Ratón Pérez: cuento infantil · Unidad 2 de 2
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El rey Buby y Ratón Pérez se pusieron de rodillas con el mayor respeto, y hasta los cazadores ligeros se arrodillaron también, dentro del canasto vacío en que merodeaban silenciosos.
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El niño comenzó á rezar:
--_¡Padre nuestro, que estás en los cielos!..._
Hizo el rey Buby un gesto de inmensa sorpresa al oirle, y se quedó mirando á Ratón Pérez con la boca abierta.
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Comprendió éste su estupor y fijó en el Reyecito sus penetrantes ojos; mas no dijo una sola palabra, esperando sin duda que otro las dijese.
Emprendieron el viaje de vuelta silenciosos y preocupados, y media hora después entraba el rey Buby en su alcoba con Ratón Pérez.
Tornó allí éste á meter en la nariz del Rey la punta de su rabo; estornudó de nuevo Buby estrepitosamente, y encontróse acostadito en su cama, en los brazos de la Reina, que le despertaba, como todos los días, con un cariñoso beso de madre.
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Creyó, por el pronto, que todo había sido sueño; mas levantó prontamente la almohada, buscando la carta para Ratón Pérez que había puesto allí la noche antes, y la carta había desaparecido.
En su lugar había un precioso estuche con la insignia del Toisón de Oro, toda cuajada de brillantes, regalo magnífico que le hacía el generoso Ratón Pérez, en cambio de su primer diente.
Dejólo caer, sin embargo, el Reyecito sobre la rica colcha, sin mirarlo casi, y quedóse largo tiempo pensativo, con el codo apoyado en la almohada. De pronto dijo, con esa expresión seria y meditabunda que toman á veces los niños, cuando reflexionan ó sufren:
--Mamá... ¿Por qué los niños pobres rezan lo mismo que yo, _Padre nuestro, que estás en los cielos_?...
La Reina le respondió:
--Porque Dios es padre de ellos, lo mismo que lo es tuyo.
--Entonces--replicó Buby aun más pensativo--seremos hermanos...
--Sí, hijo mío; son tus hermanos.
Los ojitos de Buby rebosaron entonces admiración profunda, y con la voz empañada por las lágrimas y trémulo el pechito por el temblor de un sollozo, preguntó:
--¿Y por qué soy yo Rey, y tengo de todo, y ellos son pobres y no tienen de nada?
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Apretóle la Reina contra su corazón con amor inmenso, y besándole en la frente, le dijo:
--Porque tú eres el _hermano mayor_, que eso es ser Rey... ¿Lo entiendes, Buby?... Y Dios te ha dado de todo, para que cuides en lo posible de que tus _hermanos menores_ no carezcan de nada.
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--Yo no sabía eso--dijo Buby, meneando con pena la cabecita.
Y sin acordarse más del Toisón de Oro, púsose á rezar, como todos los días, sus oraciones de la mañana. Y á medida que rezaba, parecíale que todos los Gilitos pobres y desvalidos del reino se agrupaban en torno suyo, alzando también á Dios sus manitas, y que él decía, llevando, como hermano mayor, la voz de todos:
--_¡Padre nuestro, que estás en los cielos!..._
Y cuando el rey Buby fué ya un hombre y un gran guerrero, y tuvo que pedir á Dios auxilio en los trabajos, y darle gracias en las alegrías, siempre dijo, llevando la voz de todos sus súbditos, pobres y ricos, buenos y malos:
--_¡Padre nuestro, que estás en los cielos!..._
Y cuando murió el rey Buby, ya muy ancianito, y llegó su buena alma á las puertas del cielo, allí se arrodilló y dijo como siempre:
--_¡Padre nuestro, que estás en los cielos!..._
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Y en cuanto esto dijo, le abrieron las puertas de par en par miles y miles de pobres Gilitos, de que había sido Rey, es decir, _hermano mayor_, acá en la tierra...
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Biblioteca de RAZÓN Y FE
MADRID
EL MARQUÉS DE MORA
POR EL
P. LUIS COLOMA, S. J.
La gran revolución social y religiosa, saliendo de los aristocráticos salones de Versailles, para volcar los tronos y ensangrentar y envenenar la Europa con el virus de la Enciclopedia: he aquí el argumento de esta novelesca historia por demás instructiva é interesante. Las dotes literarias de su autor, tan consumado en la pintura de caracteres, en la descripción de la vida aristocrática, y dueño de todos los primores del estilo, le añaden el encanto que se halla en todas las obras del autor de =Pequeñeces=.
Precio: 1,50 pesetas en rústica y 2,50 en tela.
BOY
POR EL
P. LUIS COLOMA, S. J. de la Real Academia Española.
2.ª EDICION
Un elegantísimo tomo en 8.º, de 381 páginas, 3,50 pesetas en rústica y 4,50 en tela inglesa.
Preciosa novela, y una de las más interesantes y mejor escritas del autor; publicada hoy íntegra por primera vez, viene á satisfacer los deseos de las muchas personas inteligentes que leyeron ya los primeros capítulos, y vieron con pena su repentina interrupción. Presenta animadísimos cuadros de costumbres de ciertas clases sociales, tipos de honradez acrisolada y también de criminal astucia y modelos de fina amistad y compañerismo; conmueve profundamente en su triste desenlace, que, por otra parte, se ve coronado con un nimbo de luz de la divina misericordia, dejando el ánimo del lector suavemente resignado y satisfecho.
Diríjanse los pedidos, acompañados de su importe, más 25 céntimos por el certificado, al señor Administrador de =RAZÓN Y FE=.
APARTADO 386 MADRID
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NOTAS:
[A] Famosa tienda de ultramarinos, existente en Madrid, en el lugar citado.
[B] Especie de _ómnibus_ que circulaban por las calles de Madrid antes de los tranvías.