Sainetes · Unidad 6 de 122

ESCENA IV

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

EULOGIO, _el_ SEÑOR MATÍAS, JUAN _el Migas_, PACO _el Curial_, EPIFANIO _y el_ ROSCA. _Se oye en la taberna un gran estrépito de banquetazos, palos, voces y gritos de pelea._

EULOGIO (_Levantándose asustado._)—¡Anda, diez!... ¡Ya se ha armao aquí dentro! ¡Bronca en el ocho!

=Música=

MATÍAS (_Dentro._)

¡Toma, granuja! ¡Toma, ladrón!

EPIFANIO (_Ídem._)

¡Déjame, Rosca!

ROSCA (_Ídem._)

No quiero yo.

(_Salen a la calle el señor Matías; y sujetándole Paco “el Curial” y Juan “el Migas”._)

MATÍAS

Sal aquí, cobarde, sal aquí y verás como te acogoto y no chillas más.

EULOGIO (_Sentado en su silla._)

Se armó la bronca, ¡vaya por Dios! Pero no hay miedo con estos dos.

EPIFANIO (_Saliendo, y con mucha calma._)

Ya estoy en la calle, ¿qué quiere usté?

MATÍAS

Darte un par de tortas.

EPIFANIO

Gracias.

MATÍAS

¡No hay de qué!

EPIFANIO

Es usté un anciano, respeto sus canas, y aunque me provoque yo no tengo ganas, porque ya usté sabe que si le hago así, (_Ademán de pegar._) da usté con sus huesos en Valladolid.

MATÍAS

Dejaime en seguida, le como el redaño.

EULOGIO (_Que se ha levantado de su asiento, aparte al señor Matías._)

No coma usté cerdo, que le va a hacer daño.

EPIFANIO

¡Basta de bromas, soltarle ya!

ROSCA

Déjale, chico.

EPIFANIO

¡Maldita siá!

MATÍAS

A mí los hombres guapos de tu fachenda me sirven de entremeses pa la merienda, porque en cuanto yo quiero largar sopapos, se acaban en seguida los hombres guapos...

EPIFANIO

¡Que no es verdad!

JUAN _y_ PACO

¡Calma, señor Matías!

MATÍAS

¡Maldita siá!

EPIFANIO

Yo, cuando quiero sangre me comprometo con hombres que merezgan algún respeto; y no con un pelele _sesagenario_ que es la última palabra del _Dicionario_.

MATÍAS

¡Que me lo como, dejaime ya!...

EPIFANIO

¡Suéltame, Rosca! ¡Maldita siá!

EULOGIO (_Riéndose._)

¡La sangre al río no llegará!

MATÍAS

¡Ah!

EPIFANIO

¡Ah!

LOS DOS

¡Ah!

EULOGIO

¡Ja, ja, ja, ja!

(_Quedan, Matías en una actitud furiosa, sujeto por Juan y Paco, y Epifanio, en una actitud semejante, sujeto por el Rosca._)

=Hablado=

EULOGIO (_Adelanta mirando al señor Matías y señalándole con el dedo. Llega cerca de él y le echa una bendición._)—“¡Dominus vobiscum!”

MATÍAS (_Con coraje._)—¿Y qué es eso?

ROSCA.—¡Que está usté indultao! (_Con desprecio._)

MATÍAS.—¡Randa! ¡Golfo! ¡So gallina!

EPIFANIO.—Y que no se le olvide a usté el encarguito; ¡su hija de usted es para un servidor!

MATÍAS.—¿Mi hija pa ti?... ¡Antes la quieo ver muerta! ¡Cien veces muerta!

EPIFANIO.—Mire usté, pollo, tómese usté una taza de tila pa que se le pase el susto, porque es usté una miaja aprensivo, y cuando se haiga usté tranquilizao hablaremos. (_Volviéndole la espalda._)

MATÍAS.—¡Soltarme! ¡Soltarme! ¡Expósito!...

EPIFANIO.—¡Chist! Y si me ve usted en la calle no tenga usted miedo, que yo no tiro a los gorriones...

MATÍAS.—¡Gorrión a mí!

EPIFANIO.—¡Lo dicho! (_Empieza a marcharse._)

EULOGIO.—¡Adiós, cóndor!

EPIFANIO.—¡Vamos, Rosca! (_Vanse mirando y riéndose por el foro._)

MATÍAS.—¡Maldita sea mi estampa!... ¡No te vayas... so gallina! ¡Ven aquí!...

PACO (_Conteniéndole._)—Pero, ¿quiés callar, señor?... ¡Miá que pué volver!

JUAN.—¡Gachó! ¡Tiés un timbre la mar de escandaloso!

MATÍAS.—¡Déjame, que lo quió matar!... ¡Ven aquí! ¡Vuelve!... ¡Timador! ¡Golfo! ¡Granuja! (_Grita, yendo hacia el sitio por donde Epifanio ha desaparecido, y a cada insulto levanta más la voz._)