su exuberancia y su fertilidad, pero con la salvaje y bravia fuerza de producción que constituye el peor obstáculo para su aprovechamiento; abundan las maderas en Jas selvas que las lianas y plantas” trepadoras vuelven impenetrables, el caucho, las gomas, la canela y la vainilla, y se producen además el cacao, el maíz, el arroz, la yuca o casabe y todas las frutas de los climas troricales. Esta región se háalla'en eran parte disputada por las naciones limítrofes y en especial por la República del Perú que ha ocupado la desembocadura de los ríos y sigue extendiendo su soberanía aguas arriba, sin respetar tratados, arreglos y protestas diplomáticas. Su extensión es casi el doble de la parte habitada del Ecuador. La sierra, por su clima, que por lo general es suave, igúal. y templado, con excepción de las altas mesetas denominadas páramos, que se extienden al pié de los grandes nevados y que son muy frías, ha sido la parte preferida por los conquistadores españoles o indígenas para establecerse, por lo que es la región más poblada del. país y aquella en la cual se han desarrollado los acontecimientos que más ¡ufluencias han tenido en la vida pública de la nación. ÓN
Su producción es la de los países de clima templado: se da. el trigo, el maíz, la avena, el centeno, la cebada, las papas o patatas, las lentejas, las arvejas, los fréjoles o porotos y las frutas de los países templados. Se ha ensayado también el cultivo de, la vid, aunque en corta escala, sí bien existen en la república extensiones de terrenos apropiados ¡para este objeto. Lo mismo puede decirse del lúpulo y de la morera. Sinembargo, la tierra formada casi toda. por toba. o greda de origen volcánico, no es tan fértil como otros territorios de la. República o como otros suelos que gozan de igual clima. Este, por su uniformidad, es asimismo un inconveniente, pues la temperatura no aleanza a la exigida para la perfecta evolución de los vegetales. ' Las lluvias son además muy irregulares y el terreno sumamente poroso: y deleznable en muchos sitios, se agrieta con facilidad y deja filtrar el agua, con lo que la irrigación se dificulta. Además, no todo el terreno de la hondonáda andina es cultivable: los valles: y las mesetas y colinas de altura media entre 1.500 y 3.000 metros:son los terrenos mejor apropiados para el cultivo, pero los: páramos, que forman una gran extensión de territorio, sólo tienen una. vegetación gramínea y:
DET. PUEBLO ECUATORIANO
sirven para lugares de pasto hasta la altura de 5.000 metros. Según Wolf, la parte cultivable de la sierra sólo alcanzaría a la tercera parte de su extensión total. En cambio, la ganadería tiene grandes extensiones de terrenos para la cría-de ganado de toda elase.
Zodiro eree que el Ecuador podria procriar y mantener una cantidad de ganado dos o tres veces mayor que el que actualmente apacenta en la región andina. Los ríos que descienden de las faldas de ambas cordilleras, después de haber regado los valles del callejón. rompen por portillos abiertos en ambas cadenas y se precipitan ya hacia la región oriental para formar la cuenca del Amazonas, va hacia la región occidental para llevar sus agnas al Océano Pacífico.
Contrastando con el verdor de los valles, que hacia lo hondo se divisan, los páramos tienen algo de la majestad sombría de la puna - boliviana, y sus habitantes, los indios, guardan aún más analogía por
sas usos y costumbres con los pobladores de aquel territorio. Descendiendo por las rápidas vertientes de la Cordillera Oriental hacia el Océano Pacífico y pasando por la gradación floral no interrumpida desde la región de la nieve y los páramos hasta las selvas tropicales, se entra en la porción baja y búmeda de la costa. Templada por an ramal de la corriente antártica y por las brisas marinas, la región de la costa no es ni tan húmeda ni tan malsana como generalmente se le considera y antes bien es mucho mejor que otras regiones situadas bajo la línéa equinoccial. Las selvas que se extienden desde el pie de la cordillera, van siendo transformadas poco a poco en terrenos de cultivo; las Hanúras que le siguen hacia el oeste encierran - NUMErosas tropas de ganado y si bien la orilla del mar, por la falta de lluvias, es árida, en las provincias del Guayas y Manabí encierra en cambio salinas y petroleras.
Los productos de esta región son los más valiosos que produce la región oriental y constituyen el principal renglón del comercio de exportación. El cacao, el café, el tabaco, la. caña: de azúcar, el caucho, la tagua o marfil vegetal; las frutas tropicales más variadas; el maíz, el arroz, el plátano, la yuca, las maderas de construcción y muchos otros, productos valiosos.
La quina y. la zarzaparrilla originarias de los valles hondos de la Provincia de. Loja. se dan también en la, vertiente occidental de, la Cordillera, al estado silvestre, si bien, la mala forma de la explotación, ha destruído los bosques y nuestra decidia ha permitido que. ingleses y holandeses emprendieran en su cultivo en la India y en la isla de Java y nos arrebataran su comercio.
«Los ríos que. atraviesan la región son enidanbicad y por aio se “ hace casi todo el comercio del país, principalmente, po el de Guayaquil, que desagua en el golfo de su nombre. |
¡El mar Pacífico que baña las costas se le:ha dado en este lugar el calificativo que merece, pues nO hay en ellas tempestades ni el-
clones y las furias de las olas rara vez dan lugar a naufragios, aún de las pequeñas embarcaciones que hacen el servicio de cabotaje.
Encierra bastante variedad de peces y de moluscos comestibles de los cuales se alimentan los habitantes.
A unas quinientas millas de la costa se hallan las islas de Galápagos, grupo de origen volcánico de formación bastante moderna que pertenecen al Ecuador. Su clima que es el ecuatorial moderado por las influencias de las corrientes antárticas y de las brisas del mar es sumamente benigno y la temperatura baja hasta 14” y no pasa de 25 ce; el suelo compuesto en gran parte de rocas eruptivas sólo es fértil en determinadas regiones que por desgracia no son muy extensas. Sólo dos de las islas están habitadas y cultivadas: las demás permanecen desiertas. La pesca es muy abundante. El nombre oficial de estas islas es el de Archipiélago de Colón, pero se le sigue llamando Islas de Galápagos, aunque oficialmente se las designa con el primero. Meis De las tres regiones que hemos descrito, la oriental, aunque es la más extensa, interesa poco al objeto de este libro, pues es la menos poblada o habitada por tribus nómadas o selváticas.
La sierra y la costa son las dos secciones de la República en las que, por haberse concentrado la población, se ha efectuado la formación y la evolución del actual pueblo Ecuatoriano. Las características geográficas de una y otra, que acabamos de describir, marcan con precisión las diferencias del medio ambiente en una y otra re- . gión. La sierra, país de montaña, disfruta de clima suave y templado, de cielo azul y puro, de sol brillante; pero que alumbra y calien-. ta sin achicharrar. La actividad humana no se encuentra coartada ni por el aplastante calor ni por el frío glacial. La altura no es un inconveniente porque las poblaciones no se hallan a un nivel demasiado elevado para que el aire, por falta de densidad, se vuelva irrespirable. Aún las personas enfermas pueden ascendera las cordilleras sin que se produzcan en ellas accidentes violentos. Al contrario, los enfermos del pecho buscan su alivio en el clima de la sierra.
La costa, sin ser malsana en la verdadera acepción de la palabra, y sin que se pueda decir que su clima ejerce una acción deprimente marcada sobre el organismo, es indudablemente, como todo país tropical, una rezión en la que el calor, la humedad, el brillo del sol y todas las demás características de esta clase de clima, hacen necesaria una aclimatación especial, sobre todo para los queno han nacido en el pais. |
En la costa, existen muchas causas de debilitación que no existen en la sierra y el organismo tiene que luchar para reponer sus pérdidas con más energía que en otros lugares cuyas condiciones vitales no exigen untrabajo de adaptación y de defensa tan intensos; pero si bajo el punto de vista de las condiciones biológicas la sie-
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rra tiene indudablemente francas ventajas sobre la costa, en la concurrencia vital, ésta le lleva ventajas, por Ja fertilidad de su suelo y la abundancia y el valor de su producción y aún por su misma topografía, ya que su proximidad a las costas del mar, le dan gran facilidad para la salida de sus productos por sus ríos navegables.
Esta diferencia de producción: e alga sobre la vis da económica y social de las dos region rísticas topográficas. El habitante « lerra labra fatigosamente un suelo poco fértil, arenisco o pedre; sechas destruídas por la helada o por producto a veces en sí mismo pocc transportar deprime aún más, € producción a las necesidades del cc costa la naturaleza hace por el homb lo exige ni gran contracción ni gra: una producción valiosa y exuberante.
El habitante de la sierra blanco, «chagra» o indio, es en todo caso un montañez: hombre de anchas espaldas, de mediana estatura, de musculatura desarrollada, gran caminador y ágil para trepar cerros y laderas. El habitante de la costa es de complexión más delgada, aunque siempre ágil y robusto, de movimientos más dúctiles y resueltos. Su elemento está en las llanuras, en los bosques y en los ríos correntosos que cruzan la región baja.
No me he ocupado . hasta aquí sino de la producción agrícola, porque aunque el subsuelo encierra bastantes riquezas minerales, éstas no son aún explotadas sino en muy pequeña escala y en escasos puntos del territorio,
Dos companías extranjeras explotan algunas minas de oro en el cantón de Zaruma. Se extrae una pequeña cantidad de petróleo en las minas de Santa Elena, los indígenas del Oriente y de las cabeceras de los ríos Santiago y Esmeraldas lavan un poco de oro y a eso se reduce toda la extracción minera del país.
De las salinas que se hallan a lo largo de la costa sólo se 'explotan las de Santa Elena, cuya producción está monopolizaca por el Gobierno.
He aquí el país descrito a la ligera. Teatro pintoresco y multiforme, donde sin exageración puede decirse que todos los climas y todas las producciones se han aglomerado siquiera en pequeña escala unas veces, en gran abundancia otras. No es posible quejarse de la naturaleza que así nos ba brindado con sus dones. No son estos tan ópimos como los, que. otros países han alcanzado; pero tampoco desmerecen, ni son inferiores a los de muchas naciones más extensas
y poderosas que la nuestra. - Saberlos aprovechar es lo que hace falln saber sacar de ellos el mejor partido es lo que se necesita.
La población se encuentra distribuída en las ciudades, villas y aldeas y en los campos, en caserios diseminados, principalmente en
ta de lluvias, recoge un / que la dificultad de reducido a limitar su mo local. En cambio, en la la mayor parte del trabajo, no esfuerzos y lo retribuye con
la costa, a orillas de los ríos o en “chozas aisladas, lejos de toda población. En la sierra las ciudades, villas o pueblos son en mayor número que en la costa, donde el núcleo mayor de la población habita en los campos. Las ciudades más populosas son: Quito, capital de la República, cuya población oscila según los cálculos, al rededor de 60.000 habitantes; Guayaq la que se le asigna de ochenta a cien mil habitantes; Cuene le se dice tener cuarenta mil habitantes; Riobamba, 20.000 ATT Latacunga, Ambato y Loja, a eS que desde hace muchos a 1 habitantes. En la costa, de población de 10.000 habrt
Guayabal; sólo: se asigna una toviejo, capital de la provincia de Manabí. Las restantes capite e provincias y cabeceras de cantón son villas que ose entre tres y ocho mil babitantes. Por lo demás, estas cifras son ba nte arbitrarias; no se ha podido le-
vantar un censo exacto, ni de Lol oblación total, ni de la de cada ciudad. de El aspecto de éstas es como El dé muchas otras ¿rude dl Sudamérica, un recuerdo de la época colonial, una mezcla de ciudad española de tercer orden a la que los trajes pintorescos de los indios, dan un colorido local. En los últimos años, algunos de los beneficios de la civilización han ido penetrando en ellas. La luz eléctrica brilla en la mayor parte; algunas poseen ya canalizaciones de agua potable o las tienen en proyecto: pero falta en casi todas un buen sistema de desagiles y una pavimentación conveniente, pues aunque las ciudades de la sierra son pavimentadas, su pavimento hecho en su mayoría con cantos de río, es inadecuado y fatiga al paseante. Un cierto velo de tristeza, de tedio y de ociosidad cubre la mayor parte de ellas; gracias al ferrocarril que las atraviesa, algubas como Riobamba y Ambato, se han animado y es de esperar que cuando las demás vías férreas en proyecto se terminen, adquieran las ciúdades que de ellas se beneficien más animación, se desperecen y entren en movimiento, por medio de la industria y del comercio que en ellas se desarrolle.
El aspecto de las ciudades de la costa y. de la sierra es muy di verso. En aquella las casas son de madera y caña, con portales; pero las calles 'son, por regla general, más descuidadas. Sinembargo, hay más animación y más movimiento que en las dormidas y silenciosas urbes serraniegas. Lo mismo puede decirse de las villas y pueblos. Estos, por regla general, en ambas regiones, son máiseras agrupaciones de chozas de indígenas al rededor de una plaza donde hay una iglesia y algunos edificios de mejor aspecto. En los campos, los caseríos son por regla general la población de las plantaciones o haciendas, principalmente en la región cálida donde las vastas soledades se encuentran sólo hacia el interior, en tanto que en la sierra, a pesar de la mayor densidad de la población, se aqraricnan grandes extensiones de terreno inculto y despoblado.
En cuanto a la población total, los cálculos oficiales la fijan en dos millones de habitantes; pero como ya dijimos anteriormente no hay seguridad absoluta en esta cifra, pues no ha sido posible hacer un buen censo de la población y es preciso, atenerse a cálculos más o menos verídicos.
En el capítulo referente a las razas, estudiaremos el reparto de éstas proporcionalmente al número de habitantes.
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